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RESPUESTAS: LOS MUROS TAMBIÉN CAEN

RESPUESTAS: LOS MUROS TAMBIÉN CAEN

Feb 4, 2017

Por Javier Medina Loera

No cabe ya la menor duda de que el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trae una fijación mental contra los mexicanos, pues no desperdicia la más mínima oportunidad para agredirnos, y lo que es imperdonable, con lujo de burla.

Al firmar hace unos días el acuerdo ejecutivo para la construcción de su muro en la frontera con México, exhibió el documento ante los camarógrafos, entre aplausos de sus colaboradores, cuando bien pudo hacerlo en forma política y discreta, pero de esto el señor no sabe nada, ni le interesa.

Cuando después de estos desplantes prepotentes, Trump dice que ama a los mexicanos y que “el muro es por su bien”, se muestra ridículo y ansioso de burlarse descaradamente de un pueblo que no le ha hecho ningún mal, y menos a su país.

Los muros históricos

Cabe recordarle al Sr. Trump que todos los muros construidos hasta la fecha para separar a unos pueblos de otros han caído o están por caer, empezando por la Gran Muralla China, una de las siete maravillas del mundo antiguo, levantada dizque para frenar la invasión de los vándalos, pero que al final de cuentas no sirvió para nada, porque éstos la penetraron cuantas veces quisieron y al final se apoderaron por mucho tiempo del mismo imperio chino.

Igual sucedió con el Muro de Berlín construido en la segunda mitad del siglo 20 para separar a los comunistas soviéticos y sus aliados, del mundo occidental. Tampoco este muro pasó la prueba del tiempo, ya que cayó hace apenas 28 años ante el fracaso del sistema socialista, considerado por algunos como la panacea para salvar el mundo.

Hay otros muros en la historia, como el de Israel, todavía en construcción en la línea de Cisjordania, dizque para proteger al Estado judío contra los palestinos. Este muro ha sido declarado ilegal por la Corte Internacional de Justicia (2004) y caerá tan pronto como avancen los acuerdos de paz.

Siglos atrás recordamos el Muro de Adriano, erigido en el siglo II en Gran Bretaña para fijar el límite del “mundo civilizado” y el de los bárbaros, es decir, la misma idea de todos los muros históricos: “Nosotros los ricos y ustedes los pobres, nosotros los listos y ustedes los ignorantes, nosotros los patrones y ustedes los sirvientes, no tenemos por qué estar juntos”.

El Muro de Trump

El Muro de Trump no significa otra cosa que la quiebra de la globalización (Gustavo Adolfo Ordoño: Pax Augusta), sistema que nos vendieron los gringos hace apenas tres décadas, pero que ahora ya no les gusta porque creen que “les comieron el mandado”, entre ellos los mexicanos, que, a decir verdad, ni cuenta nos dimos.

No le haría daño al Sr. Trump que se ponga a leer un poco sobre la historia de los muros que hasta la fecha han dividido a los pueblos de la Tierra, y se dará cuenta que éstos nunca cumplieron su cometido y que además son efímeros, igual que sus fantasías.

www.javiermedinaloera.com

Javier Medina Loera es periodista.