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SEXTO SENTIDO: Los fantasmas de nuestra descendencia

SEXTO SENTIDO: Los fantasmas de nuestra descendencia

May 19, 2012

Por Irma Adriana Luna Cruz * 

En verdad urgen oportunidades laborales, educativas, deportivas y artísticas para los jóvenes; en ello coinciden todos los candidatos a la Presidencia de México y a la Gubernatura de Jalisco, sin importar su extracción partidista. Las propuestas se parecen pero ninguna resuelve el problema, que sigue creciendo imparable. Y aún peor, la juventud desocupada pero con anhelos de riqueza, es caldo de cultivo para el crimen organizado. 

Y es obvio, el desempleo juvenil es un problema mundial que mantiene preocupada incluso a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ya lo reconocía su titular, José Ángel Gurría, en su más reciente visita a Guadalajara.

La realidad es que se requieren 40 millones de empleos para los jóvenes cada año, pero también es cada vez más común que sexagenarios sigan trabajando para sobrevivir. La crisis económica se convirtió en una parálisis reflejada en el desempleo, especialmente de la juventud, mientras sigue ampliándose una brecha entre educación y necesidades laborales. Así de grave es el reto.

Nuestros políticos prometen ayudar a conseguir ese “primer empleo”, pero en simultáneo nuestra juventud es golpeada por la realidad: estudios superiores inaccesibles a la mayoría y varios con la oportunidad de hacerlo, terminan abandonando la carrera por las necesidades económicas familiares, sueldos precarios, horarios abusivos y además sin prestaciones laborales.

Ya irse al país vecino tampoco pinta atractivo, no sólo por el recrudecimiento en las leyes migratorias, sino que allá hay que enfrentarse también al desempleo, incluso hasta para los legalmente establecidos. No nos extraña entonces que abunden los adolescentes sicarios, o los halcones que por unos cinco o siete mil pesos mensuales, venden su alma a la mafia.

La OCDE insiste a los jóvenes, hay que tener cuidado hasta en cómo se presenta la “currícula del siglo XXI”; se trata de adquirir habilidades en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, porque el mercado laboral se vuelve cada vez más dinámico y demandante.

Sin embargo, aquí estamos atorados en si los maestros deben ser evaluados, en los cotos de poder en universidades públicas y proliferación de escuelas “patito”, en si se destinan más recursos para revivir los espacios recreativos que están desde hace años gobernados por los delincuentes.

Los expertos están advirtiendo a sus gobiernos que diseñen programas de mercado laboral activos especiales para la juventud, que eliminen los obstáculos para contratar a recién egresados, que los sectores empresarial y educativo vayan de la mano para integrar a los chavos al campo laboral, incluso durante su pasantía –obvio mejorando incentivos para las empresas pequeñas y medianas–, y muy en especial que el sistema de impuestos y de beneficio social no sea una trampa contra el trabajador ni el empleador.

Nuestros políticos no han logrado asimilar esta bola de fuego en crecimiento, no han concretado el diálogo real con la juventud. Jactarse de que los chavos apoyan una candidatura no radica en sacarlos a la calle en bola para pegar calcas.  No nos extrañe entonces que a algunos políticos les tiemblen las piernas al enfrentarse a estudiantes universitarios críticos. 

En lugar de alimentar al país con su creatividad, su “chip” tecnológico, su hambre de sobresalir, me pregunto si no estaremos matando esa esperanza en el futuro. No dejo de pensar en que la educación de los hijos comienza 30 años antes de que nazcan, o como diría Carlos Fuentes, “nuestros hijos son los fantasmas de nuestra descendencia”. 

 

* Es periodista multimedia

Twitter: @adrianalunacruz

analisis@notiemp.com

 

One comment

  1. Gina Haley /

    Uno de los problemas, es que el sistema educativo nos enseña a tener un trabajo, no a ser empresarios y a eso se le agrega que la prioridad de los politicos es el poder. Que futuro les espera a nuestros nietos.
    Buena Nota! Adriana