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POLÍTICAMENTE CORRECTO | La culpa es nuestra

POLÍTICAMENTE CORRECTO | La culpa es nuestra

Ene 7, 2017

 

Inicia el año y el panorama para el 2017 es muy sombrío, no se ve por dónde la situación económica del país pueda mejorar, afectando de manera severa la situación familiar.

Los incrementos irresponsables a los combustibles, primordialmente la gasolina y con ello en cascada el gas y la luz, suben los precios de prácticamente todo y se asoma una inflación imparable.

El cinco y seis de enero, en cadena nacional, Enrique Peña Nieto dio un mensaje por radio y televisión, en un tono que aparentaba regaño más qué explicación y que, con argumentos absurdos, aunque no lo crea, se escuchaba con determinación.

Es importante mencionar que el origen del incremento de la gasolina no es la reforma energética, sino la hacendaria o fiscal, que determina los precios y los impuestos de los productos.

Hace años el PRI-Gobierno comenzó con un subsidio a la gasolina, esto es, que pagaba una cantidad importante de dinero producto de los excedentes petroleros para bajar el costo del combustible que tenía un precio mayor que el que le llegaba a la gente en las gasolineras de Pemex.

Pasaron los años y el subsidio era insostenible, porque el mercado mundial provocó la volatilidad en el precio del petróleo, este subía y bajaba, hasta que Felipe Calderón comenzó de manera gradual a aumentar el precio de la gasolina hasta eliminar el subsidio.

¿Pero qué cree amable lector? El señor Peña Nieto no tiene subsidio qué pagar y la gasolina siguió subiendo de manera ininterrumpida durante sus cuatro años que lleva en el gobierno.

No solo no paga subsidio, sino que ahora hace negocio con el pueblo mediante la venta de gasolina; porque la compra al mismo precio de hace años y nos la revende con un precio especial, de más de 6 pesos de ganancia por litro.

A Peña Nieto y su gobierno le cuesta producir y comprar el litro de gasolina en alrededor de 10 y 11 pesos y nos la vende en 16 y 17. Por la reforma fiscal, que aprobaron el PRI, Verde, PRD y la chiquillada, estamos pagando impuesto sobre impuesto en la gasolina, que provoca el crecimiento absurdo y desmedido.

Por cada litro de gasolina se pagan dos pesos de IVA, y cuatro pesos del Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS).

En su mensaje en cadena nacional, Peña Nieto dijo que era peligroso mantener en su precio y no aumentar el costo de la gasolina, argumentando que no se debe subsidiar porque equivaldría a no tener IMSS cuatro meses, o dejar de pagar el programa PROSPERA y demás falacias, ¡cómo dice eso si desde hace años no se paga subsidio!

Aumentó el costo de la gasolina, no por dejar de pagar un subsidio, sino por hacer negocio con el pueblo mexicano, hay que decirlo con todas sus letras.

La reforma energética tenía como objetivo, que a partir del 2018 no solo Pemex ofreciera el servicio de la venta de la gasolina, sino que hubiera más empresas nacionales y extranjeras que ofrecieran ese servicio, y que al haber competencia, provocara que bajaran los costos del combustible.

Antes de liberar el mercado de las gasolinas, Peña Nieto tenía un tope en la ley de no subir el precio de las gasolinas hasta un excedente del 3 por ciento de acuerdo a la inflación, ¿y qué cree amable lector? Pues que el señor Peña Nieto llegó hasta este tope antes de concluir el 2016, por ahí del mes de septiembre y octubre.

De manera “inteligente” Peña Nieto adelantó la liberación del mercado de combustible y nos recetó un incremento absurdo y el más gravoso en décadas, del 20 por ciento; como liberó el mercado de la gasolina, él mismo puso el precio, esperando a la competencia, que no hay.

Es decir, Peña Nieto es tan “inteligente” que su gobierno nunca pierde.

La solución ante este severo problema es bajar los impuestos, principalmente el IEPS al mínimo y poner el precio de la gasolina acorde a la realidad económica del país.

Peña Nieto y su PRI-Gobierno personifican la corrupción, el abuso y la insensibilidad que tienen pendiendo de un hilo la estabilidad de la nación.

Pero la culpa es nuestra (me refiero por las mayorías no por los que no votamos por él), por llevar al poder a un personaje que, hoy en día, es altamente repudiado y genera división hasta entre los suyos y muchos comienzan a deslindarse y a desconocerlo.

Por eso la culpa es nuestra.

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