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PORQUE YO LO DIGO | La mitad del sexenio

PORQUE YO LO DIGO | La mitad del sexenio

Feb 6, 2016

Un periodo ordinario de un gobernador en Jalisco dura seis años. Un sexenio que por diversas circunstancias se va como agua.

Parece que fue ayer cuando compitieron encarnizadamente quien hoy es presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez y Jorge Aristóteles Sandoval Díaz por la gubernatura. Una contienda muy sucia y con un resultado muy cerrado.

Parece que fue ayer, pero no es cierto, hace tres años que inició la administración y algunos pueden decir que pasó rápido porque en el inter se atravesó una nueva competencia electoral, la intermedia, por las presidencias municipales, en donde por cierto el PRI partido del gobernador perdió todo lo importante en el estado.

Quienes lo ven hacia atrás pueden pensar que se fue rápido sobre todo si están de alguna manera relacionados con la vida pública del estado. Para quienes son «jaliscienses de a pie» puede parecerles largo el tiempo, sobre todo si no les ha ido bien con las acciones de este gobierno.

Como sea la otra manera de mirarlo es hacia delante que también tiene que ver con el cristal que se vea: la mitad del periodo y la gran oportunidad que tiene Aristóteles de consolidarse como un gobernador al que recordarán positivamente los jaliscienses cuando deje el cargo, o bien un mandatario que termine «nadando de muertito» hasta concluir el periodo.

Para tomarse en cuenta está que no son tres años los que le quedan al gobernador; en tiempo real sí, pero en tiempo útil no, en el inter de este periodo vendrán algunas cosas que le recortarán el tiempo de manera natural: primero las campañas internas de los partidos y luego las campañas de los candidatos, tanto los que aspiren a sucederlo, como los de los demás cargos.

Nada más el puro proceso interno que vivirá el Partido Revolucionario Institucional, en las condiciones en que se encuentra, va a ser complejo. Se antoja difícil que desde el centro, y dada la fortaleza que ha adquirido el tricolor en el pasado proceso electoral, le vayan a soltar la selección de candidatos a los actores políticos locales. Sobre todo porque fallaron en el último proceso y perdieron las posiciones más importantes. Además, hay que tomar en cuenta que Arturo Zamora desde el centro está y estará moviendo las aguas para evitar que quienes hoy gobiernan al lado de Aristóteles se preserven en el poder, dada la manera como lo sacaron de la jugada cuando era secretario general de gobierno en esta administración.

La pura interna le va a quitar un buen de atención y esfuerzo al gobernador y su equipo y esa será ya dentro de unos 20 meses. Luego vendrá la elección constitucional, previo a ello las campañas, y los silencios que en ambos periodos debe de guardar el gobierno, amén de los impedimentos legales para promocionar obras y acciones de gobierno, sin contar que la atención se comienza a centrar en quienes competirán por la gubernatura.

Se antoja que las campañas serán muy ruidosas, el probable candidato por el Partido Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro, seguramente convocará a grandes movimientos de la gente que lo sigue y no permitirá tan fácilmente que se le vuelva a escapar la victoria como ocurrió en el 2012.

Ese factor también opacará al actual gobernador antes de terminar su periodo y como es común comenzará a perder brillo conforme crezca el del alcalde de Guadalajara si es que es él, el candidato.

Como sea, le resta la mitad del periodo de gobierno a Aristóteles. El tercer informe es el momento que puede marcar esa división del sexenio, y depende de él aprovecharlo para consolidar un legado o comenzar a entregar desde ahora la administración.

alfonso_marquez@hotmail.com