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VIDA URBANA: SUPERINTENDENTE TAPATÍO

VIDA URBANA: SUPERINTENDENTE TAPATÍO

May 15, 2012

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En días pasados, desde la Asociación de Empresarios del Centro Histórico de Guadalajara, nos reunimos con Ramiro Hernández, candidato al gobierno de Guadalajara por el Revolucionario Institucional. Varias fueron sus propuestas y más nuestros planteamientos. De estos, destaca la necesidad de recibir una mayor atención del gobierno sobre el territorio fundacional de la Perla Tapatía.

 

Este martes, al presentar su Propuesta de Gobierno, Ramiro Hernández nos habló de una nueva figura: el Superintendente del Centro Histórico de Guadalajara. La propuesta salta como una buena idea que hay que arropar y dar forma. De ello, aquí me ocupo.

 

En sus calles, plazas, jardines y edificios, nuestro centro histórico sintetiza nuestra civitas. Es el escenario de encuentros y desencuentros, de triunfos y derrotas, de reiniciaciones libertarias, de pruebas de probidad y hombría ante un Juárez hecho prisionero, así como de intolerancias y represiones desde el gobierno, de promoción cultural ante el mundo y, desde luego, de un futuro esperanzador por lo que será la Ciudad Creativa Digital. Su administración, protección, recuperación y ordenamiento son tareas de la más alta prioridad ciudadana que asume el candidato al gobierno local que puntea todas las encuestas con márgenes que se acrecientan semana a semana. Por ello mi interés en dar un primer paso en el largo proceso dar coherencia y forma a lo habrá de ser esa alta responsabilidad de la superintendencia referida.

 

En nuestra realidad global, las ciudades compiten internacionalmente. Éste es el reto que nos impone el gran proyecto –aun en construcción– de la Ciudad Creativa Digital. En ese contexto, el primer propósito del superintendente debería ser trabajar con los vecinos del centro y todos quienes aquí vivimos, sobre una imagen atractiva del Centro Histórico, que exprese su identidad y especificidad pero que al mismo tiempo la signifique como una ciudad cosmopolita, abierta, dinámica, sustentable, amigable y vanguardista, con valores y buenas prácticas, donde sus habitantes sean partícipes de su prosperidad y de la previsible interculturalidad que habremos de vivir.

 

Soy de quienes creen que Guadalajara debería ocupar el lugar que merece en el concierto mundial, pero que reconocen que hemos cometidos muchos desaciertos como el destruir nuestro patrimonio cultural y patrimonial.

 

Entre las tareas a cumplir deberá considerar la declaratoria de áreas de rehabilitación prioritaria, no solo en el aspecto físico sino, sobre todo, social y de trabajo, con fuertes inversiones públicas, privadas y vecinales a partir de un inventario de infraestructuras, equipamientos, servicios, espacios públicos y situación de las viviendas, oficinas, fábricas, talleres, escuelas, centros de salud, negocios y comercios.

 

La rehabilitación de viviendas se deberá sustentar en una estrategia, muy habitual en los procesos de revitalización consolidados, basada en la creación de incentivos, normalmente subvenciones o facilidades administrativas, para que los propietarios se animen a rehabilitar. No soy partidario de alternativas como la seguida en la Casa Gleason de la colonia Americana, pues equivale –para mí– en hacer escenografías patrimonialistas tipo Hollywood. Hay otras de mayor lógica y beneficio identitario. La Casa Gleason sólo es un ejemplo de cómo se da vuelta a la ley, dejando una estela de sospechas de ilegalidades.

 

Quizá el mayor reto en el largo proceso de recuperación y redimensionamiento del Centro Histórico sea el ligado al aumento gradual de los precios de los precios e inmuebles. El otro, se explica por la natural atracción de una clase intelectual, creativa y artística que transformarán el modo de vida de los lugareños. Es posible que vivamos la destrucción/transformación del patrimonio cultural intangible del Centro Histórico, en especial de ese espacio conocido como “de la Calzada para allá”.

 

El proceso de revitalización que tendrá a su cargo el superintendente del Centro Histórico, deberá circunscribirse dentro de una política urbana estructurada en torno de un proyecto de ciudad/metrópolis que hoy NO existe y deberá construirse desde la gobernanza.

 

E-mail: benja_mora@yahoo.com

 


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