Portal informativo de análisis político y social

POLÍTICAMENTE CORRECTO | Ay, usted disculpe

POLÍTICAMENTE CORRECTO | Ay, usted disculpe

Jul 30, 2016

Este 2016 ha sido un año de muchas lecciones y reveses para el gobierno de Enrique Peña Nieto; sufre de mala reputación, él mismo es una causa que provoca negativos, a su ya de por sí desprestigiado partido, tiene mala aceptación y ha aumentado la percepción de una enorme corrupción e inoperancia en su gobierno.

Según varios sondeos publicados por distintos medios de comunicación, la aceptación general de Peña Nieto ronda el 30 por ciento, una calificación bastante baja para un presidente de la república y más porque aún se encuentra a la mitad de su periodo de gobierno; cuando regularmente, la baja aceptación de un mandatario se da hasta el final.

De manera sorpresiva, en el marco de la promulgación de las reformas estructurales que pondrán en marcha el Sistema Nacional Anticorrupción propuesto por el PAN, dio un discurso en el que pidió perdón por la irritación social causada por el tema de su Casa Blanca.

La necesidad lo llevó a articular un discurso que, según él, lleva una concesión, pero que al final irritó más a la opinión pública; porque habla de la falsa realidad que percibe y sobre la que soporta su visión de gobierno.

El decir: les pido perdón por la indignación social causada por el tema de la Casa Blanca, pero les aclaro que todo fue en el marco de la ley y no se cometió alguna irregularidad en ello, es lo mismo a decir: robé, abusé, trafiqué y me favorecí con recursos públicos, no hay castigo, pero les pido perdón.

Un principio básico de la justicia es la reparación del daño; el perdón se otorga luego de que el daño fue subsanado; y en materia penal, cuando se presentan delitos, parte de la reparación del daño es la pena privativa de la libertad de quien fue el responsable.

Hay delitos que por su gravedad, cuando se presentan no se cometen únicamente en contra del agraviado, sino que son delitos que se cometen a la sociedad en su conjunto; porque al presentarse es una conducta que agravia a todos.

Cuando se comete un secuestro y la víctima es salvada con vida; los delincuentes no sólo deben regresar el dinero que cobraron por el rescate, sino que deben purgar una pena por cometer un ilícito que agravia a la sociedad en su conjunto.

Cuando se abusa del poder, se roba el erario público, cuando se abusa de la confianza de la gente y se usan los recursos para favorecerse, son delitos que se cometen contra la sociedad en su conjunto y deben ser castigados, no sólo pasan con pedir perdón.

Luego de saberse a detalle el caso de la Casa Blanca se conoció que la empresa corrupta del grupo HIGA, que se favoreció irregularmente de contratos millonarios de obra pública desde que Peña Nieto fue gobernador del Estado de México, le regaló al mandatario una mansión que después no pudo comprobar su adquisición.

Al ser sorprendido en plena maroma, Peña Nieto mandó a su mujer a inventar, en cadena nacional, que la había comprado producto de su trabajo como actriz, en un evidente intento de engañar a la opinión pública.

Esa fue la indignación social, al ver descubierto al Ejecutivo federal en un hecho a todas luces ilícito y elevándose como su acto de corrupción distintivo; pero él, en la hegemonía presidencial en la que cree que vive, piensa que con un simple perdón basta y sobra.

Seguro su cuarto de guerra y él mismo pensaron que con pedir perdón mostrarían sensibilidad y compromiso ante un tema tan sentido como lo es la corrupción, porque luego de la Casa Blanca, el presidente no tenía ninguna calidad moral para hablar de combate ante un tema de esta naturaleza.

El PRI de Peña Nieto no está bien parado en el país; muestra de ello fueron los 7 grandes reveses electorales que tuvieron en la pasada elección del 5 de junio, causa de tal debacle provocada incluso por sus propios gobernadores, que también son acusados de múltiples y evidentes casos de corrupción.

Entre las posibles causas que orillaron a Peña Nieto a pedir perdón está reposicionar a su partido de cara a las elecciones del 2017 y las presidenciales del 2018, o bien, al menos revertir un poco la mala imagen que sufre desde hace algunos meses.

El problema de pedir perdón solo enrareció el ambiente; porque recordó un tema que ha quedado impune y que pretende lavar con un simple: Usted disculpe.

Twitter: @CesarIniguezG
Facebook: César Iñiguez
cesar_iniguez@hotmail.com