Portal informativo de análisis político y social

¿Sigue el Pope?

En Tlajomulco la alta popularidad que alcanzó el presidente municipal, Enrique Alfaro Ramírez, producto de que las cosas le han salido bien, el panorama parece aclarado y hasta están pensando en las alternativas que se abrirán este año y el siguiente en lo que llaman “el siguiente paso” en la política.

Hace un año las cosas no eran así de claras ni para Enrique Alfaro ni para su círculo más cercano: Clemente Castañeda, Alberto Uribe e Ismael del Toro, pues calculaban que los priístas podrían ganar los reflectores y la atención del a opinión pública. Y era muy lógico pensar así por varias razones: porque tienen municipios con mucho más presupuesto, porque había y hay en el ambiente una tendencia favorable hacia ese partido y porque de manera natural Guadalajara al ser la capital la consideran algunos como la plataforma para aspirar a la gubernatura (lo cual por cierto es absurdo porque no ha habido en la historia de los alcaldes priístas uno que haya pasado de alcalde a gobernador directamente).

Hace un año, Enrique Alfaro decía que iba a trabajar muy duro por Tlajomulco con el objetivo de hacer las cosas bien y verse bien en el camino a sus aspiraciones. Pero reconocía que las cosas no le eran muy favorables porque le “falta partido” dada la baja preferencia local por el PRD. Alfaro decía entonces que “si con lo que haga, no me alcanza” en el crecimiento de las tendencias, “no voy”. Refiriéndose a que si cercano el momento su popularidad no era suficiente como para considerar que ganaría, no entraría a la contienda.

Pero esa circunstancia parece que quedó atrás tras las más recientes publicaciones de encuestas que lo colocan muy bien posicionado en todos los escenarios, incluso por arriba de los probables candidatos de Acción Nacional. Aunque debajo de Aristóteles, pero en un nivel competitivo.

Todo indica que las aspiraciones del alcalde de Tlajomulco están más vivas que nunca. En su territorio está más alto que ninguno de sus antecesores en el pasado reciente y se ha convertido en una especie de fenómeno de popularidad por su discurso fuerte, su gesto adusto y su aparente mano firme para gobernar.

Esto ha comenzado a generar expectativas entre la gente que le rodea y espera formar parte del proyecto que encabeza. Incluso se habla ya de quién podría ser el candidato a presidente municipal lo que no resulta extraño a pesar de que aun están a menos de la mitad de la administración. No obstante la circunstancia actual de Alfaro en popularidad, les hace pensar que podrán renovar el gobierno con los votos de la izquierda.

Cuando comenzaron a trabajar por Tlajomulco, Alfaro encomendó a Ismael del Toro, un experto en tejer redes ciudadanas la tarea de armar la estructura electoral en ese municipio, cosa que hizo de una manera muy eficiente y sin saber que probablemente un día le servirían para su proyecto personal, pues es él quien se menciona como la carta más probable para la candidatura una vez llegado el momento.

El tiempo aun está lejano, pero dado lo apresurado que son los políticos actuales en sus siguientes aspiraciones nadie se quiere quedar atrás y por lo pronto desde su posición de secretario General del Ayuntamiento, Ismael del Toro, conocido como “El Pope” se ve como el más firme candidato a candidato. El problema es que no saben por cuál partido, pues siguen divorciados del CDE del PR.