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PORQUE YO LO DIGO: Zapopan estancado

PORQUE YO LO DIGO: Zapopan estancado

Ene 18, 2014

Por Alfonso Javier Márquez
Desde que lo conocí, considero a Héctor Robles Peiro un tipo brillante. Un hombre de academia, de pensamiento muy claro, de ideas innovadoras y muy amable. En campaña, a pesar de que todo mundo (entiéndase por eso a los analistas y reporteros políticos) consideraba que era un “monigote” de Héctor Vielma, el anterior presidente municipal de Zapopan, y como tal, seguiría siéndolo si ganaba la elección del 2011 para sucederlo. Yo no estaba de acuerdo.
Si bien, se notaba mucha influencia de Vielma, no sólo en él sino en la mayoría de la gente que lo rodeaba dentro y fuera de la campaña, pero si en el ayuntamiento, yo pensaba que una vez en el poder, Robles se desmarcaría de Vielma llegado el momento. Y así ocurrió.
El carácter dominante de Héctor Vielma, causó que se reventara el hilo por lo más delgado y tras tensarse –como hilo– se rompió la amistad que compartieron por muchos años de trabajo en Zapopan.
En lo que sí me equivoqué fue en que aseguraba que Héctor Robles, una vez liberado del yugo de Vielma (si es que se le puede llamar así) levantaría el vuelo con un proyecto propio de gobierno en el que veríamos el sello del nuevo presidente.
Pasó más de un año y el arranque no se ha dado. El Gobierno de Zapopan, que por importancia económica, tamaño en presupuesto, peso político y ubicación geográfica debería ser muy destacado, está estancado.
Si bien en este año el Presidente municipal de Zapopan no ha tenido en lo personal ningún sobresalto, ha tenido momentos muy difíciles provocados por sus subordinados en especial en el área de seguridad y obras públicas. Situación que disminuyó desde la llegada el Hernán Guízar a la comisaría, hombre muy cercano al fiscal General, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco.
En el Gobierno de Zapopan no se siente ningún cambio con la administración de Robles, por el contrario, en lo que a servicios públicos respecta las cosas no parecen funcionar ni al mínimo necesario: La basura no se recolecta por lo menos un día sí y uno no, los baches no se tapan, ni siquiera de las calles principales (ver avenida Vallarta en todo el trayecto de Zapopan o Laureles en plena cabecera municipal) y los parques están descuidados, abandonados, por mencionar sólo algunos ejemplos.
Como dije, Zapopan, siendo el segundo municipio del Estado, debiera ser más bien el primero, porque tiene más potencial que Guadalajara, la capital, más dinero, más inversión, más desarrollo; no obstante se siente apagado el municipio por un gobierno también que no da muestras de nada.
En la historia reciente, Zapopan ha pasado tribulaciones continuas, desde los escándalos de nepotismo y corrupción de Daniel Ituarte, hasta las tropelías de Juan Sánchez Aldana, pasando por el extraño gobierno de José Ramírez Acuña y el inmemorable trienio de Macedonio Tamez. El municipio es tan noble y abundante que ha aguantado en todos los sentidos de todo: Desde robos hasta corrupción, desde ineficiencia hasta gobernantes grises que nadaron “de muertito” los tres años de gobierno, alcaldes interinos y alternancia; como dije es tan noble y su riqueza ha dado para aguantar de todo sin olvidar la nobleza de los zapopanos –me incluyo– que ya no se asustan fácilmente de nada, mucho menos de un gobierno que no camina. Ello no quiere decir que no les importe y no se den cuenta de lo que pasa o deja de pasar; lo cierto que es la población es muy participativa en Zapopan cuando hay elecciones, y seguramente habrá de cobrar todas las deudas con los políticos y sus partidos que le queden a deber.

E-mail: alfonso_marquez@hotmail.com