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VIDA URBANA | Los huérfanos de la guerra

VIDA URBANA | Los huérfanos de la guerra

Sep 19, 2015

A Julián Martínez Soro, escultor y amigo

En aguas mediterráneas naufraga un iceberg que oculta en su fondo a un Oriente Medio convulsionado e injusto. Miles de hombres, mujeres y niños abandonan sus historias personales y familiares y ofrendan sus proyectos de vida para no morir en medio de la guerra y en razón del hambre. Ante ello, debemos «actuar con decisión» como lo ha pedido el papa Francisco a la comunidad internacional, incluidos usted y yo.

Pocos dolores pueden compararse al de la orfandad siendo aún niños, y pocas orfandades perviven sangrantes por más tiempo como el separarse de los padres, obligados para no morir en medio de la guerra. Esta orfandad impuesta es la más dolorosa y perenne.

El lunes 7 de junio de 1937 arribaron al puerto de Veracruz 462 niños españoles procedentes del puerto de Burdeos, Francia, que huían de la Guerra Civil Española y de su muy posible muerte. Niños —de entre 5 y 14 años— que encontraron refugio y albergue en Morelia tras 18 días de travesía por mar, por iniciativa de don Daniel Cosío Villegas y resolución del presidente Lázaro Cárdenas del Río.

En aquel lunes de junio, y en el barco Mexique, Julián Martínez Soro arribó. Catalán de nacimiento y mexicano por amor y gratitud, hizo de la pintura y la escultura su forma de agradecer a la vida.

Entre 1939 y 1942 llegaron más de 20 mil refugiados españoles; de entre ellos, quizá un 25 por ciento fueron hombres y mujeres de gran valor intelectual que ayudaron a crear La Casa de España en México que llegó a convertirse en El Colegio de México y el Fondo de Cultura Económica; en ambos casos, don Daniel Cosío Villegas fue su principal promotor. Como ejemplos de aquellos hombres y mujeres puedo recordar a Remedios Varo, León Felipe, Luis Buñuel y Otto Mayer Serra, entre muchos más.

A don Julián Martínez lo conocí en casa de mis padres cuando vivíamos en Guaymas, Sonora, siendo yo niño. Años más tarde, lo volví a ver en la Ciudad de México, tiempo en que esculpió su Francisco Villa, Emiliano Zapata, León Felipe y Lázaro Cárdenas.

El mundo es de migrantes.

México es una nación también formada de migrantes. Los pueblos indígenas que encontraron los españoles en su arribo en 1519, fueron también migrantes. Los aztecas llegaron de Aztlán y los pueblos americanos más primitivos, de Asia.

Con la Colonia llegaron andaluces, extremeños y manchegos, así como musulmanes, cordobeses y granadinos convertidos al catolicismo y judíos sefarditas. En el México independiente, arribaron norteamericanos, irlandeses, alemanes, polacos e italianos al norte del país. Entre 1880 y 1930 fueron chinos y filipinos los que inmigraron a la península de Baja California en los valles de Mexicali y Ensenada. En 1922, durante los gobiernos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, los menonitas se establecieron en los estados de Chihuahua, Durango, Sinaloa, Sonora, Zacatecas, Tamaulipas, Quintana Roo y Campeche. En 1912 llegaron judíos sefarditas provenientes de la región de Siria, y hacia 1924 algunos más de Europa Oriental, en algunas ocasiones desviados hacia México debido a la entrada en vigor de la Ley Johnson de los Estados Unidos. Por invitación de Plutarco Elías Calles, llegaron al puerto de Veracruz más de 10,000 judíos askenazi provenientes de Polonia, Unión Soviética, Alemania, Italia, República Checa y Eslovenia, así como sefarditas de Grecia y Turquía.

Nuestra Ley Suprema manda: «Todo hombre tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvo conducto u otros requisitos semejantes. El ejercicio de este derecho estará subordinado a las facultades de la autoridad judicial, en los casos de responsabilidad criminal o civil, y a las de la autoridad administrativa, por lo que toca a las limitaciones que impongan las leyes sobre emigración, inmigración y salubridad general de la República, o sobre extranjeros perniciosos residentes en el país».

benja_mora@yahoo.com