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LOS HOMBRES DEL PODER | ¿Cuántos muertos más?

LOS HOMBRES DEL PODER | ¿Cuántos muertos más?

Oct 1, 2016

Dos temas deberán dominar la agenda de las próximas campañas por la Presidencia de la República durante el 2018: la lucha contra la corrupción y el tema del narcotráfico y la violencia que generan.

El problema de corrupción, violencia y narcotráfico, va junto con pegado. El poder del narcotráfico se alimenta de la corrupción. Para que el negocio se desarrolle y tenga tanto vigor, obvio que necesita una gran red de corrupción y complicidad.

¡Y vaya el poder que ha alcanzado el crimen organizado! Después de diez años de la guerra que el Estado Mexicano ha venido librando (seis de Felipe Calderón y cuatro de Enrique Peña Nieto) vemos que el monstruo de mil cabezas muestra estar intacto. Se ve poderoso, vigoroso, portentoso. Y dígame si no: Aquí en Jalisco tumbaron un helicóptero del Ejército, atacaron un convoy de la Gendarmería en Ocotlán y emboscaron a otro convoy de la Fiscalía de Jalisco en la carretera Puerto Vallarta-San Sebastián del Oeste-Mascota. Y el pasado viernes en Culiacán atacaron a un grupo del Ejército Mexicano que custodiaba el traslado de un herido que presuntamente es familiar de Joaquín Guzmán Loera al que rescataron a sangre y fuego, matando a cuando menos 5 militares.

¿Cómo interpretar esta acción de poder del narcotráfico? Un amigo que está bien informado, después de enterarse lo que sucedió en Culiacán, me habló, alarmado y preocupado para expresarme lo que piensa y que pasa por la mente de muchísimos mexicanos: «¿Hasta dónde vamos a llegar? Se ha atacado al Ejército que tanto admiramos y queremos, y esto no puede, no debe seguir así, ¿cómo es posible que esto esté y siga pasando en el país?».

Durante los dos sexenios (PRI y PAN) se ha publicitado que los 100 criminales más poderosos de México han sido detenidos, pero, ¿de qué ha servido?, porque la violencia sigue igual o más feroz, no disminuye, aunque las cifras oficiales nos digan que estas van a la baja. Entonces, ¿en qué se ha fallado, dónde está el problema y qué estrategia se debe seguir?

La verdad es que el negocio del narcotráfico y crimen organizado con el poderío alcanzado nos hacen pensar que la lucha está perdida. Y es que no sólo es el negocio de la droga, es robo de gasolina, secuestros, extorsiones, robo de autos y todo lo demás que le queramos añadir.

 

Los priistas no han podido

En este sexenio del regreso del PRI a Los Pinos, nos debe llevar a la reflexión serena, más allá de fobias y de filias, considerando el presente, pero mirando el futuro. No me agrada mirar el mundo en color blanco y negro. Hay que visualizarlo a todo color, con sus matices, como es la naturaleza, como se nos presenta la vida para poder reorientar lo que viene.

El retorno del PRI a la Presidencia de la República, después de 12 años de administraciones del Partido Acción Nacional, hizo pensar a quienes le dieron su voto que podría mejorar el país, principalmente en el tema de la seguridad. El gobierno del presidente Felipe Calderón tuvo el valor de enfrentar a los poderosos cárteles de la droga, el problema fue que se careció de un diagnóstico previo, utilizando la fuerza del Estado, como lo hicieron en Michoacán y se convirtió en un combate donde se utilizó mayormente la fuerza bruta, sin la inteligencia.

En el gobierno de Peña Nieto se dijo que se privilegiaría la inteligencia, siguiendo los consejos del general colombiano Óscar Naranjo. Y así se hizo los primeros dos años. Se logró detener dos veces a Joaquín Guzmán Loera, en una se les escapó, lo recaptura y hasta el momento sigue preso, pero la espiral de violencia sigue creciendo y durante el mes de agosto es el de más homicidios en el país durante el sexenio, esperaríamos que la cifra tendiera a reducirse, lo que es indicador del tamaño del problema (van 25 mil 658 homicidios violentos durante el año, de acuerdo a cifras de SESNSP), pero no es así.

 

Qué hacer

Ante este sombrío panorama, se tiene que repensar la forma de enfrentar el problema de violencia y del crimen organizado. El Estado mexicano no ha podido y la estrategia ha fracasado. ¿Tendremos que acostumbrarnos que este torbellino de muerte y derramamiento de sangre, sea por décadas, como lo vivió Colombia?

Si durante el gobierno del presidente Felipe Calderón fueron cuando menos 125 mil homicidios violentos producto de esta guerra y durante los cuatro años del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto van 90 mil, al paso que vamos, la cifra del anterior sexenio será rebasada, podría llegar a 140 o 150 mil, lo que nos lleva a pensar que es una guerra perdida, ya que en diez años sumarían más de 200 mil y en dos gobiernos cuando menos 250 mil más otros 50 mil desaparecidos, ¿a cuántos más habremos de llegar?

Durante la guerra de Irak se estima que fueron medio millón de muertos el saldo de la intervención norteamericana, aquí en México, tendremos qué llegar a esa cifra? ¿Tendrá que pasar 10 años más y sumar el medio millón de muertos en esta guerra perdida y sin fin?

Como ven, sobran las preguntas y faltan las respuestas.

Correo electrónico: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com