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SEXTO SENTIDO: Políticos que rebuznan en un país reprobado

SEXTO SENTIDO: Políticos que rebuznan en un país reprobado

Jun 9, 2012

Por Irma Adriana Luna Cruz *

México con niños y magisterio reprobados nos obligan a preguntamos este fin del ciclo escolar: ¿quién fracasa: el alumno, la familia, el maestro, la escuela, el sistema? O si todos aportamos un granito para el vergonzoso resultado, ¿qué haremos para cambiar el futuro de la nación?

Con un país reprobado no nos extrañe tener a políticos rebuznando, peor aún, qué nos espera con un aspirante a la Presidencia de la República que representa al sindicato que llevó a la decadencia educativa, con otro abanderado con dudosos hábitos de lectura, pero que presuntamente pacta con ese grupo, con una candidata que lleva una relación de amor y odio con la lideresa del magisterio o con el político que la odia, pero se la lleva muy bien con otros rebeldes de su grupo.

¿Cómo queremos ser un país que cuente con niños superdotados, cuando ni siquiera es delito un paro magisterial en pleno cierre de ciclo escolar? Y dicho sea de paso, a los niños inteligentes no les brinda lo indispensable para que aprovechen su capacidad intelectual.

¿Cuándo podríamos exigirle a un infante honestidad, si algunos maestros les arrebatan de sus manos las pruebas Enlace? ¿Es posible que los niños respeten a las autoridades si observan spots y debates políticos en los que imperan descalificaciones al contrincante?

Si una cualidad tiene la niñez moderna es la inteligencia; simplemente basta ver cómo manejan los sistemas tecnológicos como la computadora o telefonía celular. Entonces, hay que partir del hecho real, si los estudiantes “no son lo suficientemente buenos” o “no están haciendo las cosas de la mejor manera” –según sus calificaciones–, es porque los adultos supuestamente capacitados para guiarlos no les estamos enseñando los qué y cómo, ya ni hablemos de los buenos modos. O sea, ¡nos está fallando la estrategia! El resultado, un país de reprobados, y sí, de políticos rebuznando también.

Si esta es la formación que tienen nuestros niños, vergüenza nos debería dar exigirles que sean competitivos y sepan cómo resolver las dificultades en su corta existencia. Mejor sería aceptar la ausencia de capacidad y calidad moral con los resultados que esto implica.

Se critica a los políticos de antaño por corrupción, por negligencia, por desvergüenza, pero no podemos tacharlos de que no sabían hablar, eran ejemplo en oratoria. Y si no habían ido a la escuela por lo menos eran bragados.

Ahora sucede que hasta el polémico don Porfirio y los políticos de su tiempo tenían razón al enviar a sus hijos a estudiar fuera del país. Durante el porfiriato reinaba el analfabetismo pero irónicamente surgieron grandes escritores y se promovió la cultura. Él tenía modales de primate y era capaz de mover las leyes humanas y divinas con tal de cumplir sus objetivos, pero pulió sus hábitos y gustos –a costa incluso de su propio pueblo– para finalmente relacionarse con diplomacia y elegancia en reuniones importantes con las autoridades del mundo de su tiempo, lo que significó inversiones y desarrollo de algunos sectores. Hasta hoy, sus restos yacen en el famoso cementerio de Montparnasse, en París.

Desde el tiempo de Porfirio Díaz a la fecha ¿ha cambiado la situación en nuestro país y en nuestra forma de hacer política? Seguimos con claroscuros, y no cambiará hasta que comprendamos que en la educación y los valores humanos, está la riqueza nacional.

 

* Es periodista multimedia

Twitter: @adrianalunacruz

E-mail: analisis@notiemp.com