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PORQUE YO LO DIGO: ¿Quiénes son los dueños?

PORQUE YO LO DIGO: ¿Quiénes son los dueños?

Mar 22, 2014

Por Alfonso Javier Márquez —

En este momento el paso más importante para iniciar el cambio en el sistema de transporte es transparentar las listas de los propietarios de los camiones. ¿Qué para que sirve eso? Muy fácil, ni siquiera sabemos –ni nosotros, la sociedad, ni el gobierno que debería tener el control– contra quienes estamos combatiendo.

No se puede tener un pleito entre una o más partes si se desconoce el tamaño y calidad del oponente, es una regla aplicable a la guerra y a algunas disciplinas del deporte que aplica perfectamente en la lucha que debemos protagonizar como sociedad contra el transporte público indigno que tenemos los jaliscienses.

Siendo la jalisciense –y en especial la tapatía– una de las sociedades más exigentes que utilizan algunas marcas para probar mercados de consumo, es increíble que nos obliguen a tener el transporte público que tenemos y lo aceptemos con tal tranquilidad.

Está probado que no es el precio realmente el que interesa a la mayoría de los usuarios del transporte público. Si bien, hay personas para las que representa un gasto complicado de reunir, a la gran parte de usuarios lo que les molesta no es que suban el precio, sino la pésima calidad del servicio, el estado de los camiones, las malas rutas, los olores y el peligro que representan los camiones.

Por eso es tan importante saber quiénes son los dueños de los camiones, porque ello implica saber quiénes son los responsables, los que están detrás de la actual situación, los que han violado sistemáticamente la ley e incumplido cuanto acuerdo se ha hecho en los últimos 20 años a cambio de incrementarles la tarifa una y otra vez. En otras palabras, esos que ni arreglaron los camiones, ni capacitaron a sus choferes, ni les subieron el sueldo, ni les recortaron los horarios y trayectos, ni accedieron a iniciar el cambio de la manera de cobrar hacia el prepago, como ocurre en las ciudades que tienen un mejor sistema de transporte y que –tal vez– lo merecen menos que nosotros.

Es importante saberlo porque al mismo tiempo es fundamental conocer si obtuvieron esas concesiones de manera lícita, si fue gente que pasó por el Gobierno o está en el mismo Gobierno y desde allí opera con doble clara a favor de una causa y en contra de otra.

El tema del transporte público es un asunto de interés público y general, que no puede reservarse ya porque impacta en buena parte de la actividad social, económica y hasta política de Jalisco. Es un tema clásico de cómo por preservar los intereses de unos muy pocos, los muchos salen perjudicados contraviniendo una de las máximas de una democracia civilizada donde debe operar a la inversa: Los intereses de los más por encima de los intereses de los menos.
Con este asunto, el gobernador Aristóteles Sandoval está ante la gran oportunidad de demostrar que tiene voluntad política, pantalones y los arrestos para enfrentar a la peor de las mafias, a la que no se ve porque está tan cerca y tan involucrada con la esfera del poder que es difícil distinguirla, pero que desde allí traiciona cualquier proyecto político o social que le afecte a sus intereses.

El gobierno de Sandoval puede sacarle más provecho –hablando de rentabilidad– a una solución integral al transporte que al mismísimo Tren Ligero, que es su proyecto central del sexenio. Ahora que, si logra darle las dos cosas a los ciudadanos, podría colgarse los laureles de la gobernanza.

No se trata de un asunto menor, pero puede volver al cajón de los pendientes eternos del Estado; incluso hasta que la gente lo aguante. Puede regresar a la oscuridad donde no penetra la luz de la opinión pública y donde seguirán enriqueciéndose los que lo han hecho por décadas incluso podría coludirse con ellos y de esa manera, sólo de esa manera, entrar a la lista de los gobernadores tibios y sin gloria como los últimos dos previos.

E-mail: alfonso_marquez66@yahoo.com.mx