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Políticamente Correcto: Letras y voces silenciadas

Políticamente Correcto: Letras y voces silenciadas

May 20, 2017

 

Por César Iñiguez //

Este 15 de mayo un periodista sinaloense fue arteramente asesinado, cerca de las oficinas del Semanario Ríodoce, del que era director, en hechos ocurridos en la calle Vicente Riva Palacio, en la colonia Jorge Almada, cerca del centro de la ciudad de Culiacán.

Javier Valdez Cárdenas, era periodista y escritor, una voz crítica en temas de seguridad, corrupción y narcotráfico, que relataban la cotidianidad de Sinaloa. Desde el 2006 comenzó, de manera paralela a su labor periodística, a escribir libros, entre los más destacados están “Los morros del narco” que habla sobre la vida de niños y adolescentes que se inmiscuyen en el negocio de la droga; su libro “Levantones” donde habla sobre casos de desaparecidos de su estado natal, obra fue traducida al inglés por la Universidad de Oklahoma, en Estados Unidos.

Además de estos títulos, el periodista autor de la columna Mala Yerba, también publicó distintos libros sobre el narcotráfico y corrupción, entre ellos “De azoteas y olvido“ (2006), “Miss narco” (2009), “Con una granada en la boca: heridas de guerra del narcotráfico en México” (2014) y “Huérfanos del narco”; destaca que su columna Mala Yerba publicada en Ríodoce, donde narra historias verídicas de familiares, amigos y conocidos de personas que enfrentaron problemas con el narcotráfico, la convirtió también en un libro, en una compilación. Su publicación “Miss Narco”, le permitió en el 2010 ser finalista en el premio Rodolfo Walsh en la Semana Negra de Gijón, en España. 

En el 2011, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) le otorgó el Premio Internacional a la Libertad de Prensa (International Press Freedom Award), en Nueva York, que reconoce la cobertura valiente del narcotráfico.

Su última columna, “El Licenciado”, que publicó este domingo 14 de mayo, narra la historia de un personaje que lo ingresaron en un centro de rehabilitación para drogadictos, donde ahí lo inmiscuyeron en un grupo de golpeadores dependiente al crimen organizado.

Javier Valdez Cárdenas es el sexto periodista asesinado en lo que va de este año; el dos de mayo pasado mataron a tiros a Filiberto Álvarez, reportero de radio en Morelos; el 14 de abril, fue muerto por arma de fuego el comunicador Maximino Rodríguez, en La Paz Baja California Sur; el 23 de marzo fue ultimada a balazos, la corresponsal de La Jornada Miroslava Breach, en Chihuahua; el 19 de marzo, el columnista Ricardo Munlui, fue asesinado en Veracruz; el dos de marzo mataron a Cecilio Pineda Brito, periodista independiente de Guerrero.

El mismo día que murió Javier Valdez, el 15 de mayo, fue agredida a balazos Sonia Córdova, directora comercial del diario “El Costeño” de circulación regional en la Costa Sur de Jalisco, con sede en Autlán; quien recibió varios impactos de bala y permanece delicada de salud; en los hechos murió a tiros su hijo Jonathan Rodríguez Córdova, de 26 años.

México es un país, considerado por distintas asociaciones periodísticas internacionales, como un lugar de alto riesgo para el ejercicio de esta profesión.

La agresiones a periodistas y la impunidad de los asesinatos ocurridos, hablan de una seria descomposición del estado mexicano que no es capaz de cumplir con sus obligaciones.

En todos los casos de periodistas asesinados hay tres niveles de gobierno omisos en sus obligaciones; el municipal, estatal y federal; máxime porque en la mayoría de los casos había amenazas previas, mensajes y señales a los periodistas que a la postre, les arrebataron la vida.

La gravedad de asesinar periodistas es tal, que exhibe la vulnerabilidad del Estado Mexicano y su sistema democrático; porque el ejercicio periodístico y la libertad de expresión es un requisito indispensable para su funcionamiento.

El no garantizar la seguridad a quienes expresan de manera libre sus ideas, habla de la inoperancia, complicidad o corrupción de un estado que debiera cumplir inexorablemente con esa obligación.

Es un pesar que llega a la indignación por voces, talento, profesionalismo y personas calladas a tiros bajo la mirada silente e indiferente de un gobierno que debiera brindar seguridad.

Facebook: César Iñiguez

Twitter: @CesarIniguezG

E-mail:cesar_iniguez@hotmail.com

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