Portal informativo de análisis político y social

Respuestas: Diplomacia, antes que violencia

Respuestas: Diplomacia, antes que violencia

May 6, 2017

 Por Javier Medina Loera // 

Como principio universal es válido recordar que el diálogo, la diplomacia, la comunicación entre las personas inteligentes, está primero que cualquier tipo de violencia.

El político, por el carácter de su vocación, por su formación desde el punto de vista clásico, debe velar siempre por la paz, la seguridad y el bienestar de la gente.

Siendo el servicio público su obligación básica, el político debe buscar y agotar todos los recursos para mantener la paz y la seguridad de la población, antes de recurrir a cualquier acto de violencia.

Un gobernante que recurre a las armas antes de agotar el diálogo, la comunicación, entre las partes en conflicto, no está cumpliendo su función.

Vientos de tempestad

En diversos puntos del planeta se han sucedido en las últimas semanas diversos acontecimientos que anuncian tempestades.

Primero fue el intempestivo ataque militar ordenado por el presidente Donald Trump contra una base aérea de Siria, con el argumento de que el gobierno de ese país había utilizado armas químicas contra su propia población. Esto tensó las relaciones de Estados Unidos con Rusia y otros países.

Siguieron luego las amenazas de guerra entre Estados Unidos y Corea del Norte como respuesta a las presiones del primero para que el segundo suspenda sus pruebas nucleares, que amenazan la paz no sólo del oriente de Asia, sino del mundo entero.

Y sin ir más lejos, en nuestro propio continente, un país hermano, Venezuela, se encuentra hoy al borde de la guerra civil debido a las diferencias políticas entre sus gobernantes, que lejos de resolverse por la vía pacífica, se profundizan cada día.

Panorama nada halagador

Triste es el panorama cuando vemos a líderes nacionales e internacionales pasar por alto viejos principios de política que recomiendan agotar los recursos del buen entendimiento y la comunicación para resolver conflictos, antes que recurrir a la violencia.

Lamentablemente, su torpeza, ignorancia y soberbia les impide sentarse a platicar para dirimir sus diferencias en forma serena y evitar así la pérdida de vidas humanas en conflictos que sabemos cómo empiezan, pero que nunca sabemos cómo acaben.

Existen desde hace muchos años los medios nacionales e internacionales, como son las redes diplomáticas y organismos mundiales como la Organización de las Naciones Unidas, para echar a andar verdaderos proyectos de paz, pero hay quienes prefieren el uso de la fuerza.

En el caso de Siria, por ejemplo, el Consejo de Seguridad de la ONU estaba sesionando el día que Trump ordenó el ataque. Si bien es cierto que en esta organización internacional raras veces se ponen de acuerdo para la solución de conflictos, lo cierto es que no contamos con otro organismo más apropiado para hacer frente a los mismos. A ella nos atenemos como seres civilizados.

Hay profunda preocupación en diversas regiones por los impulsos belicistas que guían a ciertos líderes, pero esperemos que a corto y mediano plazo estos puedan mostrar signos inteligentes sobre la manera de gobernar a los pueblos sin sobresaltos y con respeto a la vida humana.

Javier Medina Loera es periodista.

http://www.javiermedinaloera.com