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VISOR INTERNACIONAL: EURO VS DÓLAR

VISOR INTERNACIONAL: EURO VS DÓLAR

Ene 21, 2012

La actual guerra mundial de divisas parece estar arreciando, tanto en intensidad como en extensión y profundidad. Como se comentó en la anterior edición de Visor Internacional, las economías de la eurozona se sigue debilitando y la divisa unificada sigue en caída libre. Esto, a pesar de vaticinar la antesala de un mayor desastre en la Europa continental, no tiene los mismos efectos en todos sus países.

 

Las instituciones financieras mayores, como el Banco Central Europeo (BCE) se ha estado viendo beneficiado en extremo con los nuevos ofrecimientos crediticios para los gobiernos de países en problemas financieros: casi medio billón de euros a tres años y con un uno por ciento de interés, tomando como garantía los bonos de sus deudas. Incluso para algunos bancos está resultando un excelente negocio también, comprando bonos de deuda de países como Italia y España y depositándolos en las cajas fuertes del BCE, que tiene en su interior más de 450 mil millones de euros, resultado de dichas transacciones.

 

La utilización de bancos como intermediarios para la compra de deudas soberanas obedece principalmente al interés que hay de continuar debilitando las economías de los países deudores, ya que encontrarían bastante benéfico para sus finanzas si la compra la realizará directamente el BCE. Esto obliga a que, a través de los bancos que compran sus bonos, se vean obligados a implementar severos planes de austeridad y ahorro, lo que en un futuro cercano se convierte en jugosos dividendos y la ambiciosa posibilidad de apoderarse de sectores productivos, e incluso estratégicos, de estos países endeudados hasta el cuello.

 

De esta manera los bancos están siendo los principales beneficiados, ya que además cuentan con la protección de los países en los que están establecidos, que buscarán una refinanciación en este 2012, por supuesto a costa de los ciudadanos a través de recursos públicos destinados a sus rescates. Nada de extrañar conociendo la malévola forma de pensar de los banqueros, que siempre han sabido crear los escenarios para las crisis en las que son parte y contraparte.

 

Alemania está jugando un importante papel en todo este enjuague financiero, ya que a este beneficia la depreciación del euro para sus exportaciones y, unido a las cuantiosas ganancias –de miles de millones– por los créditos de rescate a Irlanda, Grecia y Portugal, lo que menos les conviene sería que el BCE otorgará directamente esos préstamos a los gobiernos de países en crisis; al parecer esto continuará en el mismo tenor, cuando en abril se negocien los refinanciamientos de Italia, España y Francia. Mucho del resultado de las elecciones presidenciales a celebrarse en el país galo dependerán del desarrollo de dichas negociaciones, así que el gobierno de Sarkozy buscará mantener un término medio entre capitales privados –de los rapaces banqueros– y el bienestar ciudadano, aunque sea sólo para fortalecer su imagen en campaña electoral.

 

El debilitamiento del euro beneficia principalmente al dólar estadounidense –aunque los banqueros son los mismos dueños del dinero a uno y otro lado del Atlántico– pero dentro de esta canibalización occidental, entra Oriente con todo su poderío para contrapesar este sucio actuar que victimiza al 99 por ciento de la población.

 

Países de poderosas economías, como China, están buscando ahora colocar su dinero en activos que no sean en dólares. El gigante oriental acaba de recortar su tenencia de bonos del Tesoro estadounidense el pasado noviembre a sus más bajos niveles en dieciséis meses, esto para buscar la diversificación de sus reservas internacionales en medio de la incertidumbre mundial.

 

De acuerdo a información del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la posesión de China de bonos del Tesoro a finales de noviembre del 2011 se situó en 1.13 billones de dólares, 1.5 mil millones menos que el mes anterior, siendo este el sexto recorte de dichos bonos en el 2011, lo que representó 27.5 mil millones menos que al término del 2010; a pesar de estos recortes, China continúa siendo el principal tenedor de bonos de deuda de los Estados Unidos, un recurso que los orientales sabrán utilizar muy bien, llegado su tiempo.

