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POLÍTICAMENTE CORRECTO: El feminismo

POLÍTICAMENTE CORRECTO: El feminismo

Mar 14, 2017

Por César Iñiguez /

EN EL FEMINISMO MODERNO SE PUEDEN DISTINGUIR TRES CORRIENTES AL INTERIOR, QUE SON EL FEMINISMO RADICAL, EL SOCIALISTA Y EL LIBERAL.

El feminismo no tiene una definición exacta, varía desde su origen hasta la fecha, pero la gran mayoría de movimientos autoproclamados feministas manejan una serie de conceptos e ideas homogéneas, en los que coinciden; hablan de la liberación de la mujer, de conquistar espacios reservados únicamente para los hombres; hablan de una lucha constante en ámbitos sociales, jurídicos, económicos, políticos para luchar contra la opresión de la mujer.

Muchos estudios y postulados de la teoría feminista se refieren al estudio sistemático de la condición de las mujeres, su papel en la sociedad y las vías para lograr su emancipación. En el feminismo moderno se pueden distinguir tres corrientes al interior, que son el feminismo radical, el socialista y el liberal.

El feminismo radical lucha en contra de los roles sexistas, el patriarcado y la tiranía del hombre; asumen que las mujeres están oprimidas por las instituciones patriarcales que tienen el control de ellas y exigen su liberación.

El feminismo socialista provoca un enfrentamiento global al sistema capitalista, señala que los cambios en la estructura económica no son suficientes para eliminar la opresión de las mujeres. Su lucha central se define porque la mujer ha sido explotada por el capitalismo y oprimida por el patriarcado.

El movimiento feminista liberal va más orientado hacia los postulados ideológicos, en los que promueve un libre divorcio, la anticoncepción, la práctica libre del aborto, la lucha permanente por la patria potestad, y mantener una batalla constante por la no discriminación de las leyes.

Habrá que entender que los problemas sociales, en el transcurso de los siglos, no han sido problemas exclusivos de las mujeres, sino de la humanidad en su conjunto; los roles sociales y la desigualdad no han hecho víctimas a ellas únicamente, sino que la desigualdad, la pobreza y la falta de oportunidades han golpeado a niños, hombres, mujeres y ancianos por igual.

La esclavitud, la segregación, la discriminación racial y étnica han sido para todos; desde los inicios del feminismo, hasta la fecha, sus diversas luchas se han dado de manera paralela a los problemas sociales existentes.

Hoy en día hay que reconocer los problemas que han padecido las mujeres como la trata, marginación, injusticia, acoso, violaciones y demás problemas, los cuales se deben atender y erradicar irremediablemente; pero estas patologías sociales no son las únicas que existen, coexisten con otros delitos e injusticias muchas veces más lacerantes para la sociedad.

Los niños son vulnerables, los ancianos son vulnerables, los discapacitados son vulnerables, los marginados, los que sufren hambre y pobreza. No es cuestión de género, no es un problema en lo individual para un grupo, sino un problema social.

Las mujeres son prioridad y deben serlo por igual como cualquier integrante de la sociedad, y sus problemas deben ser problemas de todos, como los problemas de la niñez, de la senectud y de todos los grupos que integran la sociedad.

Los extremos son malos.

En los postulados feministas no se observa ningún punto en el que se sientan orgullosas de la maternidad a la que biológicamente tienen exclusividad, ni exaltan la noble decisión de muchas mujeres para dedicarse al cuidado de los hijos y del hogar.

Las oportunidades de las mujeres deben aumentar y crecer, como las de toda la sociedad en su conjunto; las mujeres, como todos los integrantes de la comunidad, deben formarse y adaptarse al mundo competitivo de hoy y el de mañana.

De manera irónicamente contraria a los postulados feministas, lo que provocan las cuotas de género, tanto en la sociedad como en la vida pública electoral, es ingresar a las mujeres en diversos espacios por su condición sexual, no por sus capacidades, por sus méritos, no por sus virtudes y habilidades.

Hoy, muchas mujeres son incluidas en diversos espacios por su sexo, como primer motivo; mientras que su capacidad y virtudes son consideradas como condiciones secundarias.

Los postulados feministas afloraron con la celebración y festejo (que muchas mujeres probablemente feministas se molestaban por felicitarlas al obtener muchas conquistas con el paso de los años) del Día Internacional de la Mujer; haciendo muchas veces discusiones estériles.

Hay que entender que los problemas de unos, son problemas de todos, y que muchas veces su origen es la cultura misma, en la que hombres y mujeres por igual han colaborado; la cultura y los roles sociales deben avanzar y mejorar para tener una sociedad más justa.

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