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Vida Urbana: Sin ton ni son

Vida Urbana: Sin ton ni son

Feb 18, 2012

Rafaela, mi abuela materna, quien amaba y entendía de política, solía decirme: “Nada hay más peligroso para la democracia que un elector ocioso, que un elector que no lea y se informe, que no reflexione y discierna entre la verdad y la mentira de las promesas de campaña”.

 

Recuerdo con especial gusto, aquellos viernes en que la visitábamos y ella me entregaba para leer, recortes de notas de periódicos sobre temas sociales y políticos, que ese mismo día, comentábamos los dos solos. Siempre, al despedirnos me decía: “Recuerda, muchos tratarán engañarte, de ti dependerá que lo logren o no. Comprométete a estar un paso delante de ellos y saldrás airoso”.

 

Sin que mis comentarios siguientes acusen a Aristóteles Sandoval de pretender engañarnos, quiero sólo reflexionar sobre lo que me gustaría estuviera detrás de tales promesas hechas en su toma de protesta como candidato de unidad del PRI.

 

Aristóteles firmará, ante notario público, tres mil compromisos de Gobierno, a razón de 500 por año; casi uno diario, quitando sábados y domingos que no se trabajan. No sé quién lo incitó a tal hazaña, pero por año deberá cumplir casi los mismos que Enrique Peña Nieto realizó en todo su sexenio: 608.

 

Sería bueno que Aristóteles supiera que cada compromiso debería contener un diagnóstico de su impacto social, económico, cultural, ambiental, y político; de su costo aproximado; de los actores que podrían oponerse… y darse una negociación correcta con quienes promuevan la obra, antes de pronunciarse.

 

Aristóteles prometió ampliar el Tren Ligero y me gusta, pero la pregunta es hacia dónde y por dónde, por qué por ahí, cuánta gente moverá y cuánta dejará de usar el auto, qué impacto económico traerá en su recorrido… ¿Qué no lo sabe ahora? Entonces debió esperarse a conocer bien del asunto.

 

Ofreció reducir al 50 por ciento los ingresos del gobernador y de sus secretarios de gabinete. De cumplirse, pregunto… ¿de qué manera reducirá los ingresos de los presidentes municipales, los síndicos, los regidores y los servidores públicos municipales de primer nivel? Pues sería de suponerse que ninguno otro funcionario de ningún orden de Gobierno local cobrase más que el propio gobernador. Más aún, si los secretarios de gabinete ganasen la mitad, entonces, infiero, que los subsecretarios, directores generales, directores de área y otros harían lo mismo, de manera que se podría llegar al caso en que un subalterno ganase más que su jefe, generando un conflicto de imagen e intereses.

 

Se comprometió a destinar 30 por ciento de los recursos del Fondo Metropolitano a proyectos de Movilidad no Motorizada. Éste es quizá una de sus promesas que más me preocupan, pues estos recursos tienen su connotación municipalista, y son los presidentes municipales los que deciden su destino dentro de una visión metropolitana.

 

Pero voy más allá, si bien la movilidad no motorizada merece de toda la voluntad política y de gobierno, no es algo que se resuelva con asignaciones millonarias sin un programa sociocultural de largo aliento, que modifique actitudes y paradigmas muy arraigados en nosotros. No es asunto de sólo trazar ciclovías y colocar ciclopuertos; es más, mucho más.

 

De promesas está lleno el Infierno de la Política.

Hace algún tiempo, escuché una canción que hoy, en la antesala de las campañas político-electorales, recuerdo y juzgo propicia: Promesas Incumplidas, de Belén Moreno. Decía cosas como: “Sólo quiero que me perdones por no cumplir aquellas cosas tan bonitas que te prometí”. Estamos de campaña y de promesas fáciles, atractivas, asombrosas, y muchas veces, las más, infundadas e incumplibles.

 

Políticos al fin, serán como aquellos Enanitos Verdes –grupo musical– que en Una absurda canción de amor se atreven a preguntar: “¿No ves que estoy muriéndome de amor por vos?”. Me quedé sin palabras. Asombrado. Profundamente asombrado. El asombro identifica a las promesas de campaña política en México. Cada candidato buscará asombrarnos.

 

E-mail: bmora@metropolisdemexico.com.mx