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Tercera Instancia: Impunidad total

Tercera Instancia: Impunidad total

Jun 17, 2017

Por Modesto Barros González //

Es una verdadera tristeza la sobreprotección que tantos años han tenido los altos funcionarios y el mismo director de la empresa supuestamente propiedad de los mexicanos llamada Petróleos Mexicanos (PEMEX).

Incidente, accidentes, robos de productos y decenas de hechos que son descaradamente propiciados por el personal de la paraestatal, sin que autoridad alguna persiga y sanciones a los directamente responsables de lo que ocurre.

La negligencia y posiblemente corrupción ha propiciado la pérdida de miles de millones de pesos que se pierden o son aprovechados por delincuentes que operan dentro y fuera de la empresa.

Directores de PEMEX llegan, directores se van y ninguno por lo menos ha sido amonestado, mientras tanto se roban los productos casi descaradamente. En turno como supuesto responsable está José Antonio González Anaya, quien como todos los otros capotea los problemas, pero no los soluciona.

Se han vuelto tan cínicos los directores y altos funcionarios que en la actual administración de Enrique Peña Nieto, han reconocido que la empresa “pierde” decenas de millones de dólares por el robo de combustible que les hacen en red de distribución en el país.

Hasta el momento no se ha sabido o por lo menos comunicado si algunos malos empleados de PEMEX, que conocen la distribución de los hidrocarburos son presuntos responsables, porque quienes extraen las gasolinas y diesel, seguramente son bien informados a la hora que pasarán los productos por los poliductos a atacar, a menos que sean magos.

Es lógico que a los hoy llamados “guachicoleros” o ladrones, no tienen ningún interés en robar turbosina o gas avión, ya que tiene un mercado mucho más controlado al no poder entregar el producto robado en los hangares de los aeropuertos del país.

Para colmo y demostración de la constante impunidad al personal se muestra en lo ocurrido la semana que terminó en Salina Cruz, Oaxaca, donde durante más de 42 horas se incendiaron parte de las instalaciones, perdiendo la vida por lo menos un bombero y se consumieron miles de litros de combustible.

Después de la tragedia los “responsables” de la refinería seguramente sacarán ventaja al poder cuadrar sus números y así lograr que los faltantes en inventarios se consumieron en el incendio y gracias a su “excelente” vigilancia ni un solo litro fue robado.

Así hemos visto la impunidad en las explosiones de las oficinas de PEMEX en la Ciudad de México, los enormes incendios en los ductos supuestamente ocasionados por los ladrones, aquellas explosiones en el Sector Reforma de Guadalajara, en 1992 en las que más de 220 personas perdieron la vida.

También los fraudes han sido descubiertos y muy pocos supuestos responsables han sido castigados.

Por si fuera poco desde hace años opera una flamante dependencia conocida como Secretaría de Energía, cuyo titular es el más político que técnico, Pedro Joaquín Coldwell.

En su portal de la Internet ésta dependencia señala que dentro de sus funciones están la de: “Conducir la política energética del país, dentro del marco constitucional vigente, para garantizar el suministro competitivo, suficiente, de alta calidad, económicamente viable y ambientalmente sustentable de energéticos que requiere el desarrollo de la vida nacional”.

Que bonito, bonito, bonito, lo dicen, pero en realidad nadie de esa Secretaría de Energía ha dado la cara en tantos asuntos arriba señalados, el titular mejor se hace como el avestruz y ni la cara ha dado, por lo menos públicamente.

Es seguro que la administración del presidente Enrique Peña Nieto será las más criticada y señalada como la peor que ha administrado y cuidado los recursos energéticos. Lo que sí es seguro es que “no hay que dure cien años, ni ciudadanos que lo aguanten”.

AQUÍ HAY LUGAR, PERO MÁS CARO

Ya se anunció que ahora si el próximo mes funcionarán el moderno sistema de “parquímetros virtuales”, los cuales operarán una empresa concesionada, o sea los mismo pero supuestamente más moderno.

El Gobierno Municipal de Guadalajara, informó que la primera hora costará siete pesos, la siguiente ocho y la tercera nueve, pero además la obligación de pagar por estacionarse en la vía pública. La verificación de que se pague debidamente la realizarán los agentes de Movilidad municipales, los cuales escanearán las placas de los vehículos y determinarán si realizó el pago o cuánto tiempo aún tiene disponible y en caso contrario se realizará un apercibimiento o multa a partir del tres de julio próximo.

Entonces se debe de entender que la empresa concesionaria que cobra el 20 % se dedicará únicamente a operar el sistema de cómputo y el programa especial para llevar el control, lo que seguramente realizará en instalaciones prestadas por la misma autoridad paravasí tener menos gastos, un bonito negocio.

Se calcula que en la primera etapa serán alrededor de tres mil cajones para estacionarse en la vía pública y como será un éxito recaudatorio se ampliará la cobertura de control y obligación de pagar. Por cierto dicen que como una bondad del moderno control se contará con un seguro por cinco mil pesos para reparar daños o cristalazos que lleguen a resentir los automotores.

Ya veremos cómo se recibe el nuevo sistema de parquímetros virtuales que al igual que las fotoinfracciones también será recaudatorio.