Portal informativo de análisis político y social

POLITICAMENTE CORRECTO | Una ciudad pobre con nuevos impuestos

POLITICAMENTE CORRECTO | Una ciudad pobre con nuevos impuestos

Sep 5, 2015

Un impuesto es dinero que cualquier ciudadano está obligado a pagar a un gobierno por alguna actividad que haga o por alguna cosa que posea; se plasma en la ley y se impone, a quien incumpla, un castigo.

Ese impuesto es, por ejemplo, el predial, el refrendo vehicular; si eres asalariado, tu impuesto de acuerdo a tu ingreso; si eres comerciante, un porcentaje de tus ganancias; así son los impuestos.

Hoy, el alcalde electo de Guadalajara, que gusta de jugar con las palabras y cambiar el significado de las cosas, porque cuando se dice ciudadano y dice que no es un político de partidos, ha estado en tres, se beneficia de uno y se apropia del concepto ciudadano como si fuera su derecho personalísimo, dice hoy que el aumento de los impuestos que orquestó en Guadalajara no son un impuesto, sino un ajuste.

Si el pago fuera voluntario, sería entonces una aportación o colaboración, pero como es obligatorio, es un impuesto.

Un ajuste puede darse hacia arriba o hacia abajo; un aumento sólo se da hacia arriba, entonces, Alfaro aumentó un impuesto.

Guadalajara tiene una triste realidad, es el segundo municipio más endeudado del país y arrastra una deuda, actualizada a este año, de dos mil 671 millones de pesos, según la Secretaría de Hacienda.

Guadalajara recibirá, muy probablemente, alrededor de cinco mil 400 millones de pesos de ejercicio presupuestal para el 2016.

La capital del estado debiera pagar 24 millones mensuales por concepto de la deuda pública que arrastra, lo que representaría el pago de 288 millones de pesos anuales para el año que entra.

El 54 por ciento del total del presupuesto tapatío se destina al pago de nómina, esto sin contar con el estimado de los cerca de mil millones de pesos que tendrían que erogarse por el pago de laudos que se avecinan, por despidos injustificados.

En pocas palabras, Guadalajara está endeudada y con poco dinero.

Un gobierno necesita dinero para funcionar, hay obra, hay pavimentación, hay prestación de servicios municipales eficientes, cuando hay recursos para hacerlo.

¿Cómo le hará Alfaro para cumplir sus compromisos de campaña?

Pues fácil, comenzó a subir los impuestos.

Todas las licencias municipales aumentarán diez por ciento y un 20 por ciento las licencias de giros restringidos; las licencias de clase «a» y «b» aumentarán 36 pesos, que a Alfaro se le hace poco, que quizá no se hace tan poco si consideramos que decenas de miles de licencias se encuentran en ese supuesto.

También mencionó que los restaurantes, bares y discotecas, que en este año pagaban 39 mil pesos, pagarán para el siguiente 51 mil 480; una cifra que no se compara con las ganancias que pudieran obtener, dice. Alfaro quizá no considera que estos empresarios contratan personal a quienes deben darles prestaciones, pagan insumos y servicios, pagan impuestos además de sus licencias, hacen una inversión sustancial y las ganancias no se ven en la inmediatez, como quizá él cree.

Por el aumento en el impuesto de las licencias y de las multas, pretende recaudar 240 millones de pesos anuales.

Todo esto con el pretexto de no aumentar el predial y las tarifas del agua.

Pero hay un pequeño detalle, Rodolfo González Sánchez, jefe del departamento de coordinación y apoyo del Catastro Municipal, mencionó a los medios de comunicación al inicio de este año que las cuentas catastrales que dan origen al pago del predial, se encontraban sin actualizar desde el año 2006; por lo que comenzaron a hacer inspecciones y ajustes (casualmente de esos ajustes que sólo van para arriba) a 128 mil cuentas catastrales, lo que provocó que aumentaran el costo del predial.

Comentaba que aún faltaban por hacerse «ajustes» al resto de las 458 mil cuentas catastrales existentes en el municipio, lo que provocaría, seguramente, el aumento de sus tarifas del predial, como ocurrió con muchas de las ya inspeccionadas.

Efectivamente Alfaro no aumentó directamente el precio del predial, pero de cualquier manera subiría su precio al realizarse estos «ajustes» catastrales.

Así está el panorama en la capital de Jalisco, donde la realidad supera la ficción que se dio a conocer en una campaña electoral.

Twitter: @CesarIniguezG
Facebook: César Iñiguez
cesar_iniguez@hotmail.com