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SOROS, EL FALSO FILÁNTROPO

SOROS, EL FALSO FILÁNTROPO

Ago 20, 2011

Dentro del mundo financiero internacional existen, como en todo, actores especialmente llamativos para el común de la gente, ya sea por su carisma, sapiencia, audacia, cinismo, astucia o maldad. Pues bien, uno de los personajes de carácter internacional que reúne todos los anteriores calificativos es Schwartz György, mejor conocido como George Soros (nacido el 12 de agosto de 1930 en Budapest, Hungría, nacionalizado estadounidense). Soros es un inversionista, activista político y especulador financiero, mundialmente famoso por ser “el hombre que quebró el Banco de Inglaterra” el “miércoles negro” (16 de septiembre de 1992), apostando a la depreciación de la libra esterlina, acción que le generó una ganancia de mil 100 millones de dólares.

Su fortuna personal está calculada en más de nueve mil millones de dólares, producto, en gran parte, de su habilidad para la especulación financiera, su extraordinaria capacidad de análisis y claro, tener los contactos e información privilegiada en el momento justo para hacer sus maniobras.

El también filósofo y gran “filántropo” es un hombre de altos contrastes, puede al mismo tiempo hacer temblar a bancos centrales de países como regalar 250 millones de dólares para la educación, como sucedió en 2001, cuando donó dicha cantidad a la Central European University de su natal Budapest, además de continuar su apoyo anual con 20 millones de dólares.

Otros importantes donativos –inversiones– han sido –entre muchos otros– las decenas de millones de dólares a las Naciones Unidas para “ayuda humanitaria” en zonas y países devastados por desastres naturales o la guerra, como Sarajevo en 1992 o su ayuda para los inmigrantes en Estados Unidos con cantidades de centenares de millones de dólares.

En la Patagonia argentina es el mayor poseer de terrenos con más de 400,000 hectáreas y más de 160,000 cabezas de ganado que pastan en ellas, además de edificios de oficinas, habitacionales de lujo y muelles. Fue a partir del aumento del valor de sus inversiones en tierras y ganado bovino que, como por arte de magia, Estados Unidos abrió sus fronteras a la importación de dichos cárnicos después de 60 años de tenerlas cerradas; posee también importantes inversiones en bienes raíces y negocios en varios países latinoamericanos, como Venezuela, Brasil –acciones de Telebras, compañía telefónica brasileña y edificios rascacielos en Sao Paulo–, Guatemala y México, donde tiene inversiones –principalmente en bienes raíces– por unos mil 300 millones de dólares.

Soros, es el tipo de personaje que se roza con las élites mundiales, tanto por su carisma a la hora de hacer declaraciones como por su profundo conocimiento de la economía y finanzas internacionales; ha dado consejos y proposiciones a líderes políticos como Margaret Tatcher (la Dama de Hierro) como a George Bush (padre) y la pareja Bill y Hilary Clinton, entre muchos otros.

También se habla mucho de las influencias políticas directas que Soros suele tener en países como México, donde se le ha relacionado con el ex canciller e “intelectual” –y “suspirante” venido a menos por la presidencia de la República– Jorge Castañeda Gutman, un vocero y activista de los intereses judío-sionistas jázaros, genuflexo eterno de los halcones estadounidenses. Rumores a gritos de ser financiero de éste y muchos otros políticos con las mismas inclinaciones e intereses.

George Soros ha sido un abierto crítico del sistema capitalista occidental y ha venido diciendo acerca de las grandes crisis que se avecinaban si el sistema no era reformado a tiempo, cosa que está sucediendo y que es una bomba de tiempo que tiene la mecha encendida.

Actualmente, la Soros Fund Management administra fondos de inversión por más de 70 mil millones de dólares, lo que le confiere un gran poder para la especulación. El PIB (Producto Interno Bruto) de Honduras, Nicaragua y Costa Rica juntos, es menor a la cantidad que la empresa de Soros administra. Es por esto que por sus manejos financieros puede desatar reacciones en cadena en el ámbito financiero globalizado, lo cual obliga a escuchar lo que Soros dice cuando lo hace, sobre todo en el contexto volátil actual, que se ha amalgamado lo económico-financierista con lo político-social más que nunca antes en la historia de la humanidad.

