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Respuestas: Periodistas y voceros oficiales

Respuestas: Periodistas y voceros oficiales

Nov 26, 2017

Por Javier Medina Loera //

A raíz de reciente artículo sobre periodistas y activistas, donde traté de aclarar las principales diferencias entre ambas actividades, que hoy tanto se confunden, varios amigos me hicieron notar la conveniencia de distinguir también entre periodistas y voceros oficiales y entre activistas y políticos.

Como todo va por partes, quizás debamos empezar por establecer las diferencias entre periodistas y voceros oficiales, dos actividades relacionadas entre sí, pero con objetivos que a veces se contraponen. En mi carrera de más de medio siglo de periodista he tenido la oportunidad de conocer y tratar tanto a unos como a otros.

Diferencias clave

El periodista, lo dijimos ya, tiene la obligación de informar de manera imparcial sobre los acontecimientos de la vida diaria, de manera que sus lectores o audiencias dispongan de todos los elementos de juicio necesarios para formarse un criterio acertado de las cosas.

Por su parte, el vocero oficial, ya sea de una dependencia pública o de una instancia privada, tiene la ineludible función de cuidar la buena imagen de esa dependencia, de esa corporación o del personaje que lo contrata para manejar sus relaciones públicas.

En estas circunstancias, ambos oficios pueden contraponerse en algún momento, porque mientras el periodista busca la verdad de cualquier asunto, sin importar si los funcionarios resulten o no perjudicados, el vocero oficial tiene la obligación de cuidar la imagen de la institución que representa.

Periodistas como voceros

Así las cosas, no es raro que entre periodistas y voceros ocurran de vez en cuando ciertas desavenencias. Por tal razón y con el afán de resolver cualquier dificultad que pudiera presentarse entre una institución pública o privada y los medios de comunicación social, generalmente se contrata a periodistas profesionales como jefes de prensa y difusión, es decir, el vocero oficial, salvo raras excepciones, nace y se forma en el ejercicio periodístico, mismo que a veces abandona sólo temporalmente para volver a su actividad reporteril en la primera oportunidad.

El caso de Fernando Arias

En Jalisco ha habido notables voceros de prensa; uno de ellos es Fernando Arias Pérez, de Zapotlán (Ciudad Guzmán, Jal.), quien dirigió la comunicación social de dos gobiernos estatales de distinto partido: Enrique Álvarez del Castillo, del PRI, y Francisco Ramírez Acuña, del PAN. Ambos, al ser nombrados, el primero procurador general de la República en la época del presidente Carlos Salinas, y el segundo, secretario de Gobernación con Vicente Fox, invitaron a Fernando para dirigir sus respectivas áreas de Comunicación social.

Muy claro se ve en este caso que al distinguido comunicador de origen zapotlense no lo contratan por su militancia política, sino por su experiencia y capacidad profesional, que inició en Notisistema en los años 70, para ingresar luego al servicio público en el área de prensa en tiempos del gobernador Flavio Romero de Velasco.

Con esta singular carrera como vocero oficial, Fernando Arias pudo formar escuela de comunicadores, entre ellos Óscar Soltero Villela (QEPD) en el Ayuntamiento de Guadalajara; Humberto Atilano, en la CFE, y Eduardo Corona, en Derechos Humanos, por mencionar algunos.

www.javiermedinaloera.com