Portal informativo de análisis político y social

VIDA URBANA | Vallarta metropolitana

VIDA URBANA | Vallarta metropolitana

Abr 2, 2016

Las ciudades son siempre atemporales; en ellas guardamos con celo nuestras historias y sueños, como también las historias y sueños de quienes nos antecedieron y de quienes hoy nos acompañan; en ellas convivimos, nos desenvolvemos, crecemos, manifestamos, perpetuamos y hacemos comunidad.

De lejos, las ciudades, nos parecen telarañas suspendidas en sus retículas viales y atrapadas por sus edificaciones; pero en la intimidad, son historias de soledades y encuentros, de alegrías y tristezas, de trabajos y ocios, de familia y amigos…

Las ciudades se extienden más allá de sus propios límites para ir al encuentro de otras ciudades, que hoy se adhieren y vuelven metrópolis, y que nos vuelven universales.

No hace mucho leí Las ciudades invisibles de Ítalo Calvino, en donde me encontré envuelto por los diálogos de Marco Polo con Kublai Kan, emperador de los tártaros, sobre distintas ciudades que el mercader veneciano da nombre y describe con exquisitez: Adelma, Anastasia, Despina, Dorotea, Ottavia, Tamara, Zaira, Zirma o Zora. Todas tan vívidas, únicas y cambiantes como toda mujer.

Para quienes tenemos a las metrópolis como un propósito de estudio, Las ciudades invisibles de Calvino sintetiza lo que no se aprende en otros libros de este fenómeno urbano: la continuidad que confunde extensiones y sobrepasa límites, la multiplicidad de cualidades que se esconden a los ojos de los no iniciados, los deseos y pasiones que despiertan en su gente, los recuerdos como expresión viva de sus habitantes, lo nuevo que es también historia y lo viejo que hoy se redescubre.

A nuestra Gran Metrópoli de Guadalajara recién le agregamos un municipio para llegar a nueve, mientras dejamos a Puerto Vallarta como una metrópolibimunicipal cuando la realidad nos la une a Cabo Corrientes e interconecta con la Costa Alegre de Jalisco y la Riviera Nayarit.

Vallarta es una metrópoli que conserva su sabor a puerto, a playa, a montaña, a ese México del que se enamoraron Elizabeth Taylor y Richard Burton, y que hoy enamora a miles y miles más… pero es una metrópoli que demanda ser tratada como tal para recibir los recursos públicos que requiere para conservarse bella y hermosa, actuante, dinámica, transformadora de sí misma y de las vidas que la tienen como hogar.

Vallarta concentra actividades marítimo-portuarias-turísticas que exigen de una terminal que le permita ser puerto de embarque y desembarque que lo haga más competitivo.

Vallarta se abre a la posibilidad de ser el primer destino turístico de México de inclusión plena para personas con alguna discapacidad, y no quedarse, como ya sucede, en la oferta de una playa inclusiva. Y con ello generar 500 millones de dólares adicionales solo del turismo norteamericano.

Vallarta merece enriquecer los beneficios de sus hermanamientos con otras ciudades como Toronto, Saint Tropez, Londres o Nuevo Orleans, que tiene inactivo.

En 2015, el Fondo Metropolitano de Puerto Vallarta contó con 49 millones 390 mil 370 pesos, correspondientes también a Bahía de Banderas, Nayarit. Hoy se requiere revalorar los viejos planes de desarrollo del puerto para, desde una visión comunitaria, se defina qué, cómo, para qué y por qué se quiere, y para tal propósito sí es posible aprovechar una parte de los recursos del Fondo Metropolitano. Pero lo más importante es encontrar aquel modelo de metrópoli que atraiga más inversiones, mejores empleos, amplíe los nichos de actividad económica y eleve la calidad de vida de su gente.

Con la culminación de la Autopista Jala-Compostela II-Las Varas-Puerto Vallarta se deberá reimaginar y _redireccionar las estrategias del mercado nacional que podrá incrementarse significativamente… ¿acaso un millón de visitantes nacionales más al año? Ojalá.

Pero debemos estar en sintonía con lo que el Gobierno de la República propone en voz de Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano: Se deben tomar decisiones que rompan lógicas establecidas y nos permitan ejercer nuestros derechos ciudadanos, como la construcción de ciudades y metrópolis incluyentes y sustentables. Debemos cuidar que la nueva propuesta a futuro para Puerto Vallarta no excluya, divida o polarice como hoy sucede en muchas vidas.

Por ello es que he propuesto ante amigos en Puerto Vallarta que las decisiones que se adopten permitan ejercer los derechos ciudadanos, en especial el «derecho a la ciudad», y para ello necesitamos contar con ciudades donde vivan mujeres, hombres, niños, niñas, jóvenes, personas con discapacidad, siempre en paz, con tranquilidad y con seguridad y en el que los ciudadanos se apropien de los espacios púbicos para convivir, como ha señalado la misma Rosario Robles.

No más planes desde el escritorio de urbanistas sino desde el encuentro ciudadano que dibuje la ciudad que desean, con espacios para el encuentro para la construcción de ciudadanía, la formación de capital social y garantía de su cohesión.

Hay voluntad de los vallartenses y entendimiento del Gobierno en sus tres órdenes. La mesa está puesta. Sentémonos a dialogar. Pero desde esa nueva construcción de ciudades, donde los sabios interpretan al ciudadano y no donde el ciudadano es socializado por los sabios.

benja_mora@yahoo.com