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UNIVERSITARIOS, GENERACIÓN DE ESPERANZA

UNIVERSITARIOS, GENERACIÓN DE ESPERANZA

Jun 5, 2011

Durante los dos más recientes años he hecho una gira permanente por universidades de México, Europa y América Latina. Esta rica experiencia me ha dejado claro que en la generación de mexicanos que aún se forma en el aula hay una extraordinaria oportunidad de prosperidad nacional, misma que se desaprovecha irremisiblemente a causa de nuestro atrofiado sistema educativo.

La educación nacional carece del profesionalismo y la visión plural y progresista que requiere el desarrollo del País. En nuestros jóvenes hay capacidad creativa y realizadora, pero no se ha estimulado convenientemente desde su instrucción preescolar.


Decrecen influencias totalizantes

Me preocupa que tras dialogar en más de 60 espacios universitarios he constatado que subsisten métodos educativos excluyentes. Veo que todavía hay instituciones de educación superior (o al menos catedráticos) anquilosados en el pasado, que insisten en adoctrinar a quienes muy pronto serán los protagonistas del devenir nacional.

Me alienta la certeza de que ese inmovilismo académico ha disminuido considerablemente en las últimas cinco décadas. Hoy los estudiantes están más conectados con la realidad que los envuelve y menos influenciados por teorías totalizantes. A diferencia de muchos de mi generación, los estudiantes de hoy no están aislados en posiciones totalitarias ni han sido víctimas de la manipulación política que estancó al País en la incertidumbre.

La inmensa mayoría de los jóvenes están resueltos a trazar por sí mismos las rutas más cortas de acceso a un futuro de certezas. Son pocos —verdaderamente muy pocos— los universitarios que prefieren avejentarse en las ideas del pasado. Estos jóvenes necesitan ayuda para ser incorporados a la modernidad democrática con apertura de ideas, y habrá que dárselas, pero más ayuda se merece quienes ya desde estudiantes se proyectan como estadistas en este México donde tanta falta hace.


Soltar lastres

La llegada del siglo XXI no ha sido aprovechada para fortalecer nuestra novel democracia, a fin de que pueda beneficiar a las nuevas generaciones. Los mexicanos que con entusiasmo patriótico acudimos al ocaso de un siglo marcado por el autoritarismo, por la intolerancia y por la injusticia, no hemos sido capaces de insertar al País en la ruta de la prosperidad.

Quienes aún tenemos la responsabilidad a cuestas, no debemos rendirnos, pero sí podemos cambiar de método. Podemos decidirnos, al fin, a dejar la lógica de la confrontación que inmoviliza para instalar en su lugar el diálogo que abre rutas hacia el mutuo entendimiento. Así podremos acercarnos quienes pensamos diferente pero compartimos la visión de un México mejor para nuestros hijos y nuestros nietos. Dar este paso implica abandonar banalidades populistas y demagógicas que aún se expresan en discursos dogmáticos y actitudes excluyentes que demeritan el talento y el talante de nuestro pueblo mayoritariamente joven.

 

Por una universidad tolerante y dialogante

El tiempo perdido por décadas en nimiedades mal llamadas “estudiantiles” hace urgente reorientar nuestro sistema educativo para propiciar la integración creativa de la gran riqueza de visiones, ideas, experiencias y propuestas que laten en la pluralidad nacional.

Aunque hay estudiantes que hacen del insulto estridente un caparazón que impide la entrada y salida de ideas, son una minoría dentro de la gran comunidad universitaria mexicana. Me consta.

Doy fe de que la gran mayoría de nuestros estudiantes de nivel superior buscan abrevar de las valiosas y diversas aportaciones intelectuales que la historia del pensamiento universal nos ha legado, pero que con frecuencia son discriminadas para mantener vigentes modelos parciales y acotados de ideas.

Responder a nuestro compromiso con la generación que no espera la estafeta, sino que viene por ella, implica heredarles una cultura soportada en la tolerancia y en el diálogo. Es el mejor legado democrático que podemos dejar en sus manos.

 

www.Twitter.com/ManuelEspino

E-mail: manuespino@hotmail.com