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Sistema nacional anticorrupción: mostrar voluntad política

Sistema nacional anticorrupción: mostrar voluntad política

Jul 23, 2016

Con la llegada de Enrique Peña Nieto como Presidente de la República se buscaba un cambio en el modelo de seguridad, ya que la llamada guerra contra el narcotráfico no dio los resultados que se esperaban, por lo que este fue un factor clave para que el PRI regresara a Los Pinos.

Sin duda los primeros meses fueron complicados para tratar de poner orden y al menos mediáticamente parecía haber resultados, pero las cifras no mienten y los delitos hasta el día de hoy no han mejorado significativamente, a esto hay que sumarle hechos como los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, los hechos suscitados en Tlatlaya y los grupos de autodefensas en Michoacán, por hechos como estos podemos decir que México en seguridad no ha estado bien y falta mucho por hacer.

Durante los primeros dos años el Gobierno de la República centró su trabajo en las llamadas reformas estructurales que fueron promovidas desde una «plataforma» en la que se realizó el Pacto por México, en el que imperaba la voluntad política y la capacidad de negociación entre los actores que toman las decisiones como presidentes de partidos políticos, coordinadores de bancadas en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República.

Con este trabajo realizado en el que sí existió voluntad política, negociación y lograron ponerse de acuerdo se aprobaron 11 reformas estructurales que por años no se habían logrado, ¿qué fue lo que hizo el Presidente para lograrlo? Sin duda, tener hombres como Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa dirigiendo los trabajos en ambas cámaras.

Una vez pasado el proceso legislativo y cuando era hora realmente de implementar las reformas, los problemas sociales y de seguridad empezaron a llamar la atención del Gobierno Federal y a producir una imagen en el exterior que no era para nada benéfica, a esto hay que sumarle los hechos que parecían estar ligados a cuestiones de corrupción como la llamada «Casa Blanca» y la casa en Malinalco que internacionalmente fueron noticia en contra de nuestro país.

Con un panorama adverso en cuestión política, social y económica, el PRI llegó desgastado a las elecciones del pasado 5 de junio, en las que estaban en juego 12 gubernaturas, de las cuales pretendían ganar 9, con un político de amplia experiencia al frente del partido, al que solo le ha faltado ser presidente municipal y presidente de la República.

Los resultados ya son conocidos por todos, el PRI sólo ganó 5 gubernaturas y esto obligó a Manlio Fabio Beltrones a renunciar a la dirigencia nacional del PRI en la que no duró ni un año, pero aquí la pregunta es ¿realmente fue culpa de Manlio la derrota o fue culpa de los gobernadores en turno?, el llamado voto de castigo fue el que operó y definió las pasadas elecciones, por lo que el mismo Manlio cuando presenta su renuncia ante la Comisión Política Permanente deja claro que era necesaria una autocrítica y que los temas de corrupción en algunos gobiernos locales fueron los causantes de la derrota, desde ese momento Manlio Fabio empezó a marcar la agenda del Sistema Nacional Anticorrupción, sistema que le tocó legislar en su etapa como Coordinador de Diputados Federales del PRI de 2012 a 2015, por lo que lo conoce perfectamente.

Claudia Pavlovich, gobernadora de Sonora, es cercana a Manlio Fabio y en su estado tienen como ejemplo claro de corrupción al exgobernador Guillermo Padrés, lamentablemente el gobierno federal no se ha decidido a actuar y ha sido necesario que Pavlovich pida la intervención de la PGR y que realmente actúe, este sin duda fue el primer mensaje contundente en materia anticorrupción, ya que nunca una gobernadora le ha exigido públicamente apoyo al gobierno federal de su mismo partido, en este caso a la PGR.

Enrique Ochoa inició su campaña por la dirigencia nacional del mismo partido con un mensaje alineado a lo que dijo Manlio en su última aparición como dirigente nacional del PRI, los mensajes de Ochoa Reza hablan sobre la necesidad de denunciar a los malos gobiernos que participen en actos de corrupción, aunque sean del mismo partido, también hizo referencia a la necesidad de ser autocríticos y escuchar a los militantes de su partido en todo el país.

La primera muestra real del Gobierno Federal en la que defiende el Sistema Nacional Anticorrupción fue cuando promueven una controversia constitucional que busca frenar lo legislado por los Congresos locales de Veracruz y Quintana Roo, ya que se contraponen con lo estipulado en el Sistema Nacional Anticorrupción y pretendían blindar a los gobernadores salientes que casualmente han sido acusados o ligados con actos de corrupción.

 

Promulgación 7 leyes del sna

El pasado lunes 18 de julio el Presidente de la República cierra este ciclo de discursos y trabajo legislativo con la promulgación de las 7 leyes que conforman el Sistema Nacional Anticorrupción, dichas leyes son:

  1. Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción.
  2. Ley General de Responsabilidades Administrativas.
  3. Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación.
  4. Reformas a la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
  5. Reformas a la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República.
  6. Reformas al Código Penal Federal.
  7. Reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.

Lo que causó sorpresa en el evento en Palacio Nacional fue el discurso del presidente Enrique Peña Nieto, ya que pidió perdón por la indignación que causó el tema de la Casa Blanca, es un acto políticamente correcto ya que se alinea con el discurso de su propio partido y ad hoc con el evento en el que estaba.

Es cuestionable que la primera dama haya regresado la casa blanca que adquirió con dinero de su trabajo, es cuestionable que el presidente haya pedido perdón, claro que es cuestionable porque según la Secretaría de la Función Pública no existió delito alguno, entonces por qué regresar la casa y por qué pedir perdón, será que realmente hicieron un acto de conciencia y actuaron en consecuencia y el motivo es que ante los problemas sociales y con la mitad de la población en México viviendo en pobreza es indignante que la clase política viva con un nivel muy superior, si realmente lo hicieron conscientemente es válido pero si lo hicieron solamente para tranquilizar a las voces que los criticaban no es válido y menos válido será que si realmente existió algún conflicto de intereses no se investigue y castigue a los culpables.

Ahora hay que esperar que con la puesta en marcha del Sistema Nacional Anticorrupción se nombre a las personas adecuadas como Fiscal Anticorrupción y como Secretario de la Función Pública para ver resultados en el corto plazo, eso sí sería una prueba de pasar del discurso y el perdón a los hechos.

cejalfredo@gmail.com