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SEXTO SENTIDO: ¿CABALLADA FLACA? ¡RAQUÍTICA!

SEXTO SENTIDO: ¿CABALLADA FLACA? ¡RAQUÍTICA!

Ene 28, 2012

Tierra árida, ambiente agobiante, la caballada flaca a punto de inanición, es la triste estampa que reina en decenas de municipios en el país. Pero esa sequía no es sólo de lluvia, sino de talento y trascendencia, que permea ahora a nuestra clase política. La ideología partidista pobre, las propuestas reales, muy escasas; en resumen, capacidad cuestionable.

 

Los aspirantes a la silla presidencial dieron recientemente un paseo por la región, para confirmarnos que la caballada más que flaca, ¡está raquítica! Uno de ellos ya ni siquiera estuvo en el trote, prefirió rondar otros campos.

 

El perredista Andrés Manuel López Obrador fue el primero en aparecer en la reciente reunión de industriales del país, para presentar su propuesta económica; tuvo buena asistencia, se comprometió a que México crezca a más de 6 por ciento anual, generar un millón 200 mil empleos anuales, eliminar el IETU y privilegios a altos funcionarios, para ahorrar 600 mil millones de pesos, y así destinarlos a desarrollo social. Varios industriales lo tomaron como mensaje mesiánico, otros le aplaudieron.

 

Después arribó Josefina Vázquez Mota; los industriales le cantaron y llevaron pastel de cumpleaños. Ella se comprometió a crear en su primer mes de gobierno, una comisión contra la economía ilegal, apoyar las reformas laboral y fiscal, modernizar aduanas y combatirla corrupción. Lamayoría aplaudió esperanzada.

 

Santiago Creel, por su parte, les habló de gestar una mayoría legislativa con un gobierno de coalición para que “el que pierda, no pierda todo, y el que gane, no gane todo”. También propuso eliminar monopolios y dar paso a la competitividad, productividad e innovación, pero ya varios industriales habían abandonado el lugar.

 

Ante este escenario, creo que la precampaña panista se puede resumir así: “Este arroz ya se coció”, dice Josefina. “El arroz a punto, es mío”, atajó Cordero. “Dejen pa’ comer”, diría el restante.

 

Y el priísta Enrique Peña Nieto a industriales, como parte de su proyecto empresarial, propuso un sistema de seguridad social universal, armar mayorías legislativas para sacar adelante la reforma laboral y fiscal, la disminución de los diputados plurinominales, así como políticas públicas de Estado, vinculadas directamente con el sector industrial, incluyendo fondos de capital de riesgo con respaldo gubernamental. Él salió bien librado y sin despeinarse.

 

Entonces, con lo visto hasta el momento en sus visitas a Jalisco, me aventuraré a dar una opinión sobre escenarios irreales, a nivel nacional: si fuera por simpatías, ganaba Josefina Vázquez Mota; si fuera por imposición, el triunfador sería Ernesto Cordero; si fuera por milagro, Santiago Creel; si fuera por fe mesiánica, Andrés Manuel López Obrador. Si fuera por “good looking” y de paso, imperando el voto de castigo, el presidente sería Enrique Peña Nieto.

 

Ya entrados en gastos, a nivel local en el PAN: si fuera por espectaculares, ganaría Hernán Cortés; si fuera por experiencia, quedaría Fernando Guzmán; y si fuera únicamente por simpatía, ganaría Alfonso Petersen. Lamentablemente como siempre sucede, impera un “pero”, en todos. ¿La caballada está flaca? Pues, ¡qué esperábamos de un campo a punto de inanición!

 

* Es directora General

dela Agencia Notiemp

Twitter @adrianalunacruz

direccion@notiemp.com