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SON… ¡TOTALMENTE PALACIO!

SON… ¡TOTALMENTE PALACIO!

Ago 6, 2011

Casi 306 millones “observados” por la Auditoría al Congreso (legislatura 58, periodo 2009) son una parte de “irregularidades” de un Poder que se empeña por opacar cualquier tipo de transparencia. La actual sigue los mismos pasos y ni siquiera se sabe con certeza cuántos hay laborando (y cobrando) en ese Palacio –ahora sí–.

La cifra, de por sí escandalosa, se queda corta con la Auditoría externa por casi 500 millones. La respuesta ahora es que “alguien” perdió los papeles y con ese conformismo apelan la ineficiencia. Mientras, más de millón y medio de jaliscienses padecen pobreza alimentaria, según la Sedesol.

Mientras, de acuerdo con el reporte 2010 del Coneval, la pobreza alimentaria de Jalisco aumentó 4 por ciento, del 2008 al 2010, al pasar de 17.9 a 22.1 por ciento, incrementando paralelamente la pobreza extrema, por encima de la media nacional. Mientras, la extrema promesa: empleo, educación, salud, seguridad…

Los abusos de la clase política lastiman cada vez más y provoca un enfrentamiento con la sociedad a través de dispendios, trucos legaloides y sin dar resultados. La sociedad, ese ente tan imaginario pero tan real, coexiste entre la esperanza y la incertidumbre. Una parte, quizás mayoritaria, aún confía que esto se compondrá, que si hemos salido de otras, lo haremos en ésta; otro grupo, menor en número, lucha por su lado y en grupos organizados, bajo la fórmula de protesta y propuesta.

Pero aun así, esa Sociedad está lejana a los lujos que se da una clase política que ni hace política ni tiene clase. La reciente crisis de Estados Unidos es un espejo, y la solución “más mala pero viable”, según un congresista, es aumentar la deuda y bajar el gasto. Fox terminó su sexenio con 18 mil millones gastados en su imagen y la de su gobierno; Calderón no llega al quinto año y ya sobrepasó los 21 mil millones de pesos.

Insultos a la inteligencia y a la integración. Las anomalías reportadas por la Auditoría incluyen en un documento que se me proporcionó, 25 observaciones, aunque el total supuestamente es de 30. Incluye, por mencionar un ejemplo, dos cheques por un total de 23 millones 516 mil pesos. Hay que aclarar que la cantidad total de casi 306 millones, es sólo de gastos sin comprobar. Habría que añadir los gastos que sí tienen el respaldo de una factura, lo que no quiere decir que sea útil.

La Auditoría Superior, entonces, señala que diario, en promedio, hubo gastos por 837 mil 789 que se esfumaron en el papeleo. Cada uno de los entonces 40 diputados dispuso –en promedio– de 7.6 millones de pesos cuyo propósito no tiene respuesta. Sin embargo, los 480 millones dados a conocer por la Auditoría externa, eleva el monto a 12 millones por diputado.

La diferencia es extrema y sin que se imponga orden. Claro que para que ese Poder tenga esos privilegios, debe contar con el apoyo de otros poderes hechos (Ejecutivo y Judicial) y esos poderes fácticos que a veces generan más influencia.

Cuando se abordan estos temas lastimosos, está la amenaza velada que “pronto” serán las elecciones y es ahí donde la dichosa Sociedad tiene oportunidad de expresar su repudio; pero ese esquema no ha funcionado. La venganza electoral sólo cambia los rostros pero no las acciones. Lo que gira en sentido contrario a nuestras necesidades es el propio Sistema. Entre memorándum, textos, proclamas, ordenamientos, comisiones, el Legislativo sabe por dónde entrarle a ese juego de palabras donde se malabarean números. En promedio, cada diputado cuenta con un séquito nominal de 38 que nos cuestan millones para que ellos sean totalmente Palacio.

 

E-mail: leonardo@epicentroinformativo.com