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POLÍTICAMENTE CORRECTO: Anaya, el presidenciable

POLÍTICAMENTE CORRECTO: Anaya, el presidenciable

Feb 25, 2017

 

Por César Íñiguez

Ricardo Anaya es un tipo preparado, es inteligente; conoce la realidad del país y es evidente que tiene un equipo eficiente que comparte su visión (…) Muchas muestras ha dado Anaya de honestidad, capacidad, preparación e inteligencia.

 

El ejercicio del gobierno reclama, entre muchas virtudes y habilidades, una especialmente muy valiosa que pareciera una en sí misma, pero que se complementa con una serie de elementos que hacen destacar a un personaje de los demás, la inteligencia.

La inteligencia es la virtud que hace tomar las decisiones adecuadas, valorando las circunstancias y condiciones del entorno, explotando al máximo las capacidades y habilidades; la inteligencia pudiera decirse que tiene dos aplicaciones: una interna, que tiene que ver con la formación, la preparación, el discernimiento y la perfección del conocimiento de uno mismo; y por otro lado está la externa, la manera en la que se aplica esta inteligencia en el mundo exterior.

En los asuntos públicos, aquí es donde estriban las pequeñas grandes diferencias que se notan en los personajes; puedes ser una persona con excelente formación, estudios y preparación, pero torpe en la toma de decisiones, sin capacidad para medir las circunstancias y las realidades; apegado al manual, a la técnica, pero inflexible y sin innovación; lo que hace tener decisiones imprecisas, cortas y de magros resultados; por otro lado, puede haber personajes muy inteligentes y adaptados a su entorno, pero sin técnica, sin preparación, que se convierten simple y sencillamente, en sobrevivientes del ecosistema político.

Quien cuenta con estas dos características conjuntas, lo convierte en una persona inteligente y muy probablemente en un estadista.

Entendiendo que la corrupción es un cáncer que lacera a la sociedad, que lastima a la gente y que es la principal causa, en caso de no recomponerse, del colapso del sistema político del país, y que emergentemente es un tema que deberá corregirse en la inmediatez, cabe la oportunidad de hacer algunas preguntas:

¿Quién podrá tener la capacidad de dirigir al país para dominar el sistema económico, conseguir un equilibrio perfecto entre el sostenimiento del estado para cumplir con sus funciones básicas, pero a su vez eliminar los impuestos excesivos que dan origen a los abusos, al gasolinazo y demás barbaridades recientes?

¿Quién pudiera, de manera inteligente, promover e incentivar, por no decir eliminar, la inseguridad en el país, particularmente los más lastimosos a la población como lo son los robos, secuestros y extorsiones?

¿Quién pudiera tener la capacidad de generar un estado mexicano transparente, comprometido con la rendición de cuentas, eficiente en el gasto, ejecutor de penas severas para los ladrones, corruptos y quienes abusan del dinero de la gente?

¿Quién pudiera tener la inteligencia, no de enfrentarse, ni pelear, sino de sacar airoso a nuestro país en una relación comercial y diplomática compleja como lo representa Estados Unidos y su presidente desquiciado?

Debe ser un estadista.

¿Por qué Ricardo Anaya representa esa posibilidad?

Porque el primer requisito es que sea un hombre limpio, honesto e íntegro, y lo es.

Porque el país requiere un estadista, no un tecnócrata, que de esos hay muchos, como Videgaray, por ejemplo y ahí están los resultados catastróficos.

Porque Ricardo Anaya es un tipo preparado, es inteligente; conoce la realidad del país y es evidente que tiene un equipo eficiente que comparte su visión.

La semana pasada estuvo en la George Washington University, en Estados Unidos, en una ponencia, donde muy claro, con cifras, datos, argumentos e ideas, demostró que el TLC no demuestra algún déficit con Estados Unidos, sino que es China y su manufactura barata la que ha provocado grandes pérdidas a los americanos, por su aburguesamiento e inadaptabilidad.

Demostró, con números, cifras y datos, cómo los inmigrantes mexicanos se han convertido en un impulso económico para Estados Unidos, y cómo representamos el principal mercado turístico de la Unión Americana, por encima de prácticamente de toda Europa.

Demostró cómo el muro es una aberración, no con sus palabras, sino con las palabras de los personajes que fueron los antecesores y crearon las bases de lo que hoy es el país más poderoso del mundo, a los que Trump desdeña.

Muchas muestras ha dado Anaya de honestidad, capacidad, preparación e inteligencia, que sin duda lo hace un claro presidenciable.

Twitter: @CesarIniguezG

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E-mail: cesar_iniguez@hotmail.com