 

Entretanto, ha surgido una oleada de demanda por bonos de deuda del Tesoro estadounidense, incrementándose en 1.7 por ciento en noviembre, para llegar a los 4.75 billones. Esto como resultado de las políticas económicas y bélicas que Estados Unidos promueve alrededor del mundo, principalmente donde han permeado sus doctrinas neoliberales, llegadas –en muchos casos como en México– a través de sus gobernantes políticos y financieros egresados de las escuelas de economía y gobierno de mayor prestigio –forjado así a propósito– formadoras de los soldados del régimen imperialista.

 

Japón continúa siendo el segundo mayor poseedor de bonos del Tesoro estadounidense, con 1.03 billones de dólares y Gran Bretaña el tercero, que incrementó en 4.4 por ciento sus activos, teniendo ahora 429.4 mil millones. La posesión de tal cantidad de dinero –aunque totalmente ficticio– le garantiza a la divisa su supervivencia y fortalecimiento –cuando menos a corto y mediano plazo– aunado al debilitamiento del euro, buscando salir victoriosos en esta guerra mundial de divisas.

 

La agencia calificadora crediticia Dagong Global Rating Co, de China, comenta: “El sentimiento de aversión al riesgo causado por el deterioro de la crisis de la eurozona ha motivado la demanda por bonos de gobiernos de países desarrollados, como Estados Unidos”. “Sin embargo, no implica la mejora de solvencia de estos países, sino solo las limitadas opciones de inversión bajo el actual sistema monetario internacional”. (China Daily, 20/1/12).

 

Dagong predice que el déficit presupuestario (endeudamiento con respecto a su Producto Interno Bruto) de Estados Unidos continuará incrementándose hasta el 105.8 por ciento en el 2012, de 100.7 por ciento en el 2011. Es probable que la Reserva Federal (FED) lance una tercera oferta de bonos, para inyectar liquidez a su economía a mediados del año, que buscarán paliar el ánimo de los votantes y ciudadanos en general, dejando liberar algo de la presión ahora contenida en el territorio norteamericano, considerando que es un año electoral, y puede agregársele el factor del crecimiento de las protestas y manifestaciones sociales iniciadas por Occupy Wall Street, que continúan en franco crecimiento.

 

La disminución de activos en dólares estadounidenses y la diversificación del portafolio es la única opción a largo plazo, según Zhou Jingtong, investigador para Bank of China Ltd.

El panorama en la guerra mundial de divisas, aunque representa un riesgo inminente para la economía mundial, también representa una oportunidad de crecimiento sobre todo para los países en vías de desarrollo con recursos estratégicos, que ahora podrían apalancar su crecimiento sin tener que hipotecar el futuro generacional, fortaleciendo sus divisas basándose no sólo en la venta de bonos de su deuda sino en bonos de inversión de desarrollo a largo plazo.

 

Este tipo de estrategias –totalmente contrarias a las impuestas y deseables por la banca internacional sionista-anglosajona– es factible y no se necesita más que la voluntad de hacerlo y el valor de enfrentar a quienes pretenden seguir dictando las directrices de los países deudores y cuyos gobiernos siguen inclinados hacia ellos.

 

Sin embargo, en el imaginario colectivo mundial invade con mayor incidencia el sentimiento de abandono y desahucio de parte de quienes los gobiernan, esto, por supuesto sigue levantando ámpula entre el 99 por ciento de quienes formamos parte de lo terrenal. En Europa Oriental se sigue corriendo la oleada de indignación ante la precariedad de sus condiciones de vida. El turno es ahora de Rumanía, donde se han presentado manifestaciones de protestas que continúan incrementándose. El retiro de apoyos y gasto social en rubros como la salud, fortalecen las razones para protestar en contra del sometimiento de las políticas económicas que dictan la Unión Europea y los bancos, donde los perjudicados son ese 99 por ciento, que comienzan a añorar con mayor vehemencia los tiempos de los regímenes comunistas que, aunque la libertad con que vivían era coartada, tenían asegurado trabajo y un sistema de salud, satisfactores básicos indispensables para la supervivencia.

 

E-mail: albertogomez.consultor@gmail.com