Los vínculos y asociaciones de George Soros tienen un profundo impacto en los manejos de los telares internacionales, tales como su cercanía –sumamente estrecha– con los principales dueños del dinero occidental, los Rothschild, y las empresas, fundaciones y aportaciones derivadas –y pensadas– para la injerencia en múltiples países en muy diversas latitudes.

Sus detractores –que son muchos– han denunciado los vínculos de Soros y sus fundaciones filantrópicas alegando que sus acciones y asociaciones son falsas fachadas para la intervención de Israel y la CIA (Agencia Central de Inteligencia estadounidense) en el mundo.

Hace algunos años, The Nation reveló que fue George Soros, por intermedio de las sociedades Spectrum 7 y Harken Energy, quien salvó a George W. Bush en 1990 de la bancarrota, eliminando y absorbiendo sus deudas. Soros mismo admitió al diario, al ser entrevistado, que lo hizo “para comprarse una influencia política”.

Su participación en el archipoderoso corporativo Carlyle Group ha sido también un factor determinante de su poderío económico y político global, al tener este poderoso grupo la gestión de 57 fondos que operan en muy diversas inversiones en África, Asia, Australia, Europa, Norteamérica y América Latina, en sectores como: industria aeroespacial, automoción, transporte, logística, comercio, generación y distribución de energía, tecnología, salud, medio de comunicación, educación, telecomunicaciones y es uno de los más importantes contratistas de defensa a nivel mundial, quienes fabrican y suministran armas a casi todos los lugares del mundo en guerra e inestables –sin ser México la excepción–.

Carlyle Group emplea a más de 286 mil personas en todo el mundo, desde simples obreros hasta encumbrados ejecutivos y presidentes de compañías, pasando por personajes políticos incrustados en aparatos de gobierno de países en los que tiene intereses de algún tipo, tal como el nuestro; como buen ejemplo tenemos al doctor Luis Téllez Kuenzler, economista (del grupo tecnocrático itamita) con maestría en Administración por la Universidad de Harvard y doctor en economía por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Luis Téllez en la actualidad se desempeña como presidente de la Bolsa Mexicana de Valores y anteriormente como Secretario de Comunicaciones y Transportes, ambos cargos en el sexenio de Calderón Hinojosa, además de formar parte de los consejos de administración de importantes corporativos industriales y financieros como BBV Bancomer, Grupo México, Sempra Energy, Desc, y co-director de Grupo Carlyle México desde 2004 a la fecha.

En lo más reciente, George Soros, comprador de acciones y voluntades, ha sido señalado –nuevamente– por haber obtenido ganancias especulativas por más de mil millones de dólares con la degradación crediticia de los Estados Unidos por la calificadora Standard and Poors, gracias a que pudo tener acceso a información privilegiada antes de que esto sucediera, recordando que es uno de los más destacados aliados de Barack Obama (Soros fue un importante contribuyente a la campaña de Obama cuando fue candidato a la presidencia, con varios millones de dólares).

Las acciones recientes de Soros nos dan un buen indicador de cómo están las cosas en la realidad y de lo que se avecina en el oscuro horizonte económico-financiero internacional, como el retiro de algunas de sus muy importantes inversiones –capitales golondrinos– de Brasil, apostando contra la economía emergente del coloso sudamericano. Lo mismo ha sucedido con sus inversiones en México, suceso que contribuye a desestabilizar las finanzas y la endeble economía nacional, sujeta a los vaivenes especulativos de poderes y figuras como George Soros, que con su sola voluntad –a través de sus análisis geoestratégicos en la actual guerra mundial de divisas– pone a temblar a todo el país, temeroso del contagio crítico que viene de Europa y se acerca con negruzcos nubarrones cuyos truenos de tempestad se han comenzado a sentir y no tardarán en precipitarse en breve.

 

E-mail: albertogomez.consultor@gmail.com