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VIDA URBANA | #SoyDistrito10

VIDA URBANA | #SoyDistrito10

Ene 30, 2016

Mucho se ha escrito y filmado sobre las consecuencias caóticas futuras de acciones presentes mal pensadas, y conocemos de casos donde la realidad ha superado la ficción.

Hoy, Puerto Vallarta se encuentra ante la disyuntiva de callar frente a lo que se advierte podría traer el «Plan Parcial del Distrito 10» aprobado en el Pleno del Ayuntamiento vallartense el pasado 29 de diciembre, en días de vacaciones en que casi nadie lee periódicos, escucha el radio y ve noticias en la tele.

En el Plan Parcial del Distrito 10 se definen usos de suelo en una amplia franja turística en la montaña de Puerto Vallarta, permitiendo su urbanización. Hay oposición de unos y beneplácito de otros. El Consejo para la Seguridad, Transparencia y Buen Gobierno pidió no publicar el plan referido, no emitir un dictamen favorable, comunicar a la autoridad estatal sobre el rechazo ciudadano al Proyecto del Macrolibramiento y solicitar, ante los gobiernos federal y de Jalisco, el Decreto del Área Natural Protegida «Reserva de la Biosfera El Cuale», y a pesar suyo, el 18 de enero se publicó el plan parcial en la Gaceta Municipal. Esto confronta.

Hoy, esa sociedad civil está dolida y se prepara para iniciar la defensa de su entorno desde la oposición al naciente gobierno municipal. En lo local, la Universidad de Guadalajara organiza un foro en donde se resaltarán tres grandes temas: La importancia de la planeación interestatal metropolitana; los valores y beneficios de la conservación de la montaña en el caso de Puerto Vallarta y, profundizar en el contenido del Plan Parcial del Distrito 10. Hacia fuera de México, se gestionan alianzas estratégicas ciudadanas, empresariales y en medio de comunicación que lleven a foros internacionales lo que, a decir suyo, no se resuelve en los ámbitos municipal ni estatal con la determinación de llegar hasta sus últimas consecuencias para que se deje sin efectos, del modo en que sea legalmente vinculante, lo que se ve como indebidamente aprobado en el seno el cabildo vallartense y que se pedía no publicar.

Es tiempo de que lo posible se resuelva en la intimidad del interés de los vallartenses y, con igual valía, escuchar a quienes viven en la Riviera Nayarit por ser parte indisoluble de la solución de lo que les podría afectar.

En lo personal creo que lo que aquí comento no afecta sólo a los vallartenses y nayaritas de esta Riviera, sino también a quienes viven en los municipios vecinos de las dos regiones costeras de Jalisco y los municipios de Nayarit de la región, aunque reconozco que un debate así de amplio solo complicaría la construcción de acuerdos. Esta es una realidad que es deseable comprendan los munícipes vallartenses.

Seguro de que la esperanza alienta, y la certeza de que, en política, quien da, quita, es bueno que el presidente municipal y sus munícipes no lleven al extremo este asunto, y recuerden que la esencia de la política es la negociación.

Hoy, como nunca antes, Puerto Vallarta y la Riviera Nayarit deben trabajar juntos para definir, desde los ciudadanos y sus organizaciones, la metrópli que a todos incluya, contenga, atienda y satisfaga, y sus gobiernos cumplir con ese mandato muy democrático. Hacerlo, devolverá la sonrisa a los ciudadanos hoy dolidos y fortalecerá a su presidente municipal y miembros del Cabildo.

Sé que el presidente municipal ha reconocido que se equivocó al llevar al cabildo la discusión sobre el cambio en el uso del suelo de la montaña vallartense, y espero que dé marcha atrás. Lo puede hacer.

Lo que sucede en el Bosque de los Colomos en Zapopan con el edificio autorizado en algún gobierno anterior, con escrituras posiblemente ilegales avaladas por algún notario en contubernio y que hoy es debate público, debe advertirnos sobre lo que podría suceder en el futuro de Puerto Vallarta por algo que no tiene ni pies ni cabeza ambientales ni beneplácito ciudadano. Hoy tiene solución; mañana quizá no.

Lo daños ambientales en las zonas de mangle en Cancún confrontan y enojan pues nos advierte de un problema que no tiene una solución fácil. Este es un asunto que está en los medios de comunicación fuera de México y nos afecta a todos.

Al Plan Parcial del Distrito 10, en sus condiciones actuales, debemos detenerlo —o suspenderlo—, denunciando y sumando voluntades, incitando a los ciudadanos y presionando por todos los medios posibles pues Puerto Vallarta es también de quienes a él acudimos por vacaciones o trabajo, y no solo de los vallartenses y los nayaritas de su Riviera.

Debemos sensibilizarnos sobre la importancia de la cultura de la denuncia de todo aquello que nos afecte como personas, hacia nuestras familias y comunidades, o dañe al medio ambiente y otras formas de vida, desnaturalizando actitudes pasivas ante posibles actos abusivos de cualquier origen, pero principalmente desde la autoridad gubernamental.

La promoción y defensa de nuestros derechos sociales, culturales y ambientales no es conculcable, ni está para su negociación y menos a merced de la ocurrencia, que por definición es siempre irreflexiva e irresponsable; no digo que estemos ante una ocurrencia sino, quizá, ante un descuido de procedimiento y socialización.

Debemos impulsar liderazgos participativos en desarrollo social desde lo comunitario.

El derecho a la ciudad de Puerto Vallarta está en peligro en razón de un Código Urbano estatal que regaló prerrogativas a las autoridades municipales y quitó a los ciudadanos. Un código débil en su ideal esencia democrática y que he criticado permanentemente. Un código hecho a modo de autoridades incapaces del diálogo y el entendimiento con los ciudadanos.

Desde aquí, hago un llamado a quienes formamos, hace tiempo, parte de la Asamblea por la Gobernanza, a voltear los ojos hacia Puerto Vallarta y a que emprendamos acciones que impulsen al diálogo y entendimiento. Tenemos gente en los medios de comunicación, liderando organizaciones ciudadanas y presencia en universidades. Son gente de compromiso y lucha.

Por el bien de todos, no callemos y no dejemos solos a los vallartenses.

benja_mora@yahoo.com