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TERCERA INSTANCIA | ¡Las consentidas!

TERCERA INSTANCIA | ¡Las consentidas!

Ago 13, 2016

Las Empresas de Redes de Transporte (ERT) como la poderosísima UBER y las pequeñas como CityDrive y Cabify, continúan siendo las privilegiadas y protegidas por las autoridades estatales, a tal grado que algunas cosas les molestaron del nuevo reglamento de movilidad que se los van a modificar para que los acaudalados dueños de las mismas no tengan ningún malestar y mientras se irán con todo contra los dueños de los tradicionales taxis amarillos.

Por lo menos eso se está apreciando con el malestar que han externado los acaudalados dueños de las plataformas de los llamados taxis ejecutivos.

Con todo y que tienen más de dos años de estar prestando el servicio los taxis ejecutivos, a pesar de no estar apegados a la entonces ley vigente, casi no fueron molestados y hacían y siguen haciendo lo que les pega su regalada gana, como una muestra está el llamado plan dinámico y el plan «pull» de UBER, pero no los pueden ni quieren molestar.

La bronca se la están dejando en parte al responsable del transporte de la Secretaría de Movilidad y Transporte del Gobierno de Jalisco, Gustavo Flores, hijo del desaparecido político Félix Flores Gómez, quien tendrá que buscar la forma de poder igualar el servicio que prestan los taxis tradicionales y los casi intocables del servicio de Empresas de Redes de Transporte.

Es de llamar la atención que hace unos días el dueño de Cabify, Carlos Petersen Farah, externó su malestar por los nuevos ordenamientos que se deben de sujetar, pero no dijo nada de trabajar tantos meses fuera de la entonces vigente ley de Vialidad, aprovechando el poderío de la intocable UBER.

Según un periódico de Monterrey que circula en Guadalajara, señaló que «miden con diferente vara» a los taxis amarillos y a los de ERT.

El diario en diez puntos mostró algunas diferencias que marca el nuevo reglamento, entre ellos la antigüedad de los vehículos para el servicio de las diferentes modalidades, además de que los de lujo no pueden instalarle parrilla a las unidades y los amarillos sí.

Sin embargo, el malestar de las empresas «consentidas» ya está dando resultado y ahora se informó que la Secretaría de Movilidad y Transporte publicará en los próximos días nuevas normas para que no se enojen los acaudalados empresarios de ERT y que a los dueños de taxis amarillos les exigirán casi lo mismo que a los «consentidos».

Por lo visto la ley del embudo sigue aplicándose en algunas esferas del gobierno y no por los funcionarios menores, sino por la presunta protección que se hace desde muy arriba, según se dice.

La boca chica del embudo es para los taxistas tradicionales, mientras de la boca grande es para los amos del dinero y poderosos de las ERT, tan es así que los de UBER continúan aplicando su tarifa dinámica y el servicio colectivo disfrazado, pero no deben de molestarlos los policías viales.

Hasta el momento los taxistas amarillos deben de pintar sus unidades y cumplir con todos los requisitos legales, como lo han hecho la mayoría desde hace muchos años, mientras que los «consentidos» hacen lo que les pega la gana, no identifican abiertamente las unidades y materialmente se pasan las leyes por el arco del triunfo ante la complacencia forzada o no de las actuales autoridades.

Lo más triste de todo es que constantemente se dice que vivimos en un Estado de Derecho donde impera la aplicación de la ley y por todos lados vemos que no es todo cierto, maestros y seguidores de ellos cierran carreteras, calles y avenidas en diferentes ciudades del país, bloquean la libre circulación de ferrocarriles, en algunos aeropuertos el acceso a ellos y además se apoderan de vehículos privados, sin que nadie les haga nada.

Aquí casi lo mismo con los «consentidos» de las Empresas de Redes de Transporte, así que «Viva México», en un mes ya estamos en las fiestas patrias.

mobago1948@gmail.com