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Tercera Instancia: Sigue protección a Uber

Tercera Instancia: Sigue protección a Uber

Sep 23, 2017

Por: Modesto Barros González //

Continúa funcionando el manto protector contra la empresa UBER, que opera a sus anchas en Jalisco, sin acatar la ley y reglamento vial, con todo y que en múltiples ocasiones las autoridades le amagan con meterla en cintura.

Hasta donde se tiene conocimiento en la zona metropolitana de Guadalajara, operan cinco empresas de plataforma que prestan el servicio de autos de alquiler con chofer, pero la extranjera UBER, siempre se ha negado a cumplir con los requerimientos que le hacen las autoridades.

Todavía no informa esa prepotente compañía la cantidad de unidades que tiene afiliadas al servicio, los datos completos de los propietarios los vehículos al servicio, así como los de quienes conducen las
unidades.

Total, como desde hace más de tres años los responsables, o más bien irresponsables, de UBER en Jalisco, hacen lo que les pega la gana, seguramente siempre protegidos por funcionarios gubernamentales y por su poder económico.

Se espera que algún día llegue el brazo del gobierno que los meta en cintura, como ha ocurrido en varios países, ejemplo el ocurrido hace unos días en Londres, Inglaterra, donde ya tiene en capilla a la
empresa.

Según nota publicada el pasado 23 de los corrientes, señala que “PROHÍBEN UBER EN LONDRES POR FALTA DE SEGURIDAD”, ya que es señalada de no reaccionar suficientemente ante las denuncias de delitos que sus conductores serían testigos y también de no poder las autoridades comprobar los antecedentes penales de los choferes.

Los señalamientos los hace el Departamento de Transporte de Londres (TFL, por sus siglas en inglés), la cual declaró que 3.5 millones de personas usan el servicio de esa compañía, la cual tiene más de 40 mil choferes, pero por las irregularidades dice que “no es competente para tener una licencia para operar” un servicio de transporte de pasajeros.

La poderosa empresa también es señalada en Londres de utilizar un programa para que las autoridades no detecten a los conductores cuando  trabajan en zonas donde no tienen derecho a operar, por lo que impiden “que las autoridades ejerzan sus deberes reguladores y de aplicación de la ley”, precisa la nota periodística.

La conducta de UBER en Londres y posiblemente en casi las 600 ciudades que funciona es similar, por lo que el TFL “considera que el enfoque y la conducta de Uber demuestran una falta de responsabilidad corporativa en relación con diversos asuntos que tienen implicaciones potenciales de seguridad pública”, dijo la dependencia inglesa.

UBER opera desde 2012 en Londres y la licencia termina el próximo 30 de septiembre, por lo que podría ser cancelada, como ha ocurrido en Francia, Bélgica y España, además enfrenta serios litigios en varios países.

Por su parte el alcalde de Londres, Sadiqu Khan, dio todo su apoyo a las acciones que está tomando el TFL y precisó que cualquier operador de servicios de taxis en esa ciudad “tiene que cumplir las normas”.

“La prestación de un servicio innovador no debe hacerse a expensas de la seguridad de los clientes”, dice la nota periodística de El Universal. Cabe señalar que UBER se fundó en 2010 en San Francisco, California, y siempre ha enfrentado oposición por su crecimiento en diferentes ciudades del mundo, ya que los taxistas tradicionales se quejan que los choferes de la APP no cumplen con los requisitos de licencias y permisos que a ellos les obligan y es una desventaja para éstos.

En Jalisco, desde hace varios años se han visto impotentes las autoridades para obligar a UBER cumplir la reglamentación vigente la cual se modificó desde hace más de un año, pero los directivos de la trasnacional se amparan y utilizan otros recursos legales para hacerlos cumplir.

Hasta donde se tiene conocimiento en los últimos meses en la ZMG, la rotación de choferes se ha incrementado por las escasas ganancias que obtienen ante la enorme competencia que ellos mismos tienen por la avaricia de los directivos de UBER, que sin control dan de alta a más “socios” como ellos les llaman.

En varios puntos de la ciudad, como en Ciudad Granja, se aprecian por las mañanas decenas de autos estacionados que son de propietarios afiliados a la plataforma y esperan la llegada de choferes para
poderlos poner en funcionamiento. 

Los de UBER, presuntamente exigen pocos requisitos y con que tengan licencia de chofer y paguen su incorporación, permiten que se pongan a trabajar, sin saber los antecedentes de los conductores. Todavía nadie sabe, más que los de UBER, cuántos vehículos están afiliados a esa compañía y mucho menos los miles de choferes que le autoriza a prestar el servicio.

Se espera que algún día las autoridades metan en cintura a esa empresa, porque presuntamente las otras cuatro compañías han sido más responsables en cumplir con los ordenamientos legales de operación, pero ya veremos cuánto más aguantan en el gobierno.