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SEXTO SENTIDO: Llamadas que matan

SEXTO SENTIDO: Llamadas que matan

Feb 25, 2012

Los extorsionadores telefónicos rellenan sus bolsillos del miedo, la candidez, confianza y desconfianza de la gente, todo aunado a la corrupción oficial para vender padrones con información personal o darla nosotros mismos a desconocidos. Recientemente escuchaba al procurador de Justicia de Jalisco, Tomás Coronado Olmos, informar detalladamente la evolución en los modus operandi para extorsionar y las millonarias ganancias que dejan.

 

En lo que va del 2012, en Jalisco se tienen registradas casi un centenar de denuncias de extorsión telefónica, muchas corresponden a la modalidad tripartita (enlace telefónico con extorsionador, víctima de secuestro virtual y familiar que pagará el dinero). Son alrededor de tres denuncias diarias que recibe la dependencia estatal, pero hay una desconocida cifra negra que estremece.

 

Los delincuentes aprovechan la tecnología, no cuentan con límites territoriales para su actividad, operan dentro de prisión y hasta montan en la ciudad oficinas ex profesas para extorsionar a sus víctimas y cobrar los rescates de los secuestros virtuales, a saber 88 millones y medio de pesos en un año.

 

Lo más preocupante, no es eso, los criminales podrían utilizar todo lo que estuviera a su alcance y aun así, fracasar, lo lamentable es que la extorsión les ha dejado millonarias ganancias porque se alimenta de nuestro miedo, ignorancia y candidez al soltar nuestra información personal.

 

¿Qué debe rondar en nuestra cabeza, dónde está nuestra autoestima como para que una voz prepotente, grosera y ruda nos haga soltar toda la sopa? ¿Cuán grande es nuestro temor para que una voz sin rostro, logre amenazarnos al grado de obligarnos a salir de nuestro seguro entorno –hogar u oficina– para caer en un secuestro virtual o  auto-secuestro? ¿Cuánta impunidad reina en nuestra sociedad para que los criminales abran fácilmente oficinas para delinquir y operen protegidos en la prisión? ¿Llega a ser nula nuestra confianza en la autoridad para que le solicitemos ayuda?

 

Considera usted que estos cuestionamientos son dignos de reflexión, sus respuestas revelan lo que somos como sociedad. Ojalá que así de simple como se les da a ellos pudiéramos la gente positiva y luchona, abrir negocios lícitos.

 

Y, si con amenazas nos convencen de movernos, hubiéramos comenzado por ahí para ver cambios reales en nuestra cultura y costumbres.

 

La delincuencia está ávida de nuestros datos personales, hábitos, riqueza y desconfianza, también de nuestra falta de amor hacia nuestros hijos que finalmente les lleva a llenarse los bolsillos de extorsiones, robos y venta de droga.

 

Abra los ojos cuando transite en las calles. Cuide a sus hijos. No vista de forma ostentosa o portando artículos de marca. Que su cartera no se vea voluminosa, lleve sólo una identificación, una tarjeta de crédito y el suficiente dinero en efectivo para realizar pequeñas compras.

 

Que su tarjeta de presentación no revele cargos prominentes en la empresa. No brinde información personal a cualquiera, sea vía telefónica o en centros comerciales. Si recibe una llamada de extorsión, simplemente cuelgue. Esas son algunas recomendaciones que nos dan las autoridades reiteradamente, pero no las seguimos porque desconfiamos de ellas.

 

Entonces habría que reflexionar sobre la definición que daba Amado Nervo sobre el temor: “una autosugestión más o menos voluntaria de inferioridad”, así comprenderíamos que la delincuencia se fomenta por mucho en nuestro interior.

 

* Es directora General

de la Agencia Notiemp

Twitter @adrianalunacruz

E-mail: direccion@notiemp.com

 

One comment

  1. Laarquigina /

    Buena nota Adriana! 🙂