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SEXTO SENTIDO | Juicios orales ¿justicia eficaz?

SEXTO SENTIDO | Juicios orales ¿justicia eficaz?

Jun 13, 2015

Un sujeto es detenido por la policía porque se presume que encabeza una banda de robacarros pero no se tienen las pruebas para demostrarlo, así que se le deja libre mientras se investigan los hechos y se recopilan las evidencias contundentes para llevarlo a prisión.

—¡No! ¿Cómo lo van a dejar libre, si se pela y sale del país? (se escucha una voz).

—Déjelo que huya. Ya cuando tengamos las pruebas de su culpabilidad lo traeremos de vuelta y pagará por lo que hizo, además resarcirá el daño causado a la víctima.

Ese fue el diálogo entre una alumna y un maestro especialista en juicios orales. Mientras todos los asistentes a la clase miraban incrédulos al docente.

Lo que el profesor y abogado trataba de explicar a sus alumnos es que el nuevo sistema acusatorio-adversarial pareciera traer justicia retardada a una población acostumbrada a la captura inmediata de señalados. En este sistema actual la víctima aplaude y las autoridades se jactan de una captura en el lugar de los hechos aunque después el sujeto quede libre por falta de pruebas.

Hay una infinidad de casos en los que la justicia nunca llegó. La presunción de inocencia en realidad no se aplica, miles de detenidos permanecen en prisión siendo inocentes o al menos sin estar sentenciados.

Ahora se presume que con el sistema de juicios orales bajarán los índices de impunidad, se resarcirá el daño a la víctima y será más eficaz dando prioridad a las garantías individuales de todos los protagonistas del hecho.

El nuevo sistema de justicia penal pone a prueba la eficacia y la pulcritud laboral de policías, ministerios públicos y jueces por las facultades y atribuciones que se les dan desde el momento de la investigación hasta la sentencia o absolución del imputado.

Claro, para ello, de entrada, se requiere que los policías deban al menos saber leer y escribir, tener la habilidad de recopilar datos, entrevistar tanto a víctimas como a presuntos delincuentes y testigos, además de organizar la investigación. Policías y ministerios públicos deben actuar siempre respetando las leyes y los procedimientos, de lo contrario su caso se vendría abajo y hasta podrían recibir sanciones. El juez llega limpio a conocer los hechos, sin posibilidad alguna de haberse corrompido para beneficiar a alguna de las partes.

Otro aspecto del nuevo sistema acusatorio es que los representantes de medios de comunicación pueden ser citados ante el juez como testigos de un ilícito o incluso por la naturaleza de su trabajo. Jalisco debe modificar su legislación —como lo han hecho otras entidades— para respaldar el derecho a la alta secrecía con respecto a las fuentes informativas.

Los juicios orales ya están implementándose en un par de municipios, pero a partir de febrero del próximo año serían generalizados en Jalisco. El sistema acusatorio-adversarial significa dar el paso a una justicia eficaz y a una nueva cultura para todos, al menos a eso se aspira.

¿Estamos preparados para eso? Tanto operativa como emocional, la respuesta es: no. ¿Y cómo nos irá? Tenemos un atraso añejo en la materia, altos índices de impunidad e ineficacia en las labores de justicia. Así que sólo queda apelar al apoyo y a la justicia divina, mientras la humana llega.

 

adriana@notiemp.com
@adrianalunacruz