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POLÍTICAMENTE CORRECTO | Los sociópatas de la política

POLÍTICAMENTE CORRECTO | Los sociópatas de la política

May 7, 2016

Los sociópatas o de acuerdo a los psiquiatras, las personas que sufren el llamado trastorno de personalidad antisocial, son aquellas que padecen una enfermedad mental que les provoca violar las reglas y las leyes de la comunidad, donde les cuesta trabajo aceptar que conviven con personas iguales que ellos, que tienen dignidad y derechos.

Decidí escribir de este tema para que pudiéramos identificar a algunas personas que presentan este padecimiento mental y que a su vez definamos y resaltemos el riesgo que representa que estos enfermos se encuentren en el medio político y aún más, con poder.

De acuerdo a los especialistas, los sociópatas suelen ser personas muy agradables y carismáticas, algunas veces extrovertidas e inquietas, llaman la atención y generalmente llegan a desarrollar habilidades que hacen que algunas personas se expresen bien de ellos y provoque atracción con algunos otros.

Generalmente los sociópatas creen tener todo el derecho sobre personas, cosas, circunstancias o posiciones; ellos creen tener la razón absoluta sin dar importancia y validez a la opinión de los demás. Regularmente los sociópatas son personas hábiles para expresarse, extrovertidos y seguros de sí mismos; tienen graves problemas para contener emociones como la molestia, la impaciencia y el enojo a los que reaccionan instintivamente de manera burda y violenta.

Un sociópata es peligroso porque ataca a los demás sin medir las consecuencias solo por una desavenencia; suelen ser audaces normalmente mostrando una conducta atípica, rara, extravagante y anormal sin medir las consecuencias; son peligrosos porque desprecian las leyes y las reglas convencionales, y sobreponen sus deseos sobre los derechos de los demás, tanto individuales como colectivos.

Los sociópatas tienen tres características que presentan en menor o mayor medida, pero que generalmente están presentes en ellos: son mentirosos, ladrones compulsivos y son violentos.

Son mentirosos profesionales, crean historias falsas pero muy convincentes, con frases elaboradas, elocuentes y muy determinadas que regularmente son creíbles por la seguridad que utilizan para expresarlas; las personas con trastorno antisocial suelen ser manipuladoras y convincentes; ya sea por su encanto, por la coacción o la violencia que aplican.

Los sociópatas son incapaces de sentir remordimiento, culpa o vergüenza por sus acciones, racionalizan o inventan alguna justificación por lo que hacen, o bien, se muestran indiferentes.

Generalmente los enfermos sociópatas suelen ser antipáticos, arrogantes y déspotas por tener ínfulas de superioridad; no hay quién, en su juicio, que pueda ser superior a ellos y permanecen la mayoría del tiempo intentando imponer su opinión y deseos a costa de cualquier medio. Pueden ser incapaces de amar, si bien algunos sociópatas tendrán familia o un grupo pequeño de personas por las que aparenten preocuparse, regularmente no sienten emociones afectivas.

Las características de un sociópata son claras, es jovial y encantador; adula y manipula a las personas; quebranta la ley constantemente y no sigue las reglas; es extravagante y tiene acciones raras que hace descuidar su propia seguridad y la de los demás. Tiene problemas en el consumo de drogas; miente todo el tiempo, roba compulsivamente, es violento y pelea con frecuencia.

Maltrata a la gente, regularmente está enojado, es arrogante, déspota y nunca muestra culpa, ni remordimiento; no soportan la crítica porque creen tener el derecho de una excelente opinión por su narcisismo exacerbado.

Imaginemos una persona enferma con estos síntomas en la política y peor aún, con poder; seguro usted, amable lector, al pasar la vista a estas líneas ya habrá identificado a alguno, porque los hay y los hubo, en nuestro estado y en el país.

Existe un caso claro de una persona enferma por este trastorno; el extinto Fernando Gutiérrez Barrios, exgobernador de Veracruz y senador de la República, antecesor de Dante Delgado Rannauro y mentor de Manlio Fabio Beltrones; fue militar y se caracterizaba por ser persona muy afable, ceremoniosa y cálida.

Director Federal de Seguridad, encargado de los servicios de inteligencia del país durante el periodo de Gustavo Díaz Ordaz; acusado de reprimir y desaparecer grupos opositores.

Sobre sus espaldas pesaron las acusaciones de los ataques a los estudiantes de Tlatelolco; así como del exterminio y desaparición de grupos radicales, particularmente de izquierda.

Los sociópatas son peligrosos en una comunidad grande o pequeña, más lo son en la política, y más aún, con poder y con fuero.

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