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SEGURIDAD PÚBLICA: Guerrero: sin orden y sin ley

SEGURIDAD PÚBLICA: Guerrero: sin orden y sin ley

Nov 15, 2014

«Para exigir al gobierno una respuesta sobre hechos violentos hay diversas formas, existen medios de comunicación, manifestaciones pacíficas, ruedas de prensa, posicionamiento de puntos de vista, pero jamás es con actos violentos como se puede pedir un alto a hechos violentos».

Han pasado 50 días desde la desaparición de los jóvenes normalistas en Iguala, Guerrero, y hasta el momento no hay una respuesta certera por parte del gobierno federal.

Muchos temas han salido en torno al caso Iguala durante estos 50 días, primero se encontraron fosas en las que había cuerpos y se rumoró que eran de los estudiantes, pero al final resultó falso y habrá qué investigar de quién son los restos encontrados.

Se han dado varias detenciones importantes, las cuales no han sido tan mencionadas en los medios de comunicación, como tal vez esperaba el gobierno federal con la finalidad de disminuir un poco la intensidad con la que salen noticias del caso Iguala.

CRONOLOGÍA EN GUERRERO

El pasado 26 de septiembre se dio el suceso de la desaparición de los estudiantes normalistas en Iguala, Guerrero. Posteriormente el 30 de septiembre pidió licencia el entonces presidente municipal José Luis Abarca y se dio a la fuga.

Es hasta el 4 de octubre que la PGR atrae las investigaciones pero ya habían pasado casi 10 días de los hechos, durante este periodo podemos resaltar que fue detenido Héctor Beltrán Leyva, líder del Cártel de los Hermanos Beltrán Leyva, noticia que en otras circunstancias hubiera sido nota de primera plana en todos los medios de comunicación y no fue así debido a la preocupación por lo acontecido en Guerrero.

Una vez atraída la investigación por parte de la PGR se pensó que rápidamente daría resultados pero después de 50 días las noticias no llegan.

Para el 9 de octubre se dio la detención de Vicente Carrillo Fuentes, líder del Cártel de Juárez y quien asumió el cargo después de la muerte de su hermano Amado Carrillo Fuentes «El Señor de los Cielos», otra noticia que hubiera sido nota de varios días en otras circunstancias, pero pasó casi desapercibida por lo que acontece en Guerrero.

Es hasta el 24 de octubre que se libró una orden de aprehensión en contra de José Luis Abarca y es hasta entonces cuando lo empezaron a buscar las autoridades.

Es durante la semana del lunes 27 de octubre que se politizó el tema y varios actores políticos importantes en la esfera nacional se pronunciaron en torno al caso, lo cual no abonó nada a la resolución del caso, ni dio con el paradero de los jóvenes estudiantes.

Posteriormente se hicieron pronunciamientos por parte de cúpulas empresariales para un acuerdo entre todos los actores con la finalidad de buscar combatir la ilegalidad y fomentar el Estado de Derecho.

Este llamado también lo hizo el Presidente de la República días después con lo que se mostró la coordinación entre los diferentes sectores en el territorio nacional.

GUERRERO EN LLAMAS

La situación en Guerrero tal vez se pensó cambiaría con la llegada del nuevo gobernador posterior a la renuncia de Ángel Aguirre, pero al parecer no es así, hoy el problema ya no es solamente los estudiantes que siguen sin aparecer, ahora el gobernador de Guerrero tiene en frente el problema de las constantes manifestaciones.

Las manifestaciones son una muestra de la indignación y la preocupación de la población ante lo ocurrido, además han surgido temas que han abonado a emitir comentarios y posturas contrarias al gobierno como por ejemplo el viaje del presidente Enrique Peña Nieto a China y el reportaje que se dio a conocer con la supuesta propiedad de un inmueble en el Distrito Federal de un valor considerable por parte del presidente Enrique Peña Nieto.

Si bien se han emitido comentarios en contra a estos temas que han surgido, se han aprovechado por algunos grupos para aportar negativamente al tema de Ayotzinapa y esto por medio de manifestaciones que conllevan actos de vandalismo.

El manifestarse pacíficamente como en un principio se planteó por algunos organismos de la sociedad civil en diversas partes del país no tiene nada de malo, el problema es cuando incurren en acciones violentas como lo ocurrido el sábado 8 de noviembre en Palacio Nacional donde quemaron la puerta principal del lugar en el que han despachado por años los Presidentes de la República.

Otra manifestación que terminó con hechos violentos fue la ocurrida hace unos días en Guerrero cuando algunos manifestantes ingresaron a la sede del Congreso del Estado y destruyeron todo a su paso, incendiando también una parte del recinto legislativo, sin que la autoridad hiciera algo por evitarlo.

El impedir sin motivo una manifestación no es lo correcto, pero el ingresar a un recinto legislativo, golpeando policías e incendiando lo que había en el interior ya es incurrir en un delito y la autoridad debe de actuar con firmeza y así lo debió haber hecho el nuevo gobernador de Guerrero.

Estas manifestaciones si bien es cierto no son organizadas por los padres de los normalistas, son aprovechadas por grupos como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación para sumarse al tema y generar mayor inestabilidad, como por ejemplo con lo ocurrido el pasado 13 de diciembre cuando los miembros de la CNTE tomaron 113 alcaldías en Michoacán justificando estos hechos con lo ocurrido en Ayotzinapa.

La CNTE claramente puede manifestarse para exigir al gobierno una solución al tema de Iguala, pero la forma en que lo hacen nada tiene que ver con lo que buscan las manifestaciones pacíficas que se han dado en diversas ciudades del país.

En política la forma es fondo, decía don Jesús Reyes Heroles, si bien se puede estar preocupado por la situación del país y se puede exigir justicia y que se esclarezcan los hechos, no es con violencia como se debe pedir.

Para exigir al gobierno una respuesta sobre hechos violentos hay diversas formas, existen medios de comunicación, manifestaciones pacíficas, ruedas de prensa, posicionamiento de puntos de vista pero jamás es con actos violentos como se puede pedir un alto a hechos violentos.

Guerrero en 50 días se ha convertido en un estado en el que reina el caos, en el que la autoridad en un principio parecía estar coludida con el crimen organizado y eso generaba ingobernabilidad e inestabilidad, es con la llegada del nuevo gobernador Rogelio Ortega con quien se esperaba estabilidad y poco a poco poner orden en el estado mientras el gobierno federal se hace cargo de las investigaciones al parecer interminables sobre lo ocurrido en Iguala.

Al parecer al gobernador de Guerrero no le ha quedado claro que ya no es académico y ahora es gobernador y lo que antes se escribía en libros hoy se debe poner en práctica y cumplir con su papel de autoridad y así empezar a poner orden en un estado que desde hace mucho no lo tiene.