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TERCERA INSTANCIA | ¡Cada uno con su estilo!

TERCERA INSTANCIA | ¡Cada uno con su estilo!

Nov 7, 2015

Arrancaron con todo los presidentes municipales de Guadalajara, Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga, y como si estuvieran en competencia para un premio se han esmerado en hacer lo mejor de su capacidad, eso sí, los tres coinciden en quejarse de las pasadas administraciones.

Quien parece tener el mayor reto es Enrique Alfaro Ramírez, al buscar a toda costa ordenar el comercio ambulante en la zona centro de la capital de Jalisco, lo que seguramente le va a provocar dolores de cabeza y desgaste en su imagen.

También llama la atención la decisión de cambiar a quienes por años venden artículos de adornos navideños frente al templo de San José, por la avenida Alcalde y ahora les permitió que realicen su vendimia en el parque cercano al templo de El Refugio, por la avenida Federalismo.

Vale la pena esperar los jaloneos que se van a dar comerciantes ambulantes y el alcalde tapatío, para saber quién se sale con la suya.

Por lo que toca a Pablo Lemus Navarro, responsable de la administración de Zapopan, está abriendo frentes de batalla con habitantes de algunos fraccionamientos de clase media alta, los cuales no quieren que les quite la privacidad de algunas de sus calles para abrirlas a todo público, sin embargo a quienes viven en exclusivos desarrollos habitacionales de superlujo ya declaró que no serán «molestados», como es en Valle Real, Puerta de Hierro y otros más.

Si el alcalde zapopano inició tan bien con el combate a los anuncios espectaculares y señalando graves errores de la anterior administración, para que casi se declara protector de las clases más acaudaladas de su municipio.

Otro grave error que se metió es el abierto reto que hizo al Poder Judicial sobre una sentencia que obliga al gobierno municipal a pagar más de 70 millones de pesos por la indemnización en un litigio que data de varios años y no se «defendió» correctamente, según dice, pero abiertamente declaró que no pagará aunque se le señale de desacato y al hacerlo público le pueden propiciar serias sanciones en su contra, tal parece que no está midiendo consecuencias.

Por lo que toca a Alberto Uribe Camacho, presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga, está trabajando con paso firme y busca meter en cintura a los mototaxis, negoció con la Universidad de Guadalajara para una nueva preparatoria, el combate directo a la corrupción de policías, bomberos y elementos de protección civil, así como en otras áreas y el más difícil de todos poner alto total al los voraces fraccionadores.

Hace unos días Alberto Uribe Camacho detuvo los trabajos en el fraccionamiento denominado Santa Anita Hills o Bosque Alto, en las cercanías a la zona de La Primavera, lo que ha provocado un gran berrinche de los dueños.

Del gobierno municipal de San Pedro Tlaquepaque, mejor ni hablamos, la señora presidente se la ha vivido peleando y todavía no la pueden controlar en su partido político, el PMC.

 

¿Serán los únicos culpables?

Desde hace varios meses se ha señalado una serie de graves decisiones de algunos magistrados del Tribunal Administrativo del Poder Judicial de Jalisco, pero hasta el momento no han sido llamados a cuenta, ni siquiera señalados los responsables del área jurídica de los distintos gobiernos municipales afectados por la resolución de los magistrados.

Apenas el mes pasado los diputados de la saliente legislatura aprobaron poner un candado para que los magistrados del TAE ya no tuvieran manga ancha para afectar a organizaciones que resultan afectadas con la iniciativa ficta.

Los legisladores aprobaron reformar los artículos 96 y 112 de la Ley de Justicia Administrativa del Estado de Jalisco, para que se pueda ejercer apelación contra sentencias, así las organizaciones vecinales, asociaciones civiles y ayuntamientos que resulten afectados por las resoluciones del TAE que prosperen por una afirmativa ficta, podrán inconformarse.

Ahora esos grupos adquieren el enorme poder de detener cualquier tipo de obra que no les guste o no les parezca, sin que puedan los dueños o constructores recurrir a una instancia legal.

Pero lo más grave del asunto es que los magistrados de ese Tribunal que preside Laurentino López Villaseñor, Horacio León Hernández, Juan Luis González Montiel, Adrián Joaquín Miranda Camarena, y los más controvertidos magistrados Armando García Estrada y Alberto Barba Gómez, han sido constantemente señalados como los presuntos responsables de fallos oscuros.

Hasta el momento a ninguno le han demostrado actos de corrupción o de cualquier otra irregularidad, sin embargo quienes han tenido a su cargo las áreas jurídicas de los gobiernos municipales, no son molestados o señalados y por lo menos pudiera haber negligencia en el cuidado de los expedientes y los recursos que la ley les permitía defender las negativas que emitieron las mismas autoridades municipales.

La negligencia de los abogados de los gobiernos municipales pudieran ser por falta de capacidad en el conocimiento de las leyes y hasta se llega a tener dudas que se dejaban ganar en los juicios para que salga con la suya el constructor.

Se debe de investigar a fondo lo que ha estado pasando y no señalar y casi linchar a los que emiten una sentencia contraria a los quejosos de obras, que en ocasiones se sienten dueños de toda una colonia.