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SEXTO SENTIDO: ¿Populares héroes o desafiadores de la justicia?

SEXTO SENTIDO: ¿Populares héroes o desafiadores de la justicia?

Mar 1, 2014

Irma Adriana Luna Cruz —-

Acaso ¿nos extraña que organicen marchas (pagadas o no) en Sinaloa, apoyando al narcotraficante más peligroso y popular de la historia de este país o que le compongan corridos, exaltando sus métodos para burlar la ley? Porque debería de extrañarnos si aplaudimos como héroes a revolucionarios como Doroteo Arango Arámbula o Pancho Villa, un criminal fugitivo que junto con sus acompañantes allanaban hogares, robaban lo que encontraban, mataban a quien se oponía y abusaban de mujeres.

Los mexicanos de aquella época le tenían pavor, en cuanto sabían que Villa arribaba a los poblados, lo primero que se hacía era esconder a las jovencitas para evitar tragedias familiares.

Pancho Villa igual que el recién recapturado Joaquín “El Chapo” Guzmán, provenía de una pobre familia de campesinos, tuvo una escasa formación educativa, fue encarcelado y también escapó.

Otra similitud del “Centauro del Norte” con el capo en mención es que pasó varios años como fugitivo de la ley en las montañas mexicanas, y además, también era perseguido por los norteamericanos. La pobreza y las injusticias alimentaron las almas de ambos.

Otro malandrín que hizo de la suyas en este territorio fue el español que fundó ni más ni menos que nuestra Guadalajara, Nuño Beltrán de Guzmán. Un sujeto con pocas habilidades políticas, más bien era prepotente, déspota, cruel y sanguinario, acompañado por sus soldados no le importaba maltratar a hombres, mujeres y niños indígenas o matarlos con el fin de conquistar tierras y adquirir riqueza y fama.

Esto fue lo que finalmente causó su perdición política, al enterarse el rey de España que en su nombre abusó de los indígenas (nuestros ancestros) fue destituido de su cargo, arrestado, llevado a su tierra y sometido a juicio. Murió preso. ¡Imagínese!

Eran tan pocas las virtudes que tenía Beltrán de Guzmán que es preferible citar en libros de texto como fundador de esta “noble y leal ciudad” a su lugarteniente Cristóbal de Oñate, que por lo menos dio muestras de inteligencia y generosidad.

Hoy nos encontramos que a Joaquín “El Chapo” Guzmán, considerado por las autoridades mexicanas e internacionales como el delincuente más peligroso del mundo también es querido en tierra sinaloense donde se tiene una narco-cultura muy arraigada.

La fachada del lugar donde se le capturó se ha convertido en atractivo turístico. Abundan los narco-corridos que detallan la creatividad del capo para burlarse de las autoridades, su inteligencia para la transportación ilícita de drogas o el uso de tecnología avanzada para escabullirse durante años.

No es que sea correcto lo que sucede, pero es una realidad. En la actualidad son tan escasos los ejemplos de héroes políticos que el pueblo ve erróneamente como ejemplos a desafiadores de la ley, por el simple hecho de haber tenido los cojones o la habilidad para hacerlo.

El peligro es latente e innegable porque recordemos que hasta el Führer: Adolf Hitler tuvo sus fieles defensores y la tragedia siempre les acompañó.

* Es periodista multimedia

Twitter: @adrianalunacruz

E-mail: adriana@notiemp.com