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SEXTO SENTIDO: QUIEN TENGA LAS BOLAS MÁS GRANDES

SEXTO SENTIDO: QUIEN TENGA LAS BOLAS MÁS GRANDES

May 15, 2012

Para el segundo debate presidencial a realizarse en Guadalajara, ¡no nos hagamos bolas! Si un escote mata propuestas y debates políticos, es también digno para reflexionar. Así que sencillamente, quedémonos con quien tenga más grandes las bolas. Para qué nos empelotamos en discusiones sobre quién gana los debates o si hay que modificar los formatos de los encuentros entre políticos, cuando al final las bolas nos cambian todo.

 

Simplemente que Josefina vaya escogiendo su vestido ¿blanco? y que Enrique, Andrés y Gabriel también agarren bien sus bolas. Sí, porque los candidatos de distintos partidos políticos primero pasan semanas preparando su imagen –el color de su vestido, su corbata, su traje, su peinado, el maquillaje–, sus propuestas y sus mejores golpes políticos, basados en errores de gobierno y humanos de sus contrincantes.

 

Después se quejan de que no tuvieron tiempo para desenvolver sus ideas, discutían sobre quién había sido el ganador y quién había tenido más bolas para evidenciar a su contrincante. Cuando en realidad un escote y dos músculos glúteos mayores resultaron ser lo más llamativo del encuentro, y ninguno de los aspirantes a representarnos, reflexionó sobre la lectura que esto debía darles.

 

Ahora, con la reacción de la autoridad electoral por el vestuario de la modelo, sólo por morbo, muchos estarán pendientes del segundo debate presidencial en la Expo, para ver si contratan a la misma boluda, o si ahora a la edecán la obligarán a vestir como monja. Después la atracción será el round, para conocer cuál de los cuadros, tendrá las bolas más grandes. ¿Y las propuestas?

 

No por nada los abanderados jaliscienses están pidiendo que cambien el día para el debate local, pues el presidencial les robará la atención. Lo que son las cosas, ahora ni quien se preocupe por el fútbol como ladrón del rating.

 

Se supone que un debate político es un encuentro ideal para que el electorado tenga opción de escuchar ideas y contemplar el carácter del participante para tener más clara la decisión a tomar en las urnas al momento de sufragar el voto.

 

Sin embargo, al ver en lo que se han convertido nuestros debates, algunos son gallineros, porquerizas, palenques, pasarelas o reality shows. Es cuando se fortalece más la idea de que haya en las elecciones presidenciales de México, una segunda vuelta. Sí, ya sé, el principal argumento en contra sería que ya de por sí nuestra democracia es de las más caras. Pero imagínese simplemente observar un debate entre sólo dos candidatos, aunque haya un límite de tiempo podría darse un verdadero combate ideológico y también un aguerrido enfrentamiento de acusación y defensa.

 

De lo contrario seguiremos con debates aburridos, ideas repetitivas, tirar la piedra y esconder la mano mientras la chicharra o el número de la suerte en la intervención, impiden una respuesta inteligente o evidenciar el potencial de reacción de los aspirantes.

 

Al final de cuentas, eso es un gobernante: ir más allá de la imagen personal creada, un ciudadano que se distinga de sus propuestas, con actuar inteligente y con capacidad de reacción ante circunstancias imprevistas o acusaciones directas.

 

Y el derecho de los electores, es tener la oportunidad de identificar esas características humanas y políticas, así como los antecedentes de los aspirantes, para saber en concreto quién tiene las bolas más grandes y tomar una decisión antes de emitir el sufragio en la urna.

 

* Es periodista multimedia

Twitter: @adrianalunacruz

E-mail: analisis@notiemp.com