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POLÍTICAMENTE CORRECTO | Gobernar por el Facebook

POLÍTICAMENTE CORRECTO | Gobernar por el Facebook

May 14, 2016

A siete meses de arrancadas las administraciones municipales en nuestro estado, hay algunos alcaldes que se han preocupado por cómo se ven, qué es lo que la gente dice de ellos y cómo comunican las cosas, desdeñando lo más importante.

Destaco el caso de Enrique Alfaro Ramírez, el alcalde de Guadalajara, quien en vez de atacar la corrupción pierde esa oportunidad al estar preocupado por conseguir «likes», salir en los periódicos y pensar en el 2018 más que en gobernar.

Alfaro modificó el reglamento municipal para imponer multas a empresarios que construyeron torres sin permiso municipal bajo juicios de amparo; lo que provocó que los constructores se organizaran liderados por Víctor Urrea Stettner, a quien le descubrieron una estrategia para desprestigiar al gobierno naranja.

Urrea Stettner salió por la puerta de atrás del gobierno municipal por haber sido señalado por actos de corrupción, en el que se le acusaba de complicidad con proveedores y contratistas del ayuntamiento, así como de pedir dinero para obtener permisos en la construcción de torres en la cuidad.

Urrea fue separado del cargo junto con algunos funcionarios de la propia contraloría y de la Secretaría de Obras Públicas, incluido su titular Juan Carlos Uranga García, quien no contaba con título profesional para el cargo.

Cabe señalar que en una pantomima interna de aquel entonces, en abril del 2011, ambos funcionarios fueron absueltos por la Unidad Anticorrupción del Ayuntamiento de Guadalajara que dirigía entonces Martha Susana Rodríguez Aceves, al no haber encontrado delitos qué perseguir en sus conductas.

Alfaro les llamó «bola de pillos», «delincuentes» y otros calificativos que sorprenden, porque les llama así sin haber presentado una sola denuncia contra ellos.

La perla de Alfaro fue una publicación en su Facebook en lo que señala lo siguiente: «Ante el desorden urbano permitido por años en la ciudad, en el Gobierno de Guadalajara decidimos recuperar el cumplimiento de la ley en su desarrollo, asegurando que ya no se construya violando normas y reglamentos. Y para los desarrolladores que construyeron sin permisos, diseñamos un mecanismo para que le paguen a la ciudad lo que le deben y resarcir el daño causado».

«Es el colmo que Víctor Urrea, ex Contralor de Guadalajara durante una administración municipal priista y que fue despedido por acusaciones de corrupción, hoy esté organizando a algunos constructores para seguir violando la ley…»

Algunas preguntas:

Si tiene sospechas, evidencias y acusaciones de corrupción de Víctor Urrea ¿por qué no las denuncia?

¿No debiera ser más responsable evidenciar y castigar la corrupción antes que hacer señalamientos públicos basados únicamente en sus dichos?

Si habla de que hay desorden causado por las administraciones municipales anteriores ¿por qué no denuncia nombre y apellido de quienes cometieron delitos?

No lo hace ¿porque tiene un pacto, un arreglo?, ¿no lo hace porque no las tiene?

Sin defender a Urrea Stettner, mientras no haya sido inculpado ¿no es un ciudadano que tiene el derecho de ejercer una profesión y acudir a los tribunales a reclamar lo que considere su derecho?

En esa misma publicación Alfaro dice: «…A ustedes, a los ciudadanos que sufren todos los días el desorden heredado por años de irresponsabilidad…»

«…Hoy tienen un Gobierno y un Presidente Municipal que está de su lado para defender juntos a la ciudad…» ¿a quiénes se refiere? ¿A los que solo simpatizan con él? ¿A los que lo adulan? ¿A los que no son constructores? ¿A quiénes?

¿Alfaro puede decir quién es ciudadano y quién no?

Alfaro comete un gran error, creer que a través del Facebook, del Twitter y con declaraciones en medios de comunicación se denuncian los casos que él cree que son actos de corrupción.

Alfaro es autoridad municipal, no un monarca como él cree; vivimos en un Estado de Derecho en donde la administración municipal tiene límites y se deben respetar los derechos de la gente.

Quienes se defienden de las decisiones de Alfaro ¿dejan de ser ciudadanos por eso? ¿Se convierten también en una bola de pillos y delincuentes?

Twitter: @CesarIniguezG
Facebook: César Iñiguez
cesar_iniguez@hotmail.com