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Tercera Instancia: Lo que el viento a Juárez

Tercera Instancia: Lo que el viento a Juárez

Nov 5, 2017

Por Modesto Barros González //

Continúa la sobreprotección a empleados y funcionarios de la empresa supuestamente de los mexicanos denominada Petróleos Mexicanos (PEMEX), sin que no se ejerza responsabilidad por los multimillonarios saqueos que por años se han cometido y ha llegado al descaro que los titulares de la paraestatal aceptan que tan solo el año pasado detectaron 6 mil 873 perforaciones a sus ductos con un robo que se estima en más de 20 mil millones de pesos.

El escándalo del robo de hidrocarburos ha provocado que en el presente año se persigan bandas perfectamente organizadas para combatirlos, pero en forma por demás extraña quienes están dentro de la empresa y son los que tienen el control y conocimiento del tipo de producto que contienen los ductos, continúan intocables.

A tanto ha llegado el descaro que hace unos días se dio a conocer que PEMEX, compró hace tres años (2014) 30 equipos conocidos como “drones” para la vigilancia aérea de las redes de poliductos, por lo que se gastaron casi 114 millones de pesos.

Como siempre ha ocurrido el gasto de millones de pesos y los desfalcos y robos de productos poco les importa a quienes tienen la obligación de cuidarlos y de entregar cuentas al gobierno federal y a los mexicanos.

En el caso de los “drones” se encontró que están muy guardaditos en bodegas de la paraestatal, seguramente para que no se desgasten y mucho menos descubran puntos donde se perforan los poliductos para extraer los valiosos productos.

Lo más triste del asunto es que se descubre una negligencia más y nadie ejerce acción legal contra los responsables, ya sea del área de vigilancia interna de PEMEX y mucho menos en contra de sus jefes.

Desde hace muchos años se ha informado que debe de haber un enorme manto protector contra empleados de la empresa, ya sean sindicalizados o de confianza, quienes de una u otra forma deben de estar coludidos para el tremendo robo que se cometen, que si bien es cierto que no son todos responsables si debe de haber muchos involucrados.

Hasta cuando la Procuraduría General de la República (PGR), investigará a fondo y descubrirá la enorme red de complicidades que deben de existir, mientras que los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina y Armada de México, hacen lo que pueden para combatir en campo a los traficantes del peligroso producto.

Para “taparle el ojo al macho” como se dice, la Auditoría Superior de la Federación (ASF), ha informado que está informando y que supuestamente descubrió la compra de los “clones” y para calmar los ánimos emitió una flamante Promoción de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria para que la que parece inservible Unidad de Responsabilidades de PEMEX, investigue e inicie un procedimiento por actos de servidores públicos que mantienen en desuso esos “drones”.

La verdad es que nos juegan el dedo en la boca y nos quieren ver las plumas a los mexicanos, ahora resulta que se buscará quiénes tienen la culpa por no utilizar los “drones”, los que por cierto son eficientes como lo demostró hace meses un reportaje de Televisa que puso al descubierto las largas filas de vehículos que acudían al llenado de hidrocarburos robados en el estado de Puebla.

Lo más seguro es que media docena de empleados serán señalados y en pocos meses quedarán absueltos, mientras que los altos jefes siguen viviendo como verdaderos reyes con enormes sueldos y posiblemente entradas extras no muy legales.

Se puede comparar con un tremendo cáncer el que padece PEMEX, sin que exista cuerpo médico que trate de curarlo y mucho menos hay voluntad de quererla salvar, total lo que se pierde es dinero del pueblo y a muy pocos les interesa detener el enorme boquete que hacen a las arcas del gobierno de la república.

No queda más que conformarnos, ya que no hay mal que dure cien años, ni enfermo que los aguante, señala un dicho popular, ahora esperar lo que nos depara el próximo gobierno federal.

En lo particular creo que va a ser lo mismo de siempre.

Vale la pena señalar el dispendio que siempre se ha hecho en PEMEX, como aparece en las redes sociales de la compra que se hizo en 2014 de un avión Cessna Citation Sovereign 2009 y un helicóptero Eurocopter EC-145 201 que supuestamente también se utilizaría en la vigilancia de los poliductos.

La compra de estos aparatos se hizo con el programa que denominaron “Fortalecimiento de la capacidades operativas de PEMEX”.

Según la bitácora del avión registra que fue utilizado para el traslado del entonces director de PEMEX, Emilio Lozoya Austin, quien por cierto en febrero del año pasado fue substituido por instrucciones del Presidente Enrique Peña Nieto, por José Antonio González Anaya.

La utilización del helicóptero corrió casi la misma suerte que el avión, nada más para que los altos funcionarios y el director de entonces lo disfrutaran.