Portal informativo de análisis político y social

TERAPIA INTENSIVA

TERAPIA INTENSIVA

Jun 5, 2011

El re-re-re-destape de Emilio, más cantado que “Las Mañanitas”, tiene detrás una serie de interrogantes. Desde mediodía, a través de Twitter (el de El Gobernador y el de El Gobierno), se anunciaba la novedad. En una entrevista a modo, donde López Dóriga concedió darle pases a gol, Emilio atinó en la portería, aunque también se metió autogol.

Jalisco no es ni ha sido mejor con esta administración. La trayectoria incluye los términos tan de sobra conocidos (La mentada, el “asquito”, etcétera) y los gastos que de tan superfluos, pasan al terreno del absurdo y el cinismo. Ni telenovelas, ni festivales, ni Panamericanos, han hecho que “Su Nombre” suene en la escala nacional.

Ni habló ni le preguntaron de las corruptelas marca Rodolfo Ocampo, los deslices del olvidado Secretario de Salud, la fracasada Alianza, los desmanes contra Universidad de Guadalajara, el Congreso local y recientemente los empresarios. Así como tampoco los sepultados Arcediano, Macrobús Línea 2, Vía Expré$. Mucho menos de El Zapotillo, la presencia de narcos tipo Nacho Coronel y sobrinos o los gastos a discreción.

Emilio tuvo más mentiras que minutos en su auto homenaje en el auto nombrado “Noticiero”. Se dio el lujo de decirle al País que es el Mejor y ni quien le repelara o le cuestionara. El infomercial disfrazado de entrevista “periodística” hizo que nuevamente sonara el nombre de Emilio, quien se dio –después– el lujo de aclarar a los insignificantes medios locales, que en el Estado de México le dicen que los que vivimos en Jalisco tenemos más suerte.

Afortunadamente, para el bienestar del entretenimiento pre electoral, en la misma semana llegó el Cordero feroz, quien con su “puntada” que en su México (donde la gente vive bien con seis mil pesos al mes y la gasolina es la más barata del mundo) no hay pobres, sepultó los afanes de grandeza de Emilio.

Dicho mejor, fueron tan malas sus verdades que ni siquiera merecieron la atención nacional. Obviamente el numerito no fue gratis y ya me imagino que no fue un gasto de su bolsa; o sea, lo pagamos nosotros.

Emilio y la política nacional deben replantear el discurso. No sé si han entendido que la sociedad ya no aguanta más insultos a la inteligencia. Ese destapado no fue capaz de decirnos cómo hará que este País recobre la paz y la confianza, sólo que es mejor que Peña Nieto. Es como si el “Chicharito” saliera con que es mejor que Messi, a pesar del baile que le dio el Barcelona al Manchester.

Los destapes anunciados o sorpresivos, a estas alturas, ponen en entredicho la misma autoridad electoral. El IFE debe investigar, y es su responsabilidad, resolver en cuánto salió el show. Ese gasto de campaña tiene tintes de ilegalidad y no veo qué instancia vigile que los procesos de lanzamiento a la Silla Grande tengan un control.

El País está en una crisis de nacionalismo –en el buen sentido del término– donde el ánimo está por los suelos por el desempleo, inseguridad y corrupción; pero más que nada, por ese desencanto de depositar todo en manos de alguien que nos resulta igual o peor que los demás.

He pronosticado que si el próximo presidente no da resultados claros en su primer año –2013–, México vivirá escenas que ya vimos igualmente en Egipto, España o Grecia. No podemos darnos el lujo de un candidato prometedor de mundos imposibles o soñadores. Ya no estamos ni para improvisados ni para chistosos.

Me dicen –porque no vi ese insulto al periodismo– que al final de la “entrevista”, López Dóriga dijo algo como “seguimos con más terapia intensiva”.

Tal vez eso fue lo mejor de esa obra teatral mal actuada.

 

E-mail: leonardo@epicentroinformativo.com