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TRUMP SOLO ES FANÁTICO DEL MERCADO

TRUMP SOLO ES FANÁTICO DEL MERCADO

Nov 12, 2016

Allá por 1888, el economista inglés Adam Smith pontificó que «solo los imperios mercantiles valían la pena».
Y al parecer, de acuerdo con esa premisa, en sus entrevistas y eventos de campaña, Donald Trump se ha mostrado obsesionado por el poder del mercado, como vía para controlar la política. No aparecen en sus prioridades los temas de salud y preservación del medio ambiente.
Aunque algunos intelectuales lo han tachado de «psicópata», sus argumentos lograron convencer a la mayoría de los votantes que tienen poder en esa democracia tan selectiva, donde una pequeña cantidad decide quién ocupa la presidencia, por encima de 300 millones de habitantes.
Y el controvertido presidente electo fundamentó su mensaje en el problema económico que enfrenta Estados Unidos como país, con un déficit de 800 mil millones de dólares en la balanza comercial, así como en el desproporcionado gasto destinado a las fuerzas militares.
Advirtió también que su país arrastraba una deuda de 19 billones de dólares, cifra que para 2017 sería de 21 billones a causa del presupuesto general aprobado. En ese desliz hacia el déficit, recalcó la falta de compromiso de sus aliados en la OTAN, el perjuicio causado por el TLCAN con Canadá y México, así como el Acuerdo Transpacífico recientemente firmado por Barack Obama, temas que serán de urgente revisión y derogación en su caso.
Estados Unidos tiene presencia con 761 bases militares alrededor del mundo, de las cuales 36 están en América Latina. Trump ha comentado que muchos de los socios de la OTAN no están aportando recursos para mantener esa estructura militar, por lo cual revisará las condiciones y donde no exista retribución, retirará sus soldados.
«Estamos hablando de países a los que les está yendo muy bien. Entonces sí, yo estaría totalmente preparado para decirles a esos países: felicidades, tendrás que defenderte tú solo», declaró en julio pasado al New York Times.
Donald Trump ha insistido en que cuando se trata de libertades civiles, primero tienen que atender los grandísimos problemas de Estados Unidos, pues cuando el mundo ve los crímenes de policías, no pueden ser buenos mensajeros en otros lados.
Y en ese sentido, si no hay reembolso por la seguridad que Estados Unidos brinda a otros países, se pronunció en estar preparado para retirar a sus tropas, porque es un alto costo que ya no pueden pagar.

 

 

SOBRE EL TLCAN
El presidente electo de Estados Unidos, ha insistido en la necesidad de revisar e incluso derogar el TLCAN con México y Canadá, bajo el argumento de que han salido afectados millones de trabajadores de su país.
La balanza comercial entre los dos países fue deficitaria para Estados Unidos durante 2015 por casi 60 mil millones de dólares, pero al primer trimestre de 2016 el superávit para México solo fue de 155 millones de dólares, lo cual demuestra que si fue deficitario para ellos, está a punto de serlo para nuestro país.
La eventual derogación, de continuar ese ritmo de disminución en las exportaciones a Estados Unidos, podría ser de gran beneficio para México, pues sin TLCAN ambos países podrán fijar aranceles más justos a las importaciones.
Trump ha repetido que el TLCAN «es un desastre», porque ha drenado la manufactura de varios estados y de no llegar a un acuerdo que considere justo, lo cancelará sin pensarlo.

 

 

EL MURO (DE BILL CLINTON)
En cuanto a la continuación del muro en la frontera, algo que nunca comentó Trump, es que la primera etapa en Tijuana y San Diego, la construyó a partir de 1994 el gobierno del demócrata Bill Clinton, con el objetivo de impedir el ingreso de ilegales a Estados Unidos.
Tampoco aclaró que la idea original de extender el muro a lo largo de la frontera, la propuso ante el Senado el republicano Duncan Hunter el 3 de noviembre de 2005 y se aprobó el 15 de diciembre del mismo año, para que tuviera una extensión de 1 mil 123 kilómetros.
El Senado de Estados Unidos aprobó por mayoría el 17 de mayo de 2006, que el muro tuviera una longitud de 595 kilómetros y en los 800 kilómetros restantes se instalaran barreras para impedir el paso de automotores.
La estimación del costo de continuar esa valla a lo largo de la frontera, ha oscilado entre los 5 mil y los 10 mil millones de dólares, según el presidente electo, recursos que aseguró pagarán de manera obligatoria los mexicanos.
Sin embargo, construir ese muro no fue una de las prioridades establecidas por los electores, aunque Trump lo haya manejado como uno de los ejes de su campaña y reiterado incluso frente al presidente Enrique Peña Nieto.

 

 

Y LAS REMESAS
En cuanto a la posible requisa de las remesas que son enviadas al extranjero, en 2015 alcanzaron la cifra de 25 mil millones de dólares para México, con lo que se convirtieron en el principal ingreso para nuestro país, pues el petróleo solo recabó 23 mil 200 millones de dólares en ese lapso.
Especialistas en Estados Unidos han comentado que la intención de Trump de requisar estas remesas no sería viable, pues bastaría un amparo ante la Corte de ese país, para evitarla.
Y desde el punto de vista político, esa medida desencadenaría un problema social de grandes dimensiones, pues serían afectados por lo menos 40 millones entre migrantes y sus descendientes.

 

LOS OTROS PROBLEMAS DE TRUMP
Al asumir como presidente de un país que considera a la mayoría del planeta como extensión de su patria, Donald Trump tiene que revisar o continuar las amplísimas relaciones exteriores.
Algo inédito será la relación con la Federación Rusa, con la cual ha declarado que le encantaría tener una buena relación. Tanto Vladimir Putin como Trump han lanzado señales de que habrá entendimiento de sus gobiernos.
Un análisis de la Agencia Reuters advierte que el próximo presidente no tendrá una relación tersa con sus congresistas republicanos, sobre todo por sus diferencias ideológicas.
Los congresistas deberán evaluar si respaldan al presidente en la reducción de impuestos y quienes serán los beneficiados, así como en las medidas antimigrantes con las que ha amenazado.
Otro tema espinoso es la derogación de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible que promovió Obama. Aunque desde la oposición fue amagada por los republicanos, ahora con mayoría en el gobierno, pensarán dos veces derogar una ley que dejaría sin servicios a millones de ciudadanos.
Si Trump insiste en una política de hostilidad hacia México, China y Canadá, como lo ha pregonado, correrá el riesgo de pasar por una guerra comercial, donde se genere una etapa de recesión que arrastraría a Estados Unidos, advirtieron The Economist Intelligence Unit (EIU) y Moody´s.
Otra arista es el alto gasto en defensa, agencias federales y gastos excepcionales para operaciones militares en el extranjero, que en el presupuesto de 2016 significó el 28.72% de los 3.871 billones de dólares.
Aunque no aparece en sus entrevistas y discursos, Estados Unidos con sus 320 millones de habitantes, es el principal consumidor en el mundo con 18.6 millones de barriles de petróleo diarios.
China, India y Rusia, que tienen en conjunto 2 mil 880 millones de habitantes, consumen una cantidad igual de barriles de petróleo. El impacto ambiental es terrible, pero no menciona ninguna medida paliativa.
Como dato de contraste, México, con menos de un tercio de habitantes que Estados Unidos, solo consume la octava parte, 2.2 millones de barriles de petróleo.
Y Michael Moore remata una gran preocupación de los estadounidenses:
«Me entristece pensar que Clinton encontrará la manera de meternos en un conflicto militar. Es un halcón a la derecha de Obama. Pero el dedo psicópata de Trump estará listo para pulsar el Botón».
El tiempo corre y la historia se está escribiendo. Esperemos…