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SEXTO SENTIDO | Voto femenino, sesenta años y todavía cojeando

SEXTO SENTIDO | Voto femenino, sesenta años y todavía cojeando

Jul 4, 2015

Eran aproximadamente las tres de la tarde y en las casillas electorales sólo acudían mujeres —de todas las edades— a emitir el sufragio, no había varones. Sí, se veía extraño. Los únicos hombres eran unos cuantos funcionarios de casilla. ¿Cuál era el motivo? México estaba jugando un partido de futbol. Ellos preferían quedarse en casa o en un centro botanero para observar el cotejo, ya acudirían a las urnas después, decían.

Sin embargo, ellas querían cumplir puntualmente con su responsabilidad cívica como mexicanas antes de que cerraran las urnas o quizás pasara algo que les impidiera ir. Cabe mencionar que en el padrón electoral el pasado 7 de junio de los 87 millones 244 mil 921 ciudadanos, el 52% correspondía a mujeres, poco más de 45 millones.

Este proceso electoral en sí, fue histórico para la mujer porque fue la primera vez en que se intentó, por lo menos en papel, tener equidad de género. Incluso hubo un Grupo de Seguimiento al Cumplimiento de la Paridad en Candidaturas para el Proceso Electoral 2014–2015.

Aunque todavía hay que cuestionar las mañas que imperaron en cómo se eligió la representación femenil, dentro de los partidos políticos, para la integración de las planillas electorales. No fueron pocos los lugares en los que un varón impuso los nombres buscando no soltar el control que ejerce sobre ellas y, por tanto, de su actuar político y de gobierno en caso de resultar electas.

En las boletas electorales aparecieron más nombres femeninos que nunca, lo que hoy nos permite tener más diputadas, pero en las 125 alcaldías jaliscienses sólo 66 mujeres fueron la propuesta de los distintos partidos políticos, ni siquiera el 10%. Sólo habrá en la entidad cinco alcaldesas gobernando.

El Servicio Especial de la Mujer en México (SemMéxico) subraya que aunque habrá menos mujeres al mando en Ayuntamientos jaliscienses, ellas estarán gobernando para más personas. Antes había ocho alcaldesas, hoy habrá cinco, pero «el porcentaje de población gobernada por las mujeres pasó del 1.21% (89 mil 036 habitantes) en 2012, al 9.01% (662 mil 619 habitantes) en 2015».

El gran cambio se da en la integración del Congreso del Estado, la legislatura LXI se impregnará de perfume, 41% de las curules serán ocupadas por mujeres, esto es un 18% más que en la legislatura anterior donde sólo dos de cada 10 eran mujeres. A nivel federal el Legislativo estará integrado con el 58% de diputados y 42% diputadas.

Sin embargo, hay una «urgente necesidad» de que se aprueben reformas legales para establecer la verdadera paridad en candidaturas y que la mujer tenga oportunidad de aportar su fuerza en la toma de decisiones. Todavía hay resistencia en los partidos políticos para proponer a mujeres como alcaldesas y gobernadoras y no se diga a la Presidencia de la República. Sólo veamos a los gabinetes estatales y federales, son pocas, muy pocas las secretarias mujeres.

El pasado 3 de julio se cumplieron seis décadas del voto femenino en México. Sin duda, se ha tenido un gran avance desde 1955 pero ahora falta que pasemos de la cuota de género obligada, a la verdadera paridad política porque en el balance todavía la mujer sale cojeando.