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SEXTO SENTIDO: ¿Cuál tejido social nos queda?

SEXTO SENTIDO: ¿Cuál tejido social nos queda?

Nov 9, 2013

Por Irma Adriana Luna Cruz —-

Quedamos exhaustos por la última semana de terror noticioso: Tres niños de ocho y nueve años, durante el recreo encierran a un pequeñito de seis años en el baño de la escuela y le cortan el prepucio. El niño vejado guardó silencio hasta que el dolor lo obligó a hablar.

Una madre entierra a su hija en el patio de su casa y la reporta como robada, detonándose la Alerta Ámber. Posteriormente encuentran el pequeño cadáver. En un hospital de León, Guanajuato, permanece un jovencito de 12 años con graves heridas internas. Fue agredido por sus compañeros al negarse a fumar.

También en Guanajuato un sujeto obligó a su hijastro de tan sólo dos años a caminar sobre brasas ardiendo mientras que la madre no hizo nada para defender a su bebé. Un iracundo taxista golpea a una mujer –quien se niega a pagarle lo que solicita por el servicio–, sin importarle que ella es acompañada de dos niños.

La violencia, el silencio, la tragedia, el abuso y la gandallez son el común denominador de todos estos casos que se vuelven más comunes día con día. Y todavía indignados preguntamos ¿qué pasa con el tejido social?

La pregunta sería ¿cuál tejido social nos queda? Las noticias muestran que hay solo unos cuántos hilos rotos y podridos en nuestra sociedad. ¿Cómo llegamos a tal situación? ¿Cómo parar esta ola de violencia, deshumanización y terror?

Descuido familiar, violencia en el hogar, adicciones, falta amor, ausencia de comunicación, familias disfuncionales, muchos son los problemas a los que se enfrentan niños y adolescentes, lo que hace que unos se vuelvan víctimas y otros victimarios. Hay que escudriñar en el pasado, tal como lo hacen médicos y terapeutas para realizar un diagnóstico certero del padecimiento.

Todo suele comenzar en la niñez y adolescencia. Así que echémosle un vistazo a nuestra juventud. En Jalisco, actualmente hay casi dos millones y medio de jóvenes con 20 años de edad, en promedio, según la más reciente Encuesta Nacional de la Juventud. 8 de cada 10 de estos jóvenes fuman. Más de 60 por ciento de ellos y ellas han probado alguna vez bebidas alcohólicas. 1 de cada 10 ha consumido drogas.

Tres de cada 10 con edades de 15 a 19 años ya son activos sexualmente. No es de extrañar que las muchachas, casi a los 19 años –en promedio– se conviertan en madres. Sí, muchas de ellas inmaduras para criar con equilibrio a sus bebés. En el mejor de los casos, la abuela adoptará prácticamente a esos niños y los sacará adelante. Pero en otros, los pequeños desde su tierna edad entre la violencia y el abandono marcan su destino.
Las cifras son frías sí, pero también dan luz sobre lo que le está pasando a nuestra juventud y así comprendemos lo que pasa en nuestra sociedad.

Casi 8 de cada 10 jóvenes lleva una vida sedentaria, la mitad de ellos “nunca” hace ejercicio, lo que significa que la energía y frustraciones buscarán otros caminos para desfogarse.

Por un sinfín de motivos los chavos abandonan sus estudios alrededor de los 17 años. Casi 4 de cada 10 tienen acceso a Internet en su casa y lo usan mayoritariamente para sus redes sociales y sólo para matar el ocio.

¿Verdad que no es difícil identificar en dónde se gestan nuestros padecimientos y dónde comenzó a romperse el tejido social? El futuro de estas generaciones puede tornarse más terrorífico que las historias recientes que vemos en los noticiarios.

* Es periodista multimedia
Twitter: @adrianalunacruz
adriana@notiemp.com