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Respuestas: Tradiciones que se van

Respuestas: Tradiciones que se van

May 13, 2017

Por Javier Medina Loera //

No, no es romanticismo, ni simple añoranza como algunos pudieran pensar, sino amor a lo propio, a nuestras raíces, a los valores auténticos de nuestros padres y abuelos que deben prevalecer por siempre, porque nos advierten de experiencias del pasado, fundamentales para entender el presente y el futuro.

Hay muchas tradiciones mexicanas verdaderamente valiosas que se han ido para siempre, pero hablemos hoy de algunas de Jalisco, que no sólo afectan al ámbito cultural, sino también al económico y me atrevo a decir que el político.

Empecemos por la cultura del maíz: Es un hecho, científicamente probado que fue en Jalisco donde se inició el cultivo del maíz hace miles de años, desde donde se propagó a todo el país y al mundo entero, incluso en China. El caso es que ahora su cultivo ha sido prácticamente abandonado por el gobierno y por muchos particulares al grado de que tenemos que importarlo de otros países.

Las “calandrias”

El Ayuntamiento de Guadalajara, que debiera velar para salvaguardar las principales tradiciones y la historia de la ciudad, pretende cambiar ahora las viejas “calandrias” movidas por caballos, última reminiscencia de los taxis del siglo 19, por vehículos de motor, todo en aras de una modernización mal entendida. Con este criterio, ya nomás faltará que los remeros de Venecia les instalen motores a sus góndolas y que lo mismo hagan los de Xochimilco.

Quienes apoyan semejante “modernización”, dizque en aras de “proteger” a los humildes jamelgos, se han puesto a pensar a dónde irán a parar estos animalitos, ya desocupados. Al matadero, pues a dónde más.

Y ni qué hablar de los antiguos edificios del centro de la ciudad, cuyos propietarios, en complicidad con las autoridades, dejan caer día tras día para luego convertir esos predios en estacionamientos o en otros negocios que supuestamente les rendirán buenas utilidades, sin advertir que esas viejas fincas, remodeladas, pueden servir para hoteles, restaurantes y otras empresas que serían la admiración de turistas y de la gente conocedora de la arquitectura y de la historia.

Relaciones humanas

También se acabaron las tradicionales serenatas de la Plaza de Armas, los conciertos del Agua Azul y las tertulias organizadas por familias tapatías, donde se discutían temas del día y se apuntaban soluciones para problemas de la ciudad, el país y el mundo.

Los tiempos de Internet nos han llevado a relegar las relaciones directas con las personas que más estimamos, para darle mayor importancia al dispositivo móvil.

En fin, triste es el panorama de Jalisco y de Guadalajara cuando, en primer lugar, no hay autoridad que se interese por rescatar lo más valioso de esta sociedad, y en segundo, cuando tampoco se advierte el interés de mucha gente por preservar los valores de sus antepasados.

Pero la esperanza muere al último. Ya veremos si en los próximos años hay alguien en la política y en el gobierno que se preocupe por la historia, la cultura y los valores jaliscienses, y que además haya quien los aprecie y apoye.

www.javiermedinaloera.com