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¿“Presunto Culpable”, censura o deficiencia?

La verdad es que como decía el extrañado Héctor Morquecho “ya no sé si entiendo lo que pasa o ya pasó lo que entendía”, y es que conforme me entero de los sucedidos en nuestro país, me doy cuenta de que en muchísimas situaciones no opino igual que la mayoría de comunicadores, a la mejor porque yo no lo soy, pero teniendo la garantía constitucional de la libre expresión de las ideas (sin importar si son o no sensatas) voy con mi cuarto a espadas a opinar del caso de la película “Presunto Culpable”, por el que una Juez de Distrito dictó una suspensión provisional ordenando la suspensión de la exhibición de la película. Creo que la mejor censura siempre será peor que el más exagerado libertinaje o sea que no estoy de acuerdo jamás con ésta.

 

Desde luego que mi visión será limitada en virtud de que no conozco el expediente y por tanto será basada en lo aparecido en la prensa el día jueves y a las declaraciones sobre todo de los agraviados. A mi juicio se trata de un conflicto de garantías, la de la libre manifestación de las ideas de los realizadores del exitoso documental y el derecho del testigo de cargo a que no se viole su privacidad al mostrarse su imagen sin su consentimiento. Ambas garantías consagradas en el artículo sexto Constitucional.

 

Por su parte, la mayoría de los políticos capitalinos consideran que el conflicto no se da entre la garantía de la libre manifestación de las ideas sino que el conflicto se da entre el derecho a la información y el ya mencionado del derecho a la propia imagen que es parte de la información que constituyen los datos personales, fundados los tres en el referido artículo.

 

No creo de ninguna forma que se trate de censura, resulta impensable que el Poder Judicial Federal defienda a la justicia local tratando de ocultar los fallos de ésta, eso cuando menos no resulta muy habitual, si bien no podemos decir que son enemigos, resulta evidente que colectivamente no hay muchas coincidencias entre ellos. Ahora que a distancia, repito sin ver el expediente me parece que la Juez de Amparo hizo lo que la ley dice que debe hacer, aunque hay que resaltar que fue políticamente incorrecta no encuentro falla en su actuación y no veo de ninguna manera censura. Y créanme se necesita mucho valor para actuar como lo hizo, no es fácil hacer lo que se cree sabiendo que todo estará en contra. No olvidemos que por desgracia analiza cuestiones de legalidad, no de justicia.

 

Entendámonos, el conflicto de que trata el amparo no se da entre el quejoso y los que hicieron la película, no es uno contra otro, por tanto lo que dijo a los medios uno de los participantes en el sentido de que hubieran que la Juez los hubiera citado a una conciliación sólo lo habría dicho alguien que no conozca de amparo o que quiera desconocerlo, no podemos olvidar que son abogados del CIDE, institución que es muy prestigiada, sin mayor averiguación y aunque puedo estar equivocado creo que son una “oposición” siempre cerca del poder, lo que no obsta para que hagan buenos trabajos como el estudio de la Corte y esta película suspendida.

 

Por tanto, el asunto estudiará el acto de Gobierno, la autorización que dio Gobernación para exhibir la película: no la relación de quejoso y terceros y los que la hicieron son Terceros Perjudicados y podrán acudir al juicio, pero no es un juicio de uno contra otros. Entonces la suspensión es una figura prevista para que no pierda la materia el Amparo.

Ignoro el destino que tendrá este juicio, pero creo que ante el conflicto de derechos debe suscitarse cuando menos un debate –lo más lejos posible del Gobierno que todo lo contamina– serio de la cuestión, eso sin permitir la paradoja que los autores de “Presunto Culpable” hayan declarado sumariamente a la juez “presunta culpable”.

 

Quienes hicieron el documental o cuando menos la mayoría de ellos son abogados y aunque se les puede haber barrido o prefirieron ignorar los derechos de imagen del testigo, declaran que la audiencia es pública y es cierto, pero la imagen es privada y ni siquiera muy relevante en el contexto del juicio, la autorización hubiera sido muy fácil de conseguir, si se la hubieran pedido, al no haberlo hecho, alguien lo asesoró acerca de la ventaja que podía tomar por su derecho violado y produjo este desbarajuste que por otro lado traerá a favor de la película una ¿inesperada? publicidad y éxito de taquilla. Será interesante el desarrollo que tenga el juicio, porque a final de cuentas tan sólo se otorgó una suspensión por unos días.

 

E-mail: cenriguezuluoaga@gmail.com

2 comments

  1. Becky /

    Estoy de acuerdo con Ud.

  2. Patricia Alvarado /

    Solo comentar que el Derecho a la Intimidad esta por encima del Derecho de la Información, los abogados que propiciaron este caso, muy astutamente lo están manejando confiados seguramente en la doble moral que siempre se maneja en México, la Juez esta aplicando la legalidad al suspender la exhibición y los abogados están apostando a la permisividad del Gobierno,.
    Nuestra Constitución marca perfectamente que exhibir la figura privada de un ciudadano sin consentimiento atenta contra su privacidad y no obstante tomando como bandera el “interés social” les vale.
    Que la justicia que se imparte en este país es corrupta e ineficiente, ya lo sabemos, no se necesitan más leyes, si las que tenemos no se aplican a cabalidad, para muestra un botón..