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Temerarios y desafiantes de la muerte

Temerarios y desafiantes de la muerte

Feb 5, 2018

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Por Jonadab Martínez García //

Durante la investigación y redacción de la Ley General de Seguridad Vial, vino reiteradamente a mi memoria la frase: “No vive el que no vive seguro” del escritor español Francisco de Quevedo. Me motiva y enorgullece citarla después de ejercer, durante algunos años, el activismo urbano a favor del respeto por la vida de quienes nos desplazamos libremente en cualquier tipo de transporte por las metrópolis.

Tampoco me equivoqué cuando externé como justificación que en nuestro país existe, de manera objetiva, el riesgo permanente de perder la vida o ser víctima de lesiones por un accidente de tránsito.

Es verdad que el Estado, a través de los sectores involucrados, debe garantizar el derecho a la vida y salud de los mexicanos con la implementación de políticas públicas y reformas legales para lograr satisfacer una necesidad pública; el Poder Legislativo nos concede hacer obligatorio el fortalecimiento de nuestro marco normativo para prevenir muertes y lesiones ocasionadas por esta causa.

Sin embargo, qué hacer cuando conductores —si podemos llamarlos así solo porque una licencia de conducir lo indica— cometen actos tan temerarios e irresponsables y se atreven a desafiar la muerte no cumpliendo con el reglamento, pero tampoco con acciones seguras u obvias por naturaleza, por ejemplo, usar casco de motociclista, no viajar con niños en brazos, o conducir bajo los influjos del alcohol.

Recientemente, a esta lista de riesgos, se incluyen los reiterados accidentes viales ocasionados por la imprudencia de intentar ganarle el paso al tren. No es cualquier cosa. Se trata de un vehículo compuesto por una serie de vagones acoplados entre sí y remolcados por una locomotora o cabina, que generalmente circulan sobre carriles exclusivos y visibles para transportar mercancías o pasaje de un lugar a otro.

En los últimos días, la constante ha sido que conductores no respeten el paso del tren; justo así, como recientemente ocurrió —el pasado 18 de enero— en la carretera de San Juan de los Lagos a Encarnación de Díaz, donde un menor de edad y un adulto resultaron lesionados a consecuencia de haber desafiado el paso del tren y fueron embestidos.

Sumado al hecho anterior, similar percance se registró sobre el Antiguo Camino a Manzanillo y avenida Artesanos, en la colonia Lomas del Cuatro, en Tlaquepaque. El propietario de una camioneta de modelo atrasado manifestó a las autoridades que no escuchó cuando se aproximaba el tren porque llevaba los cristales arriba, por lo que cruzó la vía y sucedió el accidente.

Apenas transcurrían 24 horas y ya se hablaba de dos incidentes más, de cuatro en total. El primero sucedió en el municipio de El Salto, mientras el siguiente, el más grave, en Lagos de Moreno, respectivamente, donde fallecieron cinco personas, entre las que se encontraba una menor de edad.

Hasta dónde queremos llegar como sociedad si no respetamos los límites de velocidad y encima pretendemos que un aparato, que pesa toneladas, se detenga para cedernos el paso. Es absurdo.

Ante el paso del tren o del Tren Ligero, los conductores deben prestar atención al camino, mismo caso cuando circulan en zonas urbanas, tienen que observar si se aproxima alguna unidad, volteando a ambos lados de la vía, además de no intentar ganar el paso a las locomotoras.

Porqué tienen que enlutarse familias de manera innecesaria, porqué se expiden licencias de manejo sin control, sin exámenes adecuados y alejados de la teoría en materia de educación vial. La Ley General de Seguridad Vial es una herramienta necesaria, prioritaria y de urgente puesta en marcha.

Este mandato insta a la coordinación de los tres órdenes de gobierno a través de la integración y funcionamiento del Sistema Nacional de Seguridad Vial, con la implementación coordinada de principios, elementos, acciones, planes, criterios, instrumentos, políticas, servicios y normas.

Qué más podemos pedir. Lo dejo para su reflexión.

MAP Jonadab Martínez García es diputado federal, vicecoordinador del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano.

Twitter: @jonadabmartinez


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