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Tercera Instancia: El caso es mentir

Tercera Instancia: El caso es mentir

Sep 16, 2017

Por Modesto Barros González //

La gran mayoría de los políticos mienten para conseguir simpatizantes, sin importarles que se les descubra, en varias ocasiones apoyan a otros políticos y al pasar el tiempo los descalifican sin importarles lo que habían dicho, con tal de tratar de quedar bien y perjudicar al otro.

Una vez más se demostró la semana pasada que el eterno aspirante a la presidencia de la república Andrés Manuel López Obrador (AMLO), sin pena alguna descalificó a Enrique Alfaro Ramírez, a quien constantemente apoyaba a cargos públicos, pero ahora se le va a encima con todo.

Tal parece que en 15 años se le acabó el “cariño” al tabasqueño por el tapatío Enrique Alfaro Ramírez, ya que el 31 de marzo de 2012 dijo que era “un dirigente de primer orden” y que “cuenta con carácter, corazón y coraje”, según está publicada una nota en El Informador.

Ahora bien el mismo López Obrador, la semana pasada en su gira por municipios de Jalisco, dijo “primores” del todavía alcalde de Guadalajara, a quien señaló que era demagogo, falso, no está cumpliendo lo que ofreció a la gente y que ahora anda en alianza con los políticos corruptos, con decirles que ahora tiene acuerdos hasta con el mismo Aristóteles, es un simulador, esto por señalar algo de lo que dijo.

El tabasqueño también manifestó que Enrique Alfaro Ramírez, no tiene principios morales y que es un politiquero, además que tiene alianzas con Salinas, con Calderón y hasta con Fox.

El caso es que Andrés Manuel se le fue con todo, por lo que más tarde el apaleado Enrique Alfaro, publicó un escrito en el que dice que el tabasqueño “lleva tiempo dinamitando sus puentes de comunicación con muchas fuerzas políticas que le han ofrecido su ayuda durante años, incluso está destruyendo su propio equipo, el caso de Ricardo Monreal lo dibuja completo”.

Con esa facilidad de mentir el señor que tiene más de 18 años sin tener un trabajo fijo y dedicado a hacer proselitismo para tratar de ser el presidente de México.

Pero también el tapatío ha cambiado sus querencias y vale la pena señalar que de ellas cuando llegó a la presidencia municipal de Tlajomulco de Zúñiga, declaró que de ese día en adelante, el municipio de Tlajomulco está libre “del yugo” de Raúl Padilla, López.

Entonces se quejaba de manipulaciones y chantajes por parte del exrector de la Universidad de Guadalajara.

En su incendiario discurso Alfaro dijo: “En las últimas dos décadas, los jaliscienses han sido testigos de los afanes de poder de Raúl Padilla. Su modus operandi ha consistido en intentar cercar y secuestrar varias organizaciones e instituciones públicas locales, incrustando a sus incondicionales en posiciones estratégicas de control político y financiero”.

Añadió que “Bajo el velo de la promoción cultural y la renovación académica, Padilla López ha construido redes de complicidad para convertirse en factor de decisión de la vida pública de Jalisco”.

Esto aparece en otra nota del periódico El Informador, pero las cosas cambiaron y ahora parece que son muy amigazos y hasta el que era tan malo Raúl Padilla López, ya se volvió bueno, o por lo menos ya conviene tener amistad con él y estuvo de invitado de honor en el fastuoso y costoso informe de gobierno que presentó el pasado miércoles en EXPO Guadalajara.

Vale la pena señalar que el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, declaró su malestar por las declaraciones de AMLO y le mandó decir que no permitiría que “ninguneara” jaliscienses y que si quería un debate con él está dispuesto, pues resultó que el tabasqueño asegura que Alfaro tiene acuerdos con el gobernador Sandoval Díaz.

Pero lo que sí es que no falta mucho por ver y conocer los afectos y odios que se darán en las próximas contiendas electorales, donde aparecerán mucho más traiciones y descalificaciones de unos contra otros, total tal pareciera que su deporte favorito es mentir a la población, con tal de conseguir seguidores y votos que son su meta para llegar a los cargos de elección popular.