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¡Poco el amor y desperdiciarlo en celos!

El manejo sin recato del dinero que hacen en la Universidad de Guadalajara (UdeG), ahora pagan y organizan una Feria del Libro en la ciudad de Los Ángeles, California, en Estados Unidos. Los dueños y amos de la Máxima Casa de Estudios, como desde hace años lo han hecho, están gastando millones de pesos por hacerse presentes en la ciudad más poblada del occidente del vecino país.

 

La intención de buscar que emigrados e ilegales de países de habla hispana tengan a la mano a escritores y empresas editoriales es muy buena, pero por qué no lo hacen empresarios o autoridades de ese país, seguramente por no ser negocio, pero eso sí con el dinero, que según los universitarios es poco, van y se lo gastan en esa FIL, así como en otras muchas cosas.

 

Según el SIAPA la UdeG no paga el suministro de agua y descargas en sus centros de espectáculos como son El Diana y el Auditorio Metropolitano que rentó el nombre a una empresa telefónica, pero qué tal está tirando el dinero en la Feria del Libro en Los Ángeles, California.

 

Hace unos meses, rechinaban de coraje contra el Gobierno del Estado de Jalisco por la retención de dinero, aunque ambos, universitarios y el Ejecutivo estatal derrocharon millones de pesos en desplegados y propaganda para desprestigiarse, pero luego llegó la calma de los berrinches y se calmaron los pleitos.

 

Tal parece que no existe ni dependencia ni poder alguno que pueda meter en cintura a quienes manejan la Universidad de Guadalajara, mientras decenas de miles de jóvenes que pretenden lograr una carrera profesional siguen siendo rechazados, con la disculpa que por años han externado “no tenemos dinero suficiente”.

 

TOMADA DE PELO

 

Expertos en el tema de cine, han señalado que la controvertida película “Presunto Culpable” ha tenido la mayor popularidad y aceptación en medios de comunicación de la historia. La película que también se anuncia como un documental, expone la presunta corrupción y errores que se comete en la impartición de justicia. Por muchos años se han conocido de casos donde inocentes purgan largas condenas y con el “disculpe usted”, nos equivocamos, les otorgan la libertad.

 

Pero también aquellos que el poder económico o de influencias dejan libres a delincuentes, como aquel hecho de un acaudalado empresario de Acapulco, Guerrero, acusado de violación y que un magistrado de circuito del Poder Judicial Federal le dio la libertad, aunque meses después el mal magistrado fue corrido. El caso de “Presunto Culpable”, debe de estar muy bien expuesto, pero deben de aceptar que toda la filmación se hizo con autorización y conocimiento de quienes salen a cuadro.

 

Uno de los ejemplos es la escena que en los últimos días ha sido transmitida por la televisión, cuando se da el careo entre el presunto homicida y el testigo, quien por cierto interpuso un juicio por no haber autorizado la transmisión pública de su identidad. Si bien es cierto, que durante los juicios penales son públicos y se permite que los medios de comunicación graben voz e imágenes, pero siempre en el área pública del Juzgado y no desde el área donde se pone el acusado en la rejilla de práctica.

 

En esa escena, perfectamente se puede apreciar dos tiros de cámara, una que toma al testigo desde dentro, o sea junto al indiciado y otra desde fuera en la que se ve a los dos y al secretario o juez que dirigió la audiencia. También es notorio que el responsable del Juzgado lleva colocada su toga, o sea está vestido con la indumentaria que solamente se ve en las sesiones del máximo órgano judicial del país, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la que los ministros siempre se presentan con ese atuendo.

 

La intención de exhibir la mala impartición de justicia es buena, para ver si así mejora, pero el que nos tomen el pelo publicitando que todo lo ocurrido en la película fue espontáneo, natural y nada actuado, está lejos de la realidad. Otro ejemplo es la limpieza en el reclusorio donde estuvo el hoy inocente acusado de homicidio, según se aprecia en las imágenes que por lo menos han exhibido en las televisoras.

 

Tan simple que debiera ser hablar con la verdad y en su publicidad aceptar que en el “documental” se tuvieron que producir escenas actuadas para mayor impacto.

Total, lo claro es lo decente.

 

E-mail: mobago1948@gmail.com