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PORQUE YO LO DIGO | Mal uso de redes

PORQUE YO LO DIGO | Mal uso de redes

Abr 23, 2016

Algunos especialistas en comunicación política consideran que hoy por hoy no se puede ejercer la actividad sin las redes sociales. Es cierto, aunque los medios de comunicación tradicionales siguen ocupando una parte importante de la comunicación, en especial entre los estratos sociales bajos, las redes ahora llevan ventaja en los segmentos de jóvenes de todas las clases y adultos de las clases media y alta.

La mayoría de los políticos, ya sea como candidatos o como servidores públicos, utilizan ya las redes sociales. La gran mayoría de ellos, lo hacen mal.

Está claro que la mayoría de los políticos y sus asesores y sus community managers no se hacen la siguiente pregunta: ¿Para qué usa las redes sociales el ciudadano común y corriente? De lo que estoy cierto es que nadie entra al Twitter para ver qué anda haciendo el Secretario de Desarrollo e Integración Social, o a Facebook para informarse de las acciones de gobierno de Eruviel Ávila, gobernador de Edomex. Un ciudadano promedio utiliza las redes sociales principalmente para fines muy distintos a los que los políticos creen.

El Facebook, el usuario promedio, lo utiliza para 1) Saber qué hacen sus amigos, ver las fotos y comentarlas; 2) Bromas, ya sea en chistes, memes o anécdotas; 3) Encontrar cosas curiosas o interesantes; 4) Recetas y recomendaciones 5) Asuntos de afinidades e interés personal, por ejemplo equipos de futbol, pasatiempos, etcétera.

El Twitter es una red social distinta. El fin principal es la información, pero no la información que envían los políticos, sino la que es útil para el ciudadano, por ejemplo la información vial, o noticias urbanas. El tuitero también hace uso de esta red social para denunciar, opinar, criticar o participar en temas; es muy común encontrar opiniones de lo mal que está una calle, o del mal servicio que presta una dependencia, incluso opina sobre el deporte el bueno o malo desempeño de un equipo, etcétera.

Quien usa la red del pajarito azul, también lo hace para ser parte de las bromas, memes y cosas chuscas que pululan allí.

Un atributo más de esa red, es la creación de tendencias, o hash-tags que mueven a la sociedad a ser parte de un tema de manera colectiva.

Está también el Instagram que es una red más diseñada para compartir fotografías con los usuarios de la misma. Y quienes la usan, siguen a personas a las que les interesa ver en imágenes (puede ser video) en ciertas circunstancias. Esta red es muy común para seguir personajes y artistas aunque la puede usar quienquiera.

Hay una actividad que se utiliza en todas las redes, que es la de anunciar. La publicidad ha convivido con nosotros en los medios tradicionales desde siempre, y desde que se inició el uso de las redes, también apareció la posibilidad de anunciar. Con la diferencia que el usuario, en el caso de Facebook, puede rechazar la publicidad si no le parece adecuada o útil o puede bloquearla en el caso de Twitter e Instagram.

Lo que sí no conozco es a una sola persona, ciudadano promedio, que diga «voy a revisar mi Face para ver qué acciones de gobierno hizo hoy el alcalde…» o para buscar alguno de esos mensajes que difunden a diario los políticos locales tales como: «El desarrollo se construye trabajando juntos, gracias CANACO Guadalajara» como lo escribió Miguel Castro en sus redes, o «En @GobiernoJalisco seguiremos promoviendo e impulsando el uso de la bicicleta y el transporte público eléctrico» que escribió el gobernador Aristóteles en su Twitter.

En general, quienes en el servicio público emiten mensajes, emiten asuntos que no interesan al ciudadano; mensajes que generalmente se brinca la gente o que en lugar de lograr el cometido de impactar positivamente, caen gordos. La invasión de los políticos a un terreno virtual como las redes no es bien aceptado. La prueba está en las respuestas que obtienen la mayoría de ellos con ofensas, groserías y ataques con todo tipo de argumentos.

La mayoría de los políticos actúan como si no fueran seres humanos en sus redes y ello puede obedecer a que tienen a terceros manejándolas. Si alguien tiene esa capacidad y ese presupuesto para tener un community manager, debería tener uno bueno que logre concretar el fenómeno de la comunicación. Comunicar no significa difundir boletines, ni acciones, ni logros. Comunicar es hacer llegar ideas y que el receptor las acepte; para ello debieran ser sobre asuntos que le interese a la generalidad de los ciudadanos o por lo menos a los usuarios de las redes sociales, no esos temas de los que están cansados todos en los medios tradicionales que el ciudadano traduce en demagogia.

alfonso_marquez@hotmail.com