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RESPUESTAS: Las cosas no son como parecen

RESPUESTAS: Las cosas no son como parecen

Mar 14, 2017

 

Por Javier Medina Loera

Hace unos días causó revuelo un video divulgado por las redes sociales y por algunos medios periodísticos profesionales acerca de un maestro de la Universidad de Guadalajara que aparece en su salón de clases haciendo rudos comentarios contra las mujeres frente a sus alumnos.

Pero luego resultó, de acuerdo con la propia versión del profesor, quien imparte su cátedra en la Preparatoria No. 10, que hizo tales comentarios para ejemplificar un caso concreto de violencia intrafamiliar, aunque admitió haber utilizado un lenguaje impropio para un académico.

Alguien, presuntamente por venganza, grabó esa clase en video, pero lo editó luego con alteraciones de fondo, para difundirlo a través de las redes y hacer aparecer al docente como un misógino, enemigo de la mujer, y no como un maestro contrario al machismo, que es como se muestra en el video original.

Falta de profesionalismo

Con demasiada frecuencia se publican en las redes sociales noticias falsas, publicadas o compartidas muchas veces por ignorancia, es decir, por gente que se deja llevar por el amarillismo o el impacto del momento sin tomarse la molestia de constatar que tales informaciones sean verídicas.

Sin embargo, a menudo también se hacen publicaciones con toda la mala intención, como parece ser el caso que se comenta, sorprendiendo así la buena fe de la gente.

Se comprende que muchos ciudadanos, ajenos a la disciplina periodística que determina los métodos para corroborar si una información es cierta o falsa, incurran en la acción de publicar o compartir algo indebido, sobre todo ahora en que es tan fácil hacerlo a través de internet.

Lo que no se puede concebir es que los profesionales de la información también se vayan en ocasiones con esta clase de «fintas», porque se supone que ellos están preparados precisamente para detectarlas con oportunidad y evitar su publicación debido al daño moral y hasta económico que pueden causar a terceros.

Los sentidos fallan

Desde hace muchos años la ciencia estableció que frecuentemente las cosas, tangibles o intangibles, no son como aparentan ser, porque los sentidos fallan. A menudo los seres humanos vemos, leemos, oímos, tocamos, olfateamos, no exactamente lo que es, sino lo que queremos o esperamos que sea, de suerte que nuestras apreciaciones inmediatas resultan muchas veces equivocadas.

En la actualidad se ha vuelto tan común denigrar a los demás por cualquier motivo, sin comprobación alguna, que ya nadie puede estar seguro de conservar su buena imagen, uno de los principales derechos de todo ser humano.

De ahí la importancia de checar y rechecar, por estricta justicia, las cosas que consideramos importantes o que pudieran tener alguna consecuencia negativa para los demás, como es la divulgación de mensajes que pudieran afectar el honor o el buen nombre de alguna persona y de su familia.

Si esta es una exigencia moral para toda clase de lectores, con mayor razón lo es para los profesionales de la información, que son los comunicadores, en quienes resultan realmente imperdonables estos errores.

Javier Medina Loera es periodista.

http://www.javiermedinaloera